El único imputado, un funcionario municipal menos presente al momento en el que se desató el diluvio.



La Justicia deberá determinar las responsabilidades del calvario que causó al menos 89 muertes. Extrañamente no hay imputados provinciales de la gestión Scioli y ningún imputado del Comité Operativo de Emergencias (COEM) de la gestión del intendente Pablo Bruera, que estaba a cargo de Ángela Pérsico y dependía de Santiago Martorelli.

El juicio oral por la trágica inundación de La Plata, ocurrida el 2 de abril de 2013 en la que murieron al menos 89 personas, iniciara este miércoles, en el Juzgado Correccional 4, donde se realizará la primera audiencia del debate y con un único imputado, un funcionario municipal presente al momento en el que se desató el diluvio, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Sergio Ariel Lezana, funcionario de Defensa Civil municipal, enfrenta cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público, un delito que se pena con entre un mes y un año de inhabilitación para ejercer cargos y multas de entre 700 y 12.500 pesos.

También estuvo acusado el ex funcionario Miguel Ángel Di Lorenzo, titular de Defensa Civil en la Provincia, quien falleció hace pocos meses, siendo el único imputado de la gestión del ex gobernador Scioli.

La acusación está en manos del fiscal Jorge Paolini y las defensas en cabeza de los abogados Juan Ángel Di Nardo y Fabián Améndola.

Entre los testigos se encuentran el ingeniero Pablo Romanazi, autor de un libro sobre las inundaciones; la científica Nora Sabbione; y los ex delegados municipales de Villa Elvira, Los Hornos, Ringuelet, San Carlos y Melchor Romero.

En el expediente también figura como evidencia el informe elaborado por la Facultad de Ingeniería de la UNLP, en el que se estableció que la principal causa de la inundación fue una "lluvia extraordinaria", según consignó el Diario "La Voz" ,siendo el tema noticia en todos los medios nacionales y provinciales de la Argentina, resaltando extrañamente que hay un solo "imputado", un funcionario menor de la gestión del intendente de entonces Pablo Bruera, ningún director general, ni subsecretario, ni secretario municipal, ni el verdadero mandamás de la gestión de emergencias que era Santiago Martorelli desde la Jefatura de Gabinete segundado cpor Ángela Pérsico como titular del Comité Operativo de Emergencias (COEM).

Todo pareciera estar armando para que reine la "impunidad" y lejos que que haya realmente justicia estamos frente a un verdadero caso de Justicia "tardía e injusta", debiéndose resaltar negativamente que ni de mínima hay un imputado del Comité Operativo de Emergencias (COEM) que estaba bajo la órbita del jefe de Gabinete bruerista, Santiago Martorelli y que extrañamente no figuraba en el organigrama aprobado por Ordenanza en los tiempos de tan lamentable gestión solo preocupada por los negocios a través del Código de Reordenamiento Urbano (COU), que sus modificaciones "ante esa eufemismo" de lluvia extraordinaria" ayudó a hacer la situación más terrible, drámatica y mortal para los vecinos de la Ciudad Capital.

Por último a modo de ilustración de la participación real en la gestión y posición ejecutiva de Santiago Martorelli, se rescata una nota de la época donde el intendente Pablo Bruera y Santiago Martorelli promocionaban los acuerdos del COEM con el Ejercito Argentino que la madrugada del 3 de abril de 2013 brillaron por ausencia, con un Bruera de viaje "ocultado" vacacionando en Brasil y un Martorelli más preocupado por salvar la situación de su "Jefe" mintiendo que estaba en La Plata recorriendo la Ciudad que en la situación de los vecinos.

CAGL
fuente cadenaba

Se trata de un grupo de abogados y contadores de Miami y Turk and Caicos que actuaron en el entramado de las sociedades. También se ordenó la captura de un mexicano que actuó como testaferro. Por Patricia Blanco


 

 

 

La causa por los USD 70 millones en el exterior que lavó Daniel Muñoz, el ex secretario privado de Néstor Kirchner, acaba de iniciar su capítulo internacional: el juez Claudio Bonadio ordenó las detenciones de tres abogados, un contador y un inversor de Miami y de Turk and Caicos. También la de un apostador mexicano que actuó como testaferropara que Muñoz, su esposa y sus socios prestanombres pudieran vender a las apuradas las 16 propiedades que tenían en Estados Unidos e invertirlas en la paradisíaca isla británica del Atlántico.

 
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Según revelaron a Infobae fuentes judiciales, la Justicia argentina busca a Jorge De la Hoz, contador de Muñoz en Miami, y a Anthony D´Anniello y Peter Michael Karam, los abogados detrás de la operación de Turks and Caicos que estuvieron en Argentina entre el 12 y 14 de julio de 2016 para tener una reunión en el estudio del abogado Miguel Angel Plo, defensor de Carolina Pochetti –viuda de Muñoz- y hoy detenido.

Anthony Daniello y Peter Karam, dos abogados con pedido de prisión
Anthony Daniello y Peter Karam, dos abogados con pedido de prisión

El cuarto de los sospechosos sobre los que pesa una orden de detención es Charles Serfaty, un abogado de Miami -de la zona de Biscayne Boulevard- a quien Carolina Pochetti describió como la persona más honesta que conoció en todo este proceso de "desguace" de sus propiedades. "Me dijo que no quería abusar de mi soledad como habían hecho otros", contó Pochetti.

 

A la lista se agrega Isaac Esparza Hidalgo, un mexicano de Monterrey que, a cambio de que el primo de la viuda de Muñoz le cubriera una deuda de juego, firmó unos papeles que lo convirtieron en el dueño nominal de las sociedades que compraron los terrenos de Turk and Caicos para levantar un emporio hotelero que nunca llegó a concretarse. Infobae contó la historia del mexicano y sus pintorescos videos en los que contaba dinero y festejaba sus triunfos en el mundo de las apuestas.

La nómina se completa con Sean Sullivan, un inversor a cargo del complejo hotelero que iba a llevar a cabo la obra pero que se habría quedado con el dinero de los deudos de Muñoz, revelaron a Infobae fuentes judiciales.

Miami: uno de los complejos que se sospecha fueron comprados por Muñoz con dinero de la corrupción
Miami: uno de los complejos que se sospecha fueron comprados por Muñoz con dinero de la corrupción

Los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo trabajaban en la "pata internacional" de la plata de Muñoz, con la ayuda de la Unidad de Información Financiera y los especialistas de lavado en Estados Unidos. Es que el caso Muñoz se convirtió en una suerte de causa testigo para la colaboración entre Argentina y Estados Unidos en la lucha contra la corrupción y el lavado de dinero. El 9 de febrero pasado, Infobae reveló que había incluso dos agentes del FBI que estaban abocados a la operación y que el Gobierno argentino confiaba en recuperar 45 millones de dólares.

Pese a la información que habían aportado los funcionarios americanos, la causa del dinero de Muñoz no había tenido grandes avances en manos del juez Luis Rodríguez, hasta que explotó el escándalo de los cuadernos y el ex secretario de Kirchner apareció como el valijero que movía los millones que se recibían en la casa de la Recoleta del entonces matrimonio presidencial, en la residencia de Olivos o en la Casa de Gobierno. También iba al sur en viajes oficiales.

Miguel Ángel Plo, el abogado de Pochetti que hoy está detenido (Foto: Adrián Escandar)
Miguel Ángel Plo, el abogado de Pochetti que hoy está detenido (Foto: Adrián Escandar)

Los nuevos buscados

El papel del abogado Miguel Ángel Plo, defensor de Pochetti, fue clave en el entramado, de acuerdo a lo que se pudo recolectar en el expediente. Los cinco nuevos implicadosaparecen en la causa cuando, según declararon los arrepentidos, el juez Rodríguez le habría indicado a Plo vender las 16 propiedades que la viuda de Muñoz tenía -a través de testaferros-en Miami y Nueva York. Además, el escándalo de los Panamá Papers ya había puesto en la mira al ex secretario de Néstor Kirchner. 

"Después de que falleció mi marido -contó Pochetti-, le pedí a Plo que necesitaba un tiempo, que no quería saber nada de la situación y que le entreguemos todo a la justicia. Les dije que la situación para mí iba a empeorar. Ellos me dijeron que no y articularon de manera rápidacon (Elizabeth Ortiz) Municoy (la principal testaferra) la venta de las sociedades. En una de esas conversaciones, Plo me dijo que el señor Rodríguez, el juez, nos había indicado que teníamos que vender todo".

Según precisó la viuda de Muñoz, "con esas directivas y la ayuda de Elizabeth Ortiz Municoy, se empezó a vender todas las propiedades. En ese momento, con el dinero depositado en las cuentas, aparece la necesidad de crear nuevas sociedades y surge la opción de Turks And Caicos. Ellos, por el Estudio Plo, se contactan con un estudio de abogados de la Isla, cuyo jefe era Peter Karam, un canadiense. Las acciones ya no estaban a nombre mío, sino a nombre de un muchacho amigo de mi primo". Se trata de Isaac Esparza, el "ludópata" mexicano, según lo describió su amigo y primo de Pochetti, Carlos Gellert.

En tanto, Ortiz Municoy, también arrepentida, relató que Plo decide que D'Anniello y Karam viajen a Argentina para reunirse con Pochetti. Además dijo que fue obligada y amenazada. La hija de Plo y el marido estuvieron presentes. De hecho, el yerno de Plo Federico Zupicich, también abogado y detenido, era que el único que hablaba inglés.  En esa reunión se definió como sería el "el nuevo entramado societario".

En ese capítulo de la operación es cuando convocaron a Juan Manuel Campillo, el ex ministro de Hacienda de Santa Cruz, quien, al ver lo que estaban por hacer, se abrió porque le pareció todo "un mamarracho". En esa cadena de reuniones, Campillo se reencontró con una amiga de sus épocas de estudios: la esposa de Serfaty -uno de los buscados-, había estudiado ciencias econónomicas con él en Rosario.

Carolina Pochetti en Comodoro Py, cuando fue a notificarse de su liberación
Carolina Pochetti en Comodoro Py, cuando fue a notificarse de su liberación

"Yo creo que Serfaty no ha cobrado nada, a mí me reclamó en un momento pero me dijo que no quería abusar de mi soledad como habían hecho otros. Fue la persona más honesta que conocí en relación a todo esto", aseguró Pochetti. Según señaló, Plo conocía a Serfaty desde antes del capítulo Muñoz, por un cliente anterior que había tenido que poner sus bienes en el exterior para esquivarle a un divorcio complicado. Como la mujer los denunció, Plo terminó defendiendo a Serfaty y entablaron una amistad.

Carlos Gellert, el primo de Pochetti, es la persona que hace aparecer al mexicano Esparza en todo este proceso cuando Muñoz buscaba un nuevo prestanombre. "Los dos somos jugadores y yo le pagué una deuda de juego por la que lo estaban buscando. Le dije quenecesitaba que figurara transitoriamente en dos sociedades en el Caribe, que eran del esposo de mi prima y accedió. Con eso cobró y saldó la deuda de juego que yo le había cubierto, que ascendía a los 30.000 dólares", contó. El mexicano figura como titular del 100 por ciento de las tierras de Turk and Caicos. El abogado D'Aniello había pedido conocerlo antes de firmar los papeles.

De acuerdo a la reconstrucción de la viuda de Muñoz, "la idea original fue crear un complejo hotelero, pero finalmente todo derivó en la compra de tierras porque el dinero se perdió. La construcción se frenó por permisos que no daba el Gobierno de Turks and Caicos". El inversor a cargo del complejo hotelero era Sullivan, quien tenía que llevar a cabo la obra.  Carolina Pochetti se quedó en las playas de Turk and Caicos mientras sus abogados definían la operación.

fuente infobae

El contador detalló un insólito encuentro con el exjuez Oyarbide, quien debía investigar al expresidente. Por Candela Ini


 

 

 

 

El sobreseimiento de Néstor Cristina Kirchner dictado en el año 2009 se gestó entre copas de champagne y masas finas. Los detalles de esas maniobras fueron aportados por el excontador de los Kirchner Víctor Manzanares, en su declaración ante el juzgado de Claudio Bonadio para ser aceptado como imputado colaborador en la causa de los cuadernos de las coimas .

Manzanares relató los tiempos, las reuniones y los personajes involucrados, según logró reconstruir La Nacion de fuentes judiciales.

Los detalles brindados por Manzanares aluden indirectamente al vínculo entre los servicios de inteligencia y los jueces federales, que se profundizó durante el gobierno de los Kirchner. 

A Néstor y a Cristina Kirchner se los debía investigar por enriquecimiento ilícito. Su patrimonio, según una denuncia elaborada por el abogado Enrique Piragini, se incrementado un 150 por ciento 2007 y 2008, y la investigación estaba a cargo del exjuez federal Norberto Oyarbide . El mismo juez que debía investigarlos, según confesó Manzanares, fue parte de la gestión para que los Kirchner quedaran a salvo de las consecuencias judiciales.

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De esa gestión participaron también el operador judicial Javier Fernández, el exdecano del Cuerpo de Contadores de la Corte Alfredo Peralta y la perito Carmen Penedo.

Néstor Kirchner seguía con minuciosidad los movimientos y daba indicaciones. Manzanares ofició como perito de parte del matrimonio y elaboró, según indicaciones del juez y los peritos de la Corte Suprema, el informe que fue tomado como prueba para el sobreseimiento.

El inicio de la maniobra

La primera reunión fue entre Javier Fernández, Oyarbide y Manzanares, dos semanas después de que se formulara la denuncia, según relató el contador a la Justicia.

Néstor Kirchner le pidió a Manzanares que se encontrara con Fernández en la sede de la ex-SIDE, en la calle 25 de Mayo. Según relató, el contador fue convocado en 2009 por Néstor Kirchner con motivo de la denuncia por enriquecimiento ilícito y le pidió que manejara la pericia contable. Allí fue que Kirchner le indicó que se reunieran en el edificio de la ex-SIDE.

Manzanares contó que debió esperar en una sala donde estaba otra persona, que resultó ser el operador judicial Javier Fernández.

En la ex-SIDE se subieron a un automóvil con vidrios polarizados y atravesaron la ciudad, llegaron a un edificio y subieron a un departamento, donde 10 minutos después apareció el exjuez Norberto Oyarbide.

Según revelaron fuentes judiciales, el contador reconstruyó la escena con detalles: contó que había en la sala una mesa con dos bandejas de masas finas y que Javier Fernández le preguntó qué quería tomar. El contador pidió té, pero Oyarbide rechazó la elección y abrió una botella de champagne.

Oyarbide y Javier Fernández están nombrados en los cuadernos del chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno. A Fernández se lo mencionó como "Javier de inteligencia". Por eso ambos habían sido citados a declarar en agosto pasado, cuando se conocieron las primeras medidas ordenadas por Bonadio en la causa de los cuadernos de las coimas.

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En ese entonces, Oyarbide reconoció en declaraciones a los medios que Fernández y el espía Jaime Stiuso lo apretaban para "sacar las causas de los Kirchner". Sin embargo, Manzanares describió a un Oyarbide complaciente al momento de encaminar la causa hacia un sobreseimiento de Kirchner.

Ante el juez que debía investigar al expresidente que se había enriquecido ilegalmente, Manzanares describió la situación patrimonial de Kirchner hasta que el juez lo interrumpió y le ordenó seguir las directivas de Fernández e ir a ver a un perito de la Corte Suprema.

Después de la primera reunión, Manzanares recibió una llamada de Kirchner: quería saber cómo había resultado la reunión. El contador le puso un puntaje en una escala de uno a 10: 9.

El entonces presidente insistió con que debía seguir las indicaciones de Javier Fernández.

El operador judicial, según relató Manzanares en su declaración, lo citó junto al entonces titular de los peritos de la Corte Suprema, Alfredo Peralta.

Ya estaban en marcha las maniobras que llevarían al sobreseimiento de Kirchner.

Peralta le presentó a la contadora Carmen Penedo. Era la vía para enviar información, según declaró ante la Justicia.

Manzanares relató once viajes a Buenos Aires con motivo de las pericias por los bienes del expresidente.

El contador relató que Kirchner vendió más de una decena de propiedades a personajes de su círculo íntimo, como Rudy Ulloa.

Dos días antes del fallo de Oyarbide, Kirchner lo llamó a Manzanares y le anticipó que había sido sobreseído.

La operación para lograr el resultado había llevado cuatro mes

fuente lanacion

La expresidenta irá a juicio por el presunto lavado de dinero en la causa Hotesur. Por Candela Ini



El juez federal Julián Ercolini elevó a juicio oral la causa Hotesur, en la que serán acusados por el delito de lavado de dinero la expresidenta Cristina Kirchner, sus hijos Máximo y Florencia, y el empresario Lázaro Báez.

También están involucrados en esta causa el empresario y contador Osvaldo Sanfelice, Martín Báez, el excontador de los Kirchner Víctor Manzanares, y una decena de personas más que participaron de las maniobras de lavado de dinero.

Kirchner quiso comprar otros dos hoteles poco antes de su muerte

El diciembre del año pasado los fiscales Gerardo Pollicita y Juan Ignacio Mahíques pidieron al juez que elevara la causa a juicio. Según los funcionarios judiciales, se mantuvo una estructura, societaria, económica y contable en la que intervinieron con distintos roles los involucrados para poner en marcha y ejecutar el blanqueo de fondos ilícitos.


Se trata de la causa iniciada en noviembre de 2014, cuando la entonces diputada nacional Margarita Stolbizer denunció una supuesta operatoria inmobiliaria, con alquiler de hoteles de la familia Kirchner, para justificar el cobro de dinero proveniente de sobreprecios en obras públicas.

El dinero llegó a los Kirchner a través de la simulación de alquileres de habitaciones del Hotel Alto Calafate, administrado por la firma Hotesur, de la familia presidencial, cuya concesión había sido otorgada a la firma Villa Mitre, de Lázaro Báez .

fuente lanacion

Manzanares acusó a Eskenazi de ocultar el dinero de los Kirchner.Manzanares declaró durante tres días ante el fiscal Carlos Stornelli.- Por Hernán Cappiello



El banquero Sebastián Eskenazi, hijo del exaccionista de YPF y dueño del Banco de Santa Cruz, recibió el dinero negro que manejaba Daniel Muñoz, el secretario de Néstor Kirchner, según afirmó ante la Justicia el contador de la familia presidencial Víctor Manzares, quien estimó que lo invertido en la Argentina fue alrededor de 130 o 150 millones de dólares.

A la cifra deben sumarse unos 70 millones de dólares invertidos en el exterior, según reconstruyeron en fuentes judiciales.

Eskenazi, mediante sus voceros, desmintió haber recibido ese dinero. "El Grupo Petersen denuncia que tal versión es falsa y maliciosa y forma parte de la misma maniobra de desprestigio que ciertos personajes oscuros intentan impulsar desde hace tiempo para ensuciar a la familia Eskenazi y al Grupo Petersen, luego del fallido intento de extorsión del año 2017, por el cual están procesados por la Justicia", señaló la empresa a través de un comunicado.


Manzanares declaró durante tres días ante el fiscal Carlos Stornelli. Sugirió que los fondos pertenecían en rigor a Néstor Kirchner, reveló cómo se ocultaba la plata en casa de la madre del expresidente, que se usaba un galpón con baño acondicionado como bóveda o en cajas fuertes a lo largo de la pared de una oficina, entre otras escandalosas revelaciones.

También habló de las maniobras de lavado de dinero que realizó Muñoz, el modo en que el juez Norberto Oyarbide cerró la causa por enriquecimiento ilícito de los Kirchner entre masitas y champagne. Y dijo que Cristina Kirchner le prometió que el pago por sus servicios profesionales iba a ser un Registro de la Propiedad Automotor en Buenos Aires, que debía poner a nombre de un testaferro suyo y darle el 20% de lo recaudado, pero al final terminó el mandato de la expresidenta y la promesa no se cumplió.

Manzanares relató que en un momento Muñoz decidió retirar todo el dinero del sur, que fue traído por tierra a Buenos Aires. Dijo que quien se encargó del traslado fue el arquitecto Luis Gugino, que era quien había acondicionado un galpón en la calle Maca Tobiano 740 de Río Gallegos como depósito de dinero. Allí se guardaban cosas en desuso y en un cuarto de máquinas había un gigantesco depósito de dinero.


Manzanares dijo que en Buenos Aires ese dinero fue entregado a Sebastián Eskenazi, según reconstruyeron fuentes judiciales.

En un momento, ante Manzares, Muñoz se jactó de la situación que le había tocado vivir, manejando tanto dinero y, para graficar la cantidad de la que hablaba aludió a una pileta de natación llena de plata. El dato primero le pareció increíble, pero a la luz de lo que supo después no lo sorprendió.

Manzares dijo además que Muñoz le contó que había un lugar, cuya ubicación no pudo precisar, cuya llave solo la tenían el propio secretario presidencial y Sebastián Eskenazi. Allí fue donde el contador calculó que la fortuna que movió Muñoz no se limitaba a los 70 millones de dólares en propiedades que compró en Miami y en Nueva York, sino que eran unos 130 millones, que en otro tramo de su declaración lleva a 150 millones de dólares.

Su primer contacto con el dinero, según relató, fue en 2006, cuando se encontró con Daniel Muñoz en la Casa Rosada y luego en Río Gallegos. Lo citó en la calle Teófilo de Loqui, una cortada. Muñoz le pidió si podía guardarle por unos días unos bolsos y mochilas porque habían tratado de robárselos. Así le paso a su camioneta unos 15 bolsos y mochilas. Cuando Manzanares le preguntó a Muñoz qué contenían, lo miraron con cara de asombro y le dijeron que no era otra cosa que dinero. Le ofrecieron entonces entrar en el negocio.

Manzanares dijo que se tentó y guardó en un entretecho de su casa los bolsos y mochilas. Algunos tenían candado. Había en total entre 20 y 30 millones de dólares. Sabía que lavaba dinero negro. Al poco tiempo puso 8 millones de dólares (en billetes de 500 euros y billetes de dólares) en una caja de seguridad de su padre en el Banco de Santa Cruz. A partir de entonces, en abril de 2006, empieza el proceso de inversión, en que Muñoz le pidió que formara la sociedad Madaco para comprar propiedades, entre ellas, un departamento en la avenida Kirchner 952, en el centro de Río Gallegos. Manzanares tenía la llave. Ahí siempre había entre 3 y 4 mochilas con 2 millones de dólares cada una en promedio y cuando necesitaba comprar algo a pedido de Muñoz, sacaba la plata de ahí. Manzanares retiraba los bolsos del aeropuerto. Una vez en la pista se acercaba a la bodega del avión y bajaban dos valijas grandes. Llevaban ese dinero hasta la casa de la madre de los Kirchner, en la calle 25 de Mayo, y en la puerta entregaba la carga. Muñoz salía con un bolso con US$ 2 millones. Subía al auto, hacía una llamada e informaba que el operativo había sido exitoso. La mochila quedaba en la oficina de la caja fuerte en la avenida Kirchner 952.

fuente lanacion

El líder piquetero está condenado por la toma de una comisaría en La Boca en 2004. Había pedido la prisión domiciliaria, pero el TOF 6 lo rechazó



Luis D'Elía se entregó  en los tribunales de Comodoro Py, según anunció el propio dirigente kirchnerista en las redes sociales, para cumplir la condena de tres años y nueve meses de cárcel por la toma de una comisaría en La Boca, episodio ocurrido en 2004.

El líder piquetero había pedido la prisión domiciliaria, pero el Tribunal Oral Federal 6 se la negó y quedó firme la orden de detención.

Tras conocer la decisión de los jueces, D'Elía grabó un video para informar que estaba en camino a tribunales y para lanzar duras críticas a los integrantes del TOF 6. "Acaban de negarme la prisión domiciliaria, no les importó que tenga tres bypass, que tenga un infarto en la base del corazón, que hace que mi corazón funcione al 70%", sostuvo.

Y agregó: "No les importó que sea insulinodependiente, de dos insulinas distintas, que tome 10 comprimidos por día, que tenga que hacer una hora de caminata diaria, no les importó".

En esa línea de cuestionamientos a la justicia, D'Elía atribuyó la decisión judicial a una "pura venganza oligárquica del macrismo" y cerró con el siguiente mensaje: "Volveremos, Cristina presidente carajo. Patria o muerte, venceremos. Libertad a todos los presos políticos".

El viernes pasado, la Cámara Federal de Casación Penal había ordenado el inmediato cumplimiento de la condena del dirigente kirchnerista, por lo que el TOF 6 estaba obligado a no dilatar más la detención.

fuente infobe

El juez Claudio Bonadio ordenó la detención luego de tomarle declaración indagatoria por una derivación de la causa de los Cuadernos


 

 

 

Osvaldo Acosta, uno de los dueños de Electroingeniería, quedó detenido este lunes luego de declarar en indagatoria ante el juez federal Claudio Bonadio.

El empresario presentó un escrito negando los hechos que se le imputan; había sido citado por un desprendimiento de la causa de los cuadernos de la corrupción, que investiga la cartelización de la obra pública.

Por el expediente iniciado a partir de las anotaciones del chofer Oscar Centeno, ya se encontraba detenido Gerardo Ferreyra, la otra cara visible de Electroingeniería, la constructora que creció gracias a los negocios que le cedió el kirchnerismo y que incluso llegó a ingresar en el mercado de medios de comunicación.

Ferreyra admitió haber entregado bolsos con dinero a dirigentes del Frente para la Victoria en virtud de su "formación y valores". Dijo además que los pagos se hacían en pesos porque "los dólares son un instrumento de dominación que exarceban el consumismo". Infobae publicó los aspectos más importantes de su declaración.

 

Bonadio ordenó además la detención de Gustavo Dalla Tea, presidente de la compañía Supercemento SAIC, también citado esta mañana en los tribunales de Comodoro Py.

Personal de la Policía Federal Argentina procedió a detener a los imputados en el juzgado y realizar los trámites de rigor antes de su traslado.

El juez Claudio Bonadio (Foto: Maximiliano Luna)
El juez Claudio Bonadio (Foto: Maximiliano Luna)

Carlos Wagner, quien fue detenido al comienzo de la causa de los cuadernos, fue quien se declaró culpable de haber organizado la cartelización de la obra pública durante el kirchnerismo. Había sido presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y confesó haber armado un sistema para pagar coimas por las obras públicas que no eran sometidas a procesos de licitación sino que las propias empresas decidían los ganadores de los millonarios contratos. Involucró en ese esquema de negocios oscuros al ex ministro de Planificación Julio De Vido, quien negó la acusación.

Otro arrepentido que dio información fundamental para explicar la cartelización de la obra pública fue el financista Ernesto Clarens. Es que las coimas acordadas por los funcionarios y los empresarios se pagaban en sus oficinas.  El financista confesó que cobró dinero en pesos, lo pasó a dólares y lo entregó a Daniel Muñoz, quien fuera secretario privado de Néstor Kirchner. Clarens -citado a indagatoria- también entregó planillas que -según dijo- le dieron en la Dirección Nacional de Vialidad y en las que constaban los ganadores de cada licitación y los porcentajes que cada empresa debía pagar de coimas.

fuente infobae