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El orgullo de los chefs argentinos por el premio a Mauro Colagreco

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“Es ni más ni menos que llegar al Olimpo, a lo más alto que se puede aspirar en este juego llamado gastronomía”. Desde Génova, el crítico especializado Pietro Sorba opina sobre

la tercera estrella Michelin para el restaurante Mirazur, del argentino Mauro Colagreco. “Una estrella Michelin es el summun... ¡imaginate tres! Mauro es un fuera de serie, ningún otro chef extranjero -fuera de Francia, donde se confecciona la famosa guía- ha logrado esta marca”.

Para Pietro Sorba, "la tercera Estrella Michelin lo lleva a Colagreco al Olimpo, a lo máximo que se puede aspirar en este juego que es la gastronomía".

 

Sorba remarca que los franceses son renuentes a otorgar un premio de la talla de una estrella Michelin a un foráneo, “evidentemente Mauro debe tener algo inigualable, porque de lo contrario, no se la darían, estoy convencido”.

Entonces, ¿qué tiene la cocina de Mauro, Pietro? “Mirazur tiene un conjunto de virtudes que lo llevan al paraíso: una propuesta culinaria de excelencia, nivel profesional y técnico, un heterogéneo menú, un servicio de alto vuelo, el lugar, que está emplazado en un acantilado, cerca de la frontera de Francia e Italia y, por supuesto, la personalidad de su chef, que es un líder indiscutido”.

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Pietro comió en Mirazur en octubre de 2017 y recuerda “la imponente degustación de los doce platos que probé. Y lo primero que me sorprendió cuando vi lo que me trajeron es que Colagreco tiene la peculiaridad de presentar platos simples pero de realización compleja”.

El genovés subraya el rigor, la exigencia y la técnica profesional alrededor de Colagreco, quien supo rodearse de un equipo insuperable. "No soy su amigo, no lo conozco demasiado, pero puedo dar fe que es una persona extremadamente trabajadora, positiva y con altísimo vuelo, que merecidamente se ha hecho acreedor de este nuevo premio". Y remarca que el chef es dueño de "una personalidad de liderazgo, que respeta y es respetado".

"La tercera estrella Michelin es la ratificación de lo bien que está haciendo las cosas Mauro", afirma con alegría y cariño Narda Lepes.

Entrañable amiga, Narda Lepes se muestra feliz y orgullosa de Colagreco. “Quizás acá estamos un poco alejados de lo que significan las estrellas Michelin, pero para un restaurante europeo es la gloria. Le da absoluta visibilidad, lo pone en la cresta de la ola, le cambia el estatus, es un ‘Big Deal’. La tercera estrella es la ratificación de lo bien que está haciendo las cosas Mauro, y lo que consiguió es producto del denodado esfuerzo y sacrificio".

Remarca Narda que todo fue de a poco, no de un día para el otro. "En Mirazur hubo sacrificio y mucho sudor. Como una hormiguita Mauro fue cambiando las mesas, capacitando al personal, renovando vajilla y equipamiento de cocina. Él y su mujer Julia hicieron ese restaurante a pulmón".

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Narda piensa que más allá de lo conceptual y de lo técnico de su cocina de autor, plena de ingredientes, "la comida que prepara Colagreco es, por encima de todo, rica, te ponés a llorar de lo rico que cocina el Gordo. Por eso lo queremos y estamos orgullosos de él los diez manos”, expresa cariñosa Narda sobre esa iniciativa de juntarse, una vez por año, cinco chefs argentinos en el restó de la Costa Azul.

En "los diez manos" están, también, Fernando Trocca, Darío Gualtieri y Germán Martitegui, quien tampoco ocultó la satisfacción por su amigo. “Me enorgullece todo lo que está logrando Mauro, me explota el corazón de alegría y emoción. Todos sus logros representan un gran esfuerzo y son a costa de trabajo y talento".

"La cocina de Colagreco es como él, simple, sin complicaciones innecesarias, pero con la emoción justa", ilustra el che Germán Martitegui.Foto: German Garcia Adrasti

Martitegui apunta más allá de su arte y traza un paralela con la persona que es Colagreco: "Su cocina es como él, simple, sin complicaciones innecesarias, pero con la técnica y la emoción justas. Porque es mucho más difícil alcanzar la simpleza de los grandes como logra Mauro, por eso digo que su estilo no tiene golpes de efecto o artilugios; lo suyo es el mejor producto y la técnica perfecta. No le hace falta más para ser quien es".