Crisis en el Posadas: pacientes y padres de nenes internados se sumaron a un abrazo simbólico

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La convocatoria era a las 11.45, pero mucho antes se vieron ambos y guardapolvos blancos en las escaleras del acceso central del hospital Posadas. Además de médicos, residentes y administrativos, los

pacientes de ese centro de salud del Oeste se sumaron a un nuevo abrazo simbólico al centro de salud que atiende en un área de influencia de 6 millones de personas y que vive una fuerte crisis interna.

En muletas, con órdenes en la mano y bolsitas donde llevaban los estudios, los pacientes acompañaron el repudio por los más de 50 despidos de médicos de distintas áreas a los que les llegó el telegrama en la última semana. También quisieron responderle al Secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, quien había dicho que “No hubo despidos y no hay persecución; el hospital funciona mejor".

Abrazo simbólico en el Hospital Posadas (Foto: Rodríguez Adami).

Abrazo simbólico en el Hospital Posadas (Foto: Rodríguez Adami).

Los padres de pacientes internados en pediatría fueron los que más aplaudieron al dar la vuelta a la rotonda. Sin querer dar nombres, como pasó con la mayoría de los profesionales de la salud entrevistados, caminaron codo a codo con los médicos de planta, los contratados, los despedidos, los jubilados, los que siguen siendo parte ad honorem y los que trabajaron 40 años en el Posadas y aún tienen "su corazón acá".

Uno de ellos es Carlos Apesteguía, ex jefe de terapia intensiva, quien fue detenido dentro del Posadas en la época de la dictadura y que en abril, según denunciaron, fue "obligado a jubilarse".

"Acá está, aplaudiendo con nosotros. Es una eminencia. Ad honorem, formaba parte del comité de ética del hospital", dice a Clarín V., una médica de su sector que "por ser contratada y no de planta permanente" prefiere resguardar su identidad.

Abrazo simbólico en el Hospital Posadas (Foto: Rodríguez Adami).

Abrazo simbólico en el Hospital Posadas (Foto: Rodríguez Adami).

"Para cuidarme, mi jefe me avisó que habían enviado un mail desde la dirección diciendo que ante cualquier consulta de periodistas debíamos primero hablar con el área de comunicación. Por eso ahora nos manejamos en off", detalla V.

Clarín tuvo acceso a ese mail por parte de uno de los doctores del área de pediatría. En realidad el contenido no es nuevo. Data del 8 de enero corresponde a un cartel que se pegó en mesa de entrada del Hospital.

"Se informa que en caso de ser convocados para brindar (...) entrevistas acerca de las problemáticas de salud y/o servicios del Hospital, deberán comunicarse previamente con la Dirección de Despacho y Comunicación Institucional", dice el texto. Pero ese mensaje se viralizó en las últimas 48 horas por WhatsApp entre los médicos.

Si bien neumonología, clínica médica, psicología y farmacia son los sectores donde se concretaron los despidos, Pediatría es hoy el área más caliente en la crisis del Posadas. Es que en un hilo de varios tuits, el cirujano Christián Kreuzer, quien la semana pasada renunció como jefe del servicio de cirugía infantil cardiovascular, se mostró en desacuerdo con los despidos de los dos coordinadores de recuperación cardiovascular y a una médica de Guardia. "Se los acusa de no cumplir asistencia, lo cual no es cierto de ningún modo. Lo mismo ha pasado en otros servicios del Hospital”, tuiteó.

Además de esos despidos, Clarín conoció tres casos más en Pediatría. "Despidieron a una de las patólogas más capacitadas para informar tumores pediátricos. En el telegrama de su despido no informa por qué la echan. No le explicaron nada. Y que no esté afecta directamente en el informe de la anatomía patológica de los tumores de los nenes que se operan", dice a Clarín Mercedes Morici, pediatra hemato oncóloga infantil, que trabaja en el Posadas desde hace 10 años. El sueldo promedio de los médicos en su sector es de $ 32.000.

"A la pediatra Paula Cito la despidieron cuando ella tenía licencia por cirugía de retina. Ese mes, como concurrió menos días, figuró que le faltaban horas", dice la pediatra, que lleva tres décadas trabajando en el hospital. "Es sobrecarga de trabajo y eso afecta la atención de los chicos."

Otra pediatra de planta cuenta a Clarín más complicaciones en el día a día tras los despidos.

Abrazo simbólico en el Hospital Posadas (Foto: Rodríguez Adami).

Abrazo simbólico en el Hospital Posadas (Foto: Rodríguez Adami).

"La ecografía pediátrica estaba en el 5° PISO AB. Ahora, como la despidieron, tenemos que mandar a los chicos a las ecografías en el 1° H, con alguien que no es especialista en pediatría. También echaron a la médica que informa angiografías, tomografías y resonancias cardiovasculares", dicen la médica del área de internación de pediatría. "Antes la teníamos disponible todo el día con nosotros. Ahora tenemos que conseguir que los estudios se hagan con los médicos de adultos. Una demora extra", detalla.

Cintia Riveiro recibió el telegrama el 8 de septiembre. Estaba contratada desde 2011 y trabajaba como clínica. "No decía el causal de despido. Ese mismo día mi jefe me acompañó a hablar con el jefe de Recursos Humanos (Juan Ignacio Lonardi). No me atendió. Me dijeron que la respuesta a mi consulta la iba a tener desde Mesa de Entradas. Vine hoy a buscar ese documento y el texto repite lo mismo que el telegrama. No dice nada", asegura.

La semana pasada, desde sectores gremiales, se denunció que en una sorpresiva medida de ajuste, las autoridades del hospital habían despedido a más de 40 trabajadores de sectores clave. Y que por esta razón se habían tenido que reprogramar cirugías y otro tipo de prácticas urgentes. Las autoridades desmintieron los despidos y dieron su versión de lo que sucedió.

Según informaron, la instalación de un sistema de ingreso biométrico les permitió comenzar a cotejar el cumplimiento de horario de los empleados y así fue como quedaron al descubierto situaciones graves. En diálogo con Clarín, el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, respaldó a la conducción del hospital y explicó lo que ocurre: “El Posadas es un hospital extremadamente complejo, que estaba lleno de deficiencias. La gestión actual lo empezó a ordenar y mejoró su productividad. Ahora se desató una conflicto porque desde marzo hay un registro biométrico de ingreso del personal, como en todas las dependencias públicas. Con este registro electrónico empezaron a quedar al desnudo las irregularidades. Y se encontraron casos flagrantes, como por ejemplo, empleados que no trabajaban ni el 20%. Eso está mal”, explicó Rubinstein.

Afirmó que nadie fue despedido. “Lo concreto es que a cada uno de esos casos, se les mandó un preaviso para que hicieran el descargo correspondiente. Y es lo que ahora estamos esperando. Pero no se cesanteó a nadie y si hay un error por supuesto que se va a remediar. Pero debe estar claro que no hay un plan de ajuste ni de despidos ni ningún tipo de persecución ni nada”.

En tanto, Jorge Yabkowski, presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), dijo a Clarín que "las afirmaciones de Rubinstein son absolutamente falsas" y que los despidos se produjeron porque "el 90% del personal está contratado. Lo que permite al Estado echar sin indemnización a personal con 25 años de trabajo". Asegura que "fueron contra enfermeros que no querían aumentar su carga horaria de manera unilateral y contra delegados", entre otros.

Respecto al control del horario, Yabkowski dice que "no sólo no hubo posibilidad de descargo ni sumario administrativo previo al despido sino que no hubo una advertencia o sanción. Esto es parte de un plan sistemático que ya lleva más de 1.300 despidos, desde la asunción del presidente Mauricio Macri".

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