Cómo hacer un currículum vitae en seis simples pasos

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El currículum vitae es un resumen claro y conciso de la información personal, formación académica y experiencia profesional con el que un postulante a un trabajo se presenta ante su posible

empleador.

Como herramienta para dicha presentación inicial, el currículum debe resaltar los aspectos más importantes del recorrido académico y laboral de cada persona. Un currículum bien confeccionado, además, logra que luego de una entrevista el potencial empleador recuerde los puntos destacados de un candidato en función de las necesidades del puesto vacante.

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Un currículum vitae básico no debe exceder las dos páginas de extensión y tiene que cuidar aspectos clave para la imagen: evitar los errores de ortografía, usar una presentación que facilite la lectura, imprimirlo con una buena calidad de papel y usar una fotografía personal reciente y de tamaño carné.

Modelos de currículum vitae

En general, los especialistas en selección y contratación de personal están acostumbrados a recibir currículums confeccionados en alguna de las tres maneras que existen: la cronológica, la cronológica inversa y la funcional. Por lo tanto, es muy importante elegir la que más se ajuste al perfil del candidato antes de armar el CV.

Currículum vitae cronológico. Debe presentarse la información partiendo desde lo más antiguo a lo más reciente.

Currículum vitae cronológico inverso. Este es el formato más frecuente en la actualidad. Consiste en empezar por los datos más recientes de la carrera formativa y laboral. Resalta las experiencias más actuales en primer lugar, porque son las más atractivas para los especialistas en selección.

Currículum vitae funcional. La información en este caso se distribuye por temas, lo que facilita el rápido conocimiento de la formación y experiencia en un ámbito determinado. Como no sigue una evolución cronológica permite seleccionar y resaltar los puntos positivos y omitir eventuales falencias. Suele aconsejarse para candidatos expertos y con amplia experiencia profesional.

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Cómo armar un currículum vitae

Toda la información expuesta en un CV puede ser luego tema de conversación durante una entrevista. Por lo tanto, deben ser datos verídicos. Los reclutadores sólo toman unos minutos para procesar cientos de CV, por eso para que el futuro empleador detenga su lectura en un currículum debe estar bien estructurado, correctamente diseñado y con contenido perfectamente redactado. Estos son las áreas que corresponde abarcar:

1- Datos personales o de contacto. Nombre y apellido: esta información es la única que puede tener un tamaño superior al resto; DNI, lugar y fecha de nacimiento, dirección personal, y teléfono de contacto (actualmente se recomienda un celular antes que teléfonos fijos para poder responder con rapidez ante un eventual llamado).

Dirección de correo electrónico: lo mejor es brindar uno profesional, que no contenga apodos ni símbolos raros, solo nombre y apellido.

Perfil de LinkedIn: esta red social profesional es una herramienta muy válida y utilizada para confirmar la veracidad de los perfiles laborales y conocer con mayor profundidad a los candidatos. Entonces siempre debe mantenerse actualizado el perfil y agregar el link entre los datos de contacto. Se puede acceder a ella en forma gratuita, aunque también hay una opción paga que brinda más herramientas y potencia las opciones frente a posibles oportunidades laborales.

2- Experiencia profesional: debe colocarse en orden cronológico inverso (en caso de optar por este esquema, por ejemplo) desde el trabajo actual o el último hasta el más antiguo. Cada experiencia debe estar descripta con fecha de inicio y finalización, nombre de la empresa, título del cargo ocupado y dónde se desempeñó (ciudad, país).

Además, hay que sumar al menos tres puntos con tareas realizadas o logros alcanzados en cada puesto. Lo ideal es describir hasta 15 años de experiencia laboral relevante en el caso de los cargos senior, los últimos cinco años para los cargos medios y toda la experiencia laboral con que se cuente en el caso de los candidatos junior. Si el recorrido laboral es escaso o nulo, a este ítem directamente conviene colocarlo después de “Formación académica”.

3- Formación académica o educación: iniciando con el grado más alto, detallar estudios realizados, con fechas de inicio y fin; e instituciones donde se haya cursado. Abarcar los últimos tres niveles de estudio. Recomendación clave: evitar incluir certificados vencidos o estudios muy antiguos que ya no tienen validez.

4- Idiomas e informática. En esta área describir qué idioma se conoce, y detallar su nivel (básico, medio, avanzado; tanto oral y escrito). También destacar si se obtuvo algún título reconocido. Hay que ser precisos en el nivel de información brindada, porque durante una entrevista de trabajo pueden realizar una prueba de idioma para evaluar aptitudes.

Sobre conocimientos en informática, señalar cursos realizados y el manejo de los programas o software que el candidato maneja: sistemas operativos, procesadores de texto, hojas de cálculo, bases de datos, Photoshop, Paquete Office, Google Ads, etc.

5- Intereses. Es un punto que les permite a los reclutadores profundizar sobre el perfil del candidato. Allí se busca conocer información sobre el lado humano: según el tipo de actividades que se desarrollen en ámbitos externos al trabajo se puede ver, por ejemplo, si la persona es más solitaria o más afín al trabajo en equipo.

6- Objetivo profesional. Debe ser un párrafo breve, pero muy concreto donde el candidato explique por qué es el ideal para ese puesto. Hay que exponer qué se busca profesionalmente, mencionar los años de experiencia y los logros; y destacar las características distintivas frente a otros candidatos. Si bien es un párrafo autorreferencial de “venta”, evitar siempre el tono egocéntrico.

La importancia de la foto

Hay posiciones encontradas sobre si los CV deben llevar fotografía. La costumbre de incluirla, como ocurre mayormente en Latinoamérica o España, tiene que ver con la posibilidad de ofrecer una idea más completa sobre el perfil del postulante.

Si se decide usarla, hay que optar por una imagen muy amigable, pero que no deje de transmitir un tono profesional. El rostro debe aparecer completo, con leve sonrisa. El candidato tiene que verse muy natural, con un gesto que inspire confianza.

Otros consejos:

  • Suele recomendarse acompañar el currículum de una carta de presentación.
  • Tamaño de página: Carta o Letter.
  • Tamaño de fuente: El tamaño ideal es de 12 puntos. Fuente o tipografía: las más recomendadas son Arial, Helvética, Tahoma y Calibri.
  • Formato final: una vez finalizado, exportarlo en formato PDF.

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