Creció la cantidad de conductores que admitió haber tomado alcohol antes de manejar

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Tomar alcohol antes de conducir es una práctica riesgosa porque afecta los reflejos, la visión y el tiempo de reacción de quien está al volante. El concepto es conocido, sin embargo,

muchos parecen no tenerlo en cuenta. Según los datos finales de 4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), aumentó "significativamente" la cantidad de argentinos que admitieron haber consumido bebidas alcohólicas antes de manejar en los últimos 30 días.

El porcentaje a nivel nacional fue de 15,2% y creció notablemente respecto de la edición anterior de la encuesta, que en 2013 hablaba del 12,1%. El alza es de un 25% en seis años. El estudio incluye a quienes tomaron alguna bebida alcohólica y luego manejaron un auto, moto, o bicicleta.

La Ciudad de Buenos Aires, con el 8,8%, fue la única jurisdicción con un porcentaje menor al total del país. En tanto, La Pampa (22,7%), Jujuy (23,2%), Mendoza (23,3%), Tucumán (24,0%), Santiago del Estero (24,7%), Chaco (25,5%) y Corrientes (26,6%) superaron ampliamente el valor nacional.

El consumo de alcohol al conducir en los últimos 30 días fue 3 veces mayor entre varones respecto de las mujeres. Por el contrario, en cuanto a las edades, fue menor el porcentaje entre quienes tienen 50 años o más. Pero "no se evidenciaron diferencias estadísticamente significativas según el resto de los indicadores sociodemográficos", detalle la encuesta. Eso se traduce en que esta actitud imprudente se da en todos los estratos sociales

El Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) realizaron la encuesta en el tercer trimestre de 2018 entre la población de 18 años en adelante.

"Esta cifra me duele porque estoy dedicando mi vida a tratar de hacer entender las consecuencias de los que toman y manejan. En Argentina no logramos bajar el numero de 20 muertos por día, casi una familia por hora es destruida por algo que es evitable. Por otro lado, se ve todos los días, que al no existir controles suficientes, que sólo están en la Ciudad, la gente conduce después de tomar y te dicen 'un poquito no es nada'. No puedo pensar en tolerancia cero cuando no hay controles para la tolerancia actual (0,5 gramos de alcohol en sangre)", dice a Clarín Viviam Perrone.

Es la fundadora de la agrupación Madres del Dolor, y quien además impulsó la ley en el Congreso que en 2016 cambió las condenas a quienes manejan y matan. La pena máxima de homicidio culposo pasó de 5 a 6 años, pero la mínima sigue en 3 años de prisión en suspenso. Es decir, no es de cumplimiento efectivo.

Juan José Mendez, el secretario de Transporte porteño, tiene sus propias estadísticas, desde el Observatorio de Seguridad Vial. "En la Ciudad de Buenos Aires el 21% de los siniestros fatales está relacionado con el consumo de alcohol. Por eso realizamos controles los 365 días del año en puntos estratégicos de los diferentes barrios con el objetivo de concientizar a los vecinos sobre los riesgos del alcohol al volante", dijo a Clarín.

A diferencia de lo que se detalla sobre el cigarrillo, el consumo de alcohol está en aumento. Aunque el indicador de consumo regular de riesgo permanece estable a lo largo de las últimas tres ediciones de la ENFR, el indicador de consumo de alcohol episódico excesivo (CEEA) muestra una tendencia ascendente constante (pasó de 8,9% en 2009 a 13,3% en 2018) y es 5 veces mayor en los jóvenes que en los adultos de mayor edad y el triple en varones respecto de las mujeres.

Sin embargo, con respecto al género, esta tendencia es inversa en los adolescentes, donde el consumo de tabaco y alcohol es mayor en las mujeres en relación con los varones, de acuerdo a la Encuesta Mundial de Salud Escolar 2018.

Uruguay y Argentina encabezan el ranking del total de alcohol consumido en la región. En nuestro país, se registran datos de consumo de 14,6 litros de alcohol puro per cápita, con un promedio diario de 31,5 gramos, con proyecciones en aumento para 2025.

El uso de casco, dispar

Otro aspecto que resaltó el estudio es que si bien sigue siendo bajo, hubo un importante aumento del "uso de casco siempre" entre quienes se mueven en moto: 65% frente a 59,1% en la encuesta de 2013. Pero no ocurrió lo mismo entre los que optan por la bicicleta. El uso de casco entre los ciclistas no cambió respecto de la encuesta anterior: solo lo usa un 10,7% a nivel nacional.

La Ciudad también fue la excepción. El porcentaje de "uso de casco en bicicleta siempre" fue 2,8 veces más que el total del país: 30,1%. La cuenta pendiente de los porteños: con cada vez más estaciones de Ecobici, el sistema de transporte público de la Ciudad, a la mayoría de sus usuarios todavía se los ve sin casco.

¿Es obligatorio usar casco en la bicicleta? La ley Nacional de Tránsito (Art. 40 bis, incorporado por ley 25.965) exige que sí en todas las provincias. Aunque la realidad marca que su uso no se controla, hay que llevarlo

En la Argentina, las "lesiones por causa externa" representaron el 5,4% de las muertes de acuerdo a los datos de mortalidad de 2017 de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS). Dentro de este grupo, las muertes ocasionadas por siniestros viales fueron las más frecuentes y representaron el 23%; seguidas de suicidios y homicidios (17,5% y 9,4%, respectivamente), y son la principal causa de muerte en personas de 15 a 34 años.

"Como son prevenibles y las medidas más efectivas son aquellas destinadas a modificar las conductas de los usuarios del sistema vial creando entornos más seguros y controlando el uso de los elementos de seguridad y el consumo de alcohol al conducir", se detalla en el inicio de la encuesta. 

En 2018 fallecieron 4.371 personas en Argentina por siniestros viales. Es la principal causa de muerte entre los argentinos de 15 a 29 años.

Con respecto a las prácticas preventivas, los resultados principales mostraron que el "uso de cinturón de seguridad siempre" en auto aumentó de modo continuo a lo largo de las últimas cuatro ediciones de la ENFR: 48% (2005), 63,8% (2009), 69% (2013) y 73,9% (2019). Los varones declararon usarlo más que las mujeres y los jóvenes mucho menos que los adultos mayores de 50 (61,3% y 80,2%, respectivamente).

En el caso de este indicador, sí hubo diferencia entre los estratos sociales. Fue significativamente mayor entre quienes tienen mayores ingresos: 84,3% frente a 65,1% de los sectores de menores recursos.

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