En 10 años creció 28% la oferta de jardines de infantes, pero aún hay muchas desigualdades

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La oferta y la matrícula de jardines de infantes crecieron en la Argentina en los últimos 10 años. La cantidad de chicos que van a salas de 3 a 5 años

subió un 23,8% desde 2007 hasta 2017. Mientras que aumentó en 27,9% la oferta de divisiones (grupos de estudiantes), según un relevamiento del Observatorio Argentinos por la Educación con los últimos datos oficiales disponibles. Todo esto se da en medio de un proceso de gran desigualdad: los chicos pobres, de las provincias con menos recursos, son los que menos acceso tienen a un jardín de infantes de calidad.

La mejor forma de observar estas diferencias es a partir de la cantidad de años de jardín a los que tienen acceso los chicos. De acuerdo a los datos de Unicef, seis de cada 10 chicos de 3 años no van al jardín en la Argentina. Mientras tanto, se demora en el Congreso un proyecto de ley que hace obligatoria la sala de 3. En noviembre de 2016 había sido aprobado por Diputados, sin embargo todavía sigue su largo trámite en el Senado.

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El 10 de abril pasado, y cuando estaba por perder estado parlamentario, entró de nuevo el proyecto -con modificaciones- y ahora tiene dos años más para ser tratado. Fuentes parlamentarias dicen que hay resistencias de algunas provincias, que son las que en última instancia tendrán que sostener los cargos docentes.

La obligatoriedad, en sí misma, no hace magia, pero cualquier ciudadano puede demandar al Estado si no ofrece el servicio, y esto impulsa a los gobiernos a hacerlo posible. La sala de 5 es obligatoria desde 1993 y ahora está prácticamente universalizada en el país. La sala de 4 se hizo obligatoria en 2014 y a partir de entonces se expandió en forma sostenida.

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“Entre 2010 y 2016, las tasas de matriculación de las salas de 4 y 3 pasaron del 73% al 85% y del 36% al 41%, respectivamente. En cambio, en el mismo período, no ha crecido la cobertura para los niños de 2 años, que se ha mantenido relativamente estable, en un 4%. Queda mucho camino por recorrer para garantizar la obligatoriedad de la sala de 4, el acceso de los niños de 3 cuando sus familias así lo requieran y una oferta adecuada para los menores de esa edad”, dijo a Clarín Cora Steinberg, especialista en Educación en Unicef.

Para Rut Kuitca, presidenta de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP) Argentina, “la oferta de educación infantil es muy despareja en la Argentina. Hay mucha desigualdad, incluso en un mismo sector social. Hay poca jornada extendida, que es lo que necesitan las familias más vulnerables. Debe pensarse en una política de primera infancia en forma intersectorial, que articule a ministerios como los de Educación, Salud y Desarrollo de cada una de las provincias”.

El estudio del Observatorio muestra que el mayor aumento de matrícula en jardín de infantes, en los últimos 10 años, se dio en las salas de 4 y 3 años. Mientras que en la sala de 4 subió en 43,8% en la sala de 3 lo hizo en un 41,9%. La matrícula de sala de 5, en tanto, aumentó 4,8% en el mismo período “en línea con el crecimiento poblacional, lo que indicaría una tasa estable”, describe en el informe Juan José Llach, de la Academia Nacional de Educación. Con respecto al tipo de gestión, uno de cada 3 chicos argentinos van a un jardín de infantes privado (31,5%). La principal causa, dicen los especialistas, es la falta de colegios públicos para menores de 3 años, sobre todo en las provincias con menos recursos.

El informe, realizado por el especialista Gustavo Iaies, resalta que no hay datos oficiales sobre el porcentaje que representa esta matrícula con respecto a los chicos de entre 3 y 5 años que hay en la Argentina; y que los datos oficiales no contemplan la oferta informal (por fuera del sistema educativo) que existe para el cuidado de los chicos de esta edad.

Durante los 10 años tratados, las tres provincias donde más creció la matrícula en términos relativos son Santa Cruz (+59,1%), La Pampa (+52,6%) y Mendoza (+50,4%). “Al interpretar los datos por jurisdicción, es importante tener en cuenta las diferencias poblacionales y de cobertura en 2007. Es esperable que el crecimiento de la matrícula sea menor en distritos con mayores niveles de cobertura al inicio del período”, destacan desde el Observatorio.

“El acceso al jardín no puede abordarse sólo a través de la planificación de la oferta: para que tenga una incidencia positiva en las trayectorias escolares de niños y niñas deben garantizarse experiencias de aprendizaje significativas y de calidad. La literatura especializada reconoce al juego y a la alfabetización temprana como contenidos clave para potenciar el desarrollo integral en la primera infancia. Se trata de aspectos que deben vertebrar las propuestas de enseñanza en todas las instituciones del país”, agrega Verona Batiuk , experta en Educación Infantil de la OEI.


Lejos del objetivo de los 3.000 nuevos jardines de infantes

En la campaña electoral de 2015 y ni bien asumió, el actual Gobierno puso como objetivo la construcción de 3.000 nuevos jardines de infantes, con la finalidad de darles más acceso a los sectores más postergados y así reducir las desigualdades. En medio de la gestión, hubo “una reconversión” del plan y de 3.000 jardines se pasó a la meta de crear 10.000 salas en escuelas y jardines existentes.

“Estamos haciendo una reconversión. En muchos casos, las provincias y los municipios no podían conseguir terrenos con las especificaciones que pedíamos. Además, resultaba muy caro para las provincias, porque había que poner todo el equipo directivo, la planta de docentes, etc. Por eso lo reconvertimos a 10.000 salas, agrandando jardines o escuelas existentes”, había dicho el ministro Alejandro Finocchiaro en una entrevista con Clarín.

Fuentes del Ministerio de Educación informan ahora que lo construido hasta el momento son 1.479 salas de jardín y que existen 1.365 salas más que ya están licitadas. “Quedamos por debajo de nuestras propias metas, pero lo que construimos equivale a 877 jardines de infantes. En el último período del gobierno anterior, en condiciones económicas ventajosas, construyeron 536 jardines. En el primer período de Macri se hizo el 70% más que el último de Cristina Kirchner”, dicen desde el Gobierno.

“En 2010 había 644.210 niños y niñas de 3 a 5 años sin escolarizar, según el censo de aquel año. Para revertir esta situación el Gobierno está llevando adelante dos políticas complementarias: la construcción de salas de jardín de infantes y la creación de Espacios de Primera Infancia”, agregan desde el Ministerio.

“Si se consideró que hacía falta construir 3.000 jardines es porque realmente hacían falta. El problema que vemos es que muchas veces hay desencuentros. El Ministerio de Educación nacional hace la parte edilicia, pero del mantenimiento y los cargos docentes se encargan las provincias. Hemos visto jardines vacíos porque no se podían afrontar los gastos. La educación infantil suele encararse desde el ámbito municipal, y hacia allí hay que encarar”, dice Rut Kuitca, de OMEP Argentina.

“A pesar del crecimiento, fruto de la convergencia de políticas de los Ministerios Nacional y jurisdiccionales, la construcción de salas y jardines y de la designación de cargos docentes amerita una planificación con metas de corto, mediano y largo plazo de acuerdo a la situación territorial: localización de las comunidades que requieren de los servicio educativos y características que han de asumir en función del contexto social y cultural. La definición de metas permitirá procesos de evaluación acordes”, agrega Verona Batiuk , especialista en Educación Infantil de la OEI.

Preocupación por la calidad de la enseñanza

Además de las asimetrías en las provincias, la oferta educativa de nivel inicial tiene estándares de calidad muy diferentes. En el país hay diversos formatos de cuidado y enseñanza para la primera infancia, desde escuelas formales –públicas y privadas- que dependen de Educación hasta espacios de Desarrollo Social - nacional, provincial o municipal-, o comunitarios. También ONGs que se ocupan del tema o las empresas donde trabajan los padres.

Para los expertos , lo importante es lograr articular todas estas ofertas. El objetivo debiera ser que no solo se persiga una mayor cobertura -como se logró entre 2007 y 2017- sino que, además, se establezcan estándares de calidad mínimos para todos los chicos.

¿Por qué es importante el jardín de infantes?

Por Mg. Verona Batiuk Especialista en Educación Inicial Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

El acceso al nivel incial es hoy un derecho para todos los niños pequeños del país y es por tanto una obligación del estado nacional y los estados jurisdiccionales garantizarlo con plena cobertura a los 5 y 4 años y, atento a las necesidades de las familias y comunidades, en edades más tempranas.

  • Las experiencias educativas que los jardines brindan a la primera infancia favorecen su desarrollo integral atendiendo a importantes dimensiones:
  • Cognitiva: brindan la posibilidad de conocer las experiencias de sus pares, de su comunidad y de mundos lejanos
  • Afectiva: acogen, valoran las experiencias de los niños y sus familias, comparten, disfrutan, acompañan, consuelan, promueven la construcción de confianza en sí mismo y en los otros
  • Social: favorecen la socialización en un espacio público que trasciende la esfera familiar a través de la creación de vínculos con otros: pares y adultos
  • Estética: habilitan diversas formas de expresión y de apreciación de las expresiones de otros, pequeños y grandes
  • Motora: fortalecen las habilidades alcanzadas y potencian nuevas, promueven el dominio y el disfrute del propio cuerpo
  • Ética: construyen formas de habitar el espacio compartido en base al reconocimiento de uno mismo y de los otros, de los similares y de los diferentes en un marco de convivencia cuidado y respetuoso.

La educación inicial constituye a la vez un derecho y una oportunidad, en especial para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad social: para todos esos niños y niñas es un camino certero a la construcción de justicia educativa y social. La educación inicial es única e irrepetible y en tanto tal ha de ser oportuna, culturalmente pertinente y adecuada a dicha etapa vital.