Una mujer de 38 años murió por tuberculosis en Quilmes

Sociedad
Lectura

Una mujer de 38 años del partido de Quilmes murió a causa de la tuberculosis que sufría. Se trata de la madre de un alumno de la escuela número 43 Juan

Mantovani, de la localidad de San Francisco Solano.

El fallecimiento se produjo en el hospital provincial Isidoro Iriarte. Fue el último domingo, aunque recién trascendió en las últimas horas.

Newsletters Clarín
Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

Fuentes del Municipio de Quilmes confirmaron la muerte e indicaron que un grupo de alumnos de la escuela 43 se encuentra bajo seguimiento médico como medida preventiva ante posibles contagios.

Según pudo constatar Clarín, en el colegio no había clases en la mañana de este jueves. Una auxiliar contó a este medio que se estaban realizando allí tareas de limpieza, después de una desinfección de las instalaciones que se llevó a cabo este miércoles. Las puertas del establecimiento reabrirían mañana, indicaron fuentes municipales.

La Dirección de Epidemiología de la Secretaria de Salud de Quilmes emitió este miércoles un comunicado en el que desmintieron el vínculo entre la muerte de la mujer conocida ahora con la de un joven de 18 años, estudiante de 5º año de un colegio de Ezpeleta, que estaba internado con diagnóstico de tuberculosis en el Hospital Muñiz de la Ciudad de Buenos Aires y falleció producto de una infección el lunes 15 de abril.

"No existe nexo epidemiológico entre casos. Las personas afectadas no vivían en la misma zona y no tenían relación a través de la comunidad educativa", señala el escrito

Según detallaron desde Salud del Municipio, una médica y el equipo de salud de la Unidad Sanitaria La Florida, de San Francisco Solano, habían tomado contacto con la mujer en su domicilio, porque ella había faltado a los turnos médicos que le habían asignado para tratarla y se negaba a ser internada.

La mujer finalmente accedió a ser trasladada en un ambulancia del SAME para ser internada en el hospital Isidoro Iriarte. Allí —ampliaron desde el Municipio quilmeño— recibió "los cuidados asistenciales necesarios y las medidas terapéuticas pertinentes, pese a lo cual fallece".

A la familia de la mujer se le está realizando un seguimiento médico preventivo, lo mismo que un grupo de alumnos del colegio al que concurría un hijo de la mujer.

Antecedentes

En julio del año pasado, la alerta por la tuberculosis se encendió cuando el titular del gremio de los judiciales, Julio Piumato, denunció que siete empleados judiciales habían contraído la enfermedad en diferentes juzgados y defensorías por haber estado en contacto con detenidos enfermos, durante sus traslados para prestar declaración o realizar otros trámites judiciales. Poco después, se conoció el caso de un alumno en una escuela de La Plata.

Una enfermedad no erradicada

A propósito de la muerte del joven de Ezpeleta relacionada a la tuberculosis, el Hospital Alemán emitió un comunicado titulado "La tuberculosis no está erradicada en Argentina: se notifican más de 10 mil casos de tuberculosis por año".

El documento presenta un ABC de la enfermedad que se reproduce, parcialmente, a continuación.

¿Cómo se produce la tuberculosis?

La tuberculosis es una enfermedad causada por una bacteria denominada Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente a los pulmones, pero también a otras partes del cuerpo como los riñones, los huesos de la columna vertebral, el sistema nervioso central y prácticamente cualquier otra parte del cuerpo. La infección se transmite de persona a persona a través del aire. Se produce cuando un enfermo de tuberculosis pulmonar tose, estornuda, escupe, canta y habla. De esta manera el enfermo expulsa pequeñas gotitas (llamadas gotitas de Flügge) con los bacilos tuberculosos al aire. La persona que se encuentra cerca los puede inhalar y quedar infectada. Esta afección se puede prevenir y también curar, pero de no tratarse puede ser mortal.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas que se enferman de tuberculosis tienen síntomas como tos, fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso. No pocas veces estos síntomas son persistentes pero tolerables y los enfermos pueden pasar mucho tiempo antes de procurar ayuda médica y mientras tanto seguir esparciendo los bacilos y con ellos la enfermedad.

Hay personas que son más susceptibles a infectarse y otras que al tener contacto con el bacilo logran salir indemnes. Las más predispuestas son aquellas personas cuyo sistema inmunológico está deteriorado (personas con HIV, desnutridos, fumadores, diabéticos) y también aquellos que trabajan o viven en lugares donde exista hacinamiento (viviendas precarias, cárceles, fábricas con espacio deficiente), todas condiciones que se agravan al empeorar las condiciones socioeconómicas.

Una enfermedad curable

En 1944 se inicia la era antibiótica en el tratamiento de la tuberculosis con el advenimiento de la estreptomicina y luego, en 1952, el agregado de la isoniacida que lograron por fin controlar la enfermedad. Estos quimioterápicos hacen que la tuberculosis se convierta en una enfermedad curable en la mayoría de los casos. Luego se agregaron otros fármacos, como la rifampicina, que hicieron que los tratamientos sean más eficaces y de menor duración.

En todo el mundo se produjo un descenso progresivo de los casos hasta mediados de los 80, en los que la irrupción del HIV ha hecho de la tuberculosis un problema creciente, con la adquisición y propagación de nuevos casos.

LGP