Qué pasó en otros casos de intervenciones para separar hermanos siameses en Argentina

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El caso de los hermanos Gianluca y Santino Figueroa, que nacieron siameses y fueron separados con éxito, marcó un hito en el país. Es la primera vez que se logra

separar con éxito gemelos unidos por genitales, sistema urinario y aparato digestivo. En Argentina, hubo varios antecedentes de intervenciones a siameses. En algunos la operación se completó con éxito y en otros, debido al riesgo de los órganos compartidos, uno de ellos o ambos no lograron sobrevivir.

Uno de los casos más recordados es el de dos nenas, que nacieron en julio de 2003, unidas por el tórax en el Hospital Fernández. Ambas compartían órganos como el corazón, el hígado y el intestino delgado. Su estado de salud se volvió estable pero delicado. Las bebas eran hijas primerizas de una mujer de 25 años, ama de casa, y de un hombre de 38 años, que vivía en la ciudad de Santiago del Estero. No utilizaron ninguna práctica de reproducción asistida. Se enteraron de que esperaban a las siamesas durante el cuarto mes del embarazo. Ambas murieron al quinto día de internación.

El 21 de junio 2003 se había producido otro caso similar de siamesas en la ciudad de San Juan. Era más extraño aún, porque Lourdes y Luján vinieron al mundo con una tercera hermana separada y sana. Dos semanas y media después, las siamesas fallecieron a raíz de un paro cardiorrespiratorio.

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Las siamesas compartían el corazón, los pulmones, el aparato genital y tenían dos cerebros, dos estómagos y dos columnas vertebrales que se unían en la zona inferior. En días previos al desenlace, los médicos que atendían a estas nenas habían pedido ayuda a la comunidad médica nacional e internacional.

Otras bebas siamesas, nacidas el 16 de diciembre de 2009 en la clínica Polymedic en Santa Rosa, La Pampa, murieron tras recibir asistencia en el Hospital Juan P. Garrahan de Capital Federal, donde iban a recibir una cirugía de separación. Las niñas, que compartían hígado y corazón, y estaban unidas por el abdomen y el tórax, fallecieron tras agravarse su estado de salud.

El otro caso de las siamesas que en febrero de 2011 nacieron por cesárea en la ciudad de Córdoba unidas por el tórax y el abdomen, en el Hospital Materno Neonatal. Las bebas, cuyos padres son del interior de la provincia, presentaban una fusión cardíaca y compartían el hígado. Unos meses más tarde, fallecieron a raíz de una deficiencia cardíaca.

Luciana y Bianca nacieron el 18 de febrero de 2015 unidas por la pelvis, tras 38 semanas de gestación. Para separarlas, los médicos decidieron esperar a que las bebas crecieran un poco más para que pudieran soportar la cirugía. La intervención tuvo lugar el 2 de mayo de 2016 y duró siete horas y participaron 40 profesionales. Más de cien personas se acercaron para donar sangre antes del procedimiento.

Finalmente, la siamesa Luciana Fernández, de 14 meses, volvió a su casa. Le dieron el alta 18 días después de la operación en la que la separaron de su hermana, Bianca, con la que estaba unida por la pelvis y que falleció tras la intervención en el Hospital Posadas.