Disparar ideas

Sociedad
Lectura

Cumplieron 10 años y lo celebraron con propuestas, proyectos e ideas inspiradoras para la próxima década. La regulación del derecho espacial, la adicción que generan las nuevas plataformas, la manipulación genética,

el activismo como movimiento y la epidemia de soledad fueron algunos de los temas elegidos por los oradores para esta edición aniversario de TEDxRíodelaPlata 2019. Participaron personajes diversos como el creador de Fundación Sí Manuel Lozano, el diseñador Martín Churba, el experto en tecnología Santiago Bilinkis y el abogado Juan Cruz González Allonca, entre otros referentes.

“Cuando arrancamos a principios de 2009, nos pusimos dos objetivos para contribuir a resolver aspectos que sentíamos que no estaban del todo bien en la sociedad. Primero: sembrar nuevos temas de conversación, sorprender, invitar a la reflexión, emocionar, despertar la curiosidad, recordar, proyectar. Segundo: identificar gente que estuviera haciendo cosas increíbles, pero que no fuera conocida. Nuestra intención era transformarla un poquito en estrellas de rock”, recuerda Gerry Garbulsky, director de TED en Español y organizador de TEDxRíodelaPlata.

Por entonces Gerry y su grupo de amigos sentían que los temas de conversación que mantenían con su familia, en el trabajo o la facultad estaban limitados al corto plazo. “Hablábamos de farándula, deporte, el último escándalo político, temas que no estaban mal, pero no servían para ser dueños de nuestro futuro. Además, nuestros hijos eran chicos y sus ídolos, las personas que ellos admiraban, eran pocos y tampoco nos gustaban como modelos. Por eso empezamos a buscar a gente a la que pudieran llegar a admirar. No para que los imiten. Al mirar lo que hizo otro con su vida, uno puede soñar lo que quiere hacer con la suya”, dice.

Con este sueño se inició la versión local de TED, una organización sin fines de lucro dedicada a las “ideas que vale la pena difundir”. La internacional comenzó como una conferencia de cuatro días en California, en 1984, y actualmente se realiza dos veces al año en Vancouver, Canadá. Las charlas duran 18 minutos y han tenido como oradores a Bill Gates, Al Gore o Philippe Starck, entre miles de personalidades.

La edición argentina se lanzó en 2010 con apenas 67 personas y ahora reunió a más de 20.000 en dos funciones en Tecnópolisis, que también se pudieron seguir en vivo vía streaming. El evento es siempre gratuito, a diferencia de su par canadiense. El trabajo de los 200 colaboradores es voluntario. “Es un equipo al que la mayoría de las empresas desearían tener, pero no podrían pagar. Conformamos un dream team. Compartimos un sueño y nos enamoramos del él”, asegura. Imaginar este éxito hace 10 años era “difícil”, admite Garbulsky. “Estábamos creando algo nuevo, que no existía. Ver a lo que llegamos nos voló la cabeza. Es genial. ‘Se parece al Woodstock de las ideas’, pensaba durante el evento. Nuestros videos fueron vistos más de 50 millones de veces. Todo superó nuestras expectativas”.

Su desafío hoy es impulsar los clubes TED-Ed, que hace 5 años funcionan en escuelas de todo el país. Comenzaron a trabajar en ocho y al primer año llegaron a 80. Ahora ya son 800 escuelas en todas las provincias. “Unos 15.000 chicos participaron este año. Queremos alcanzar a todas las secundarias, que son más de 20.000 a nivel nacional. Falta bastante, pero estamos en un camino de crecimiento bien ambicioso. Esto recién empieza”, se anima.

Hasta ahora más de 30.000 chicos se capacitaron para explorar, descubrir y presentar ideas, al mejor estilo TED. Coacheados, muchos llegan a superar el pánico escénico y se convierten en excelentes oradores. “Ninguno de nosotros arrancó hablando así”, confiesa el fundador, que además es físico, cuando se le pregunta cómo hacen para atraer a los que tienen algo bueno para compartir pero no se animan a hablar en público. “Apuntamos a la calidad del contenido. Queremos que esto sirva para inspirar. Tal vez lo más importante es hacerse las preguntas. No tenemos las respuestas”.

Este aniversario tuvo como lema Los próximos 10 años. Así fue como abordaron temas de actualidad que pueden ser claves a futuro. “No queríamos hacer predicciones, sino analizar qué se puede hacer hoy para encarar mejor lo que viene”. Las charlas que se brindaron a fines de octubre tanto en Tecnópolisis como en el encuentro posterior en el centro cultural Baikal no giraron en torno a la coyuntura o la política partidaria, sino que tuvieron en cuenta los desafíos a vencer, globales y locales. Creen que ahí está su aporte. “Lo que hacemos es necesario, pero no suficiente. Tienen que pasar un montón de cosas más”, proyecta Gerry. Si piensa en la próxima década, dice que le encantaría vivir en un país mejor balanceado, con inversión en el desarrollo personal a largo plazo y educación. “Mi deseo es que se profundice cada temática para que estemos orgullosos de nuestro país y todos tengan oportunidades. Faltan mucho todavía, pero hacia allá vamos”. 

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

CARGANDO COMENTARIOS

Clarín

Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Clarín

Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Cargando...