Gonzalito, el "guerrero" del Sur que se aferró a la vida y ahora jugará en una plaza

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Gonzalo Miranda tiene 6 años. Y tendrá uno de los mejores regalos para el día del niño: la inauguración de una plaza con juegos inclusivos para chicos con capacidades diferentes en

una plaza de la ciudad chubutense de Trelew. Su historia impresiona. Pero deja una enseñanza: siempre hay que pelear para vivir. Si los milagros existen, uno de ellos fue protagonizado por “Gonzalito”, como cariñosamente llaman a este chiquito que cada día quiere dar un paso más para vivir con dignidad y con la irrenunciable voluntad y ayuda de sus padres.

Nació prematuro con solo seis meses de gestación. Fue durante un viaje que sus padres hicieron a Chile para el festejo de los 25 años de casada de una sobrina. Pero una inesperada suba de presión en la mujer, hizo que diera a luz. Gonzalo pesaba 780 gramos cuando nació. Serios problemas en el cerebro y de movilidad. Lo internaron en un hospital especializado en prematuros en la localidad chilena de Coyahique. Fue una suerte contar con ese lugar que se encontraba muy cerca de donde el matrimonio pensaba disfrutar de un festejo.

Gonzalito y su mamá

Gonzalito y su mamá

“Me dijeron que si seguía viviendo iba a ser una planta. Entonces los médicos me sugirieron que llame a un cura o a pastores para darle la extrema unción porque lo iban a desconectar. Y agregaron: “En tres horas más le hacemos la autopsia”, le contó a Clarín su papá José Miranda. "Ningún cura quiso venir pero llegaron tres pastores y todos empezamos a rezar. Aún desconectado, Gonzalito comenzó a moverse y a tomarme de la mano. Seguía vivo”, recuerda.

En ese momento y sin que nadie entendiera comenzó la recuperación. José y su mujer Adriana Crespo habían llevado un pequeño equipaje para cuatro días. Pero debieron quedarse 5 meses. “En el medio, mi esposa tuvo una descompensación y la internaron. Un piso más arriba que a Gonzalo. Yo subía y bajaba para estar con los dos”, contó José.

Y contó algunas anécdotas: “Fui al consulado argentino en Chile a pedir un avión sanitario pero nunca me escucharon, Además, noté algo que me sorprendió: los empleados son todos de nacionalidad chilena. En ese mismo tiempo hubo un avión sanitario para trasladar a Máximo Kirchner por un problema en la rodilla pero no había para mi hijo pese a mis ruegos. La política no me interesa. Pero siempre lo recuerdo".

La familia de Gonzalito

La familia de Gonzalito

Lo cierto es que 5 meses después, “Gonzalito” pesaba 2,200 kilos. Le dieron el alta y José, su esposa y el nene cruzaron la frontera en auto. Desde entonces comenzó su milagrosa recuperación. José fabrica elementos que le sirvan a su hijo para avanzar. Así creó un cilindro con caños PVC tapizados para corregir el problema de las caderas. Una silla curvada para evitar el movimiento hacia adelante y atrás del nene, lo que está superando. Juego de luces para su estrabismo, un arnés casero para sus piernas y sus débiles caderas.

También y a través de un silbato intentan que pueda hablar. “Algo logramos. Ya dice mamá y papá. Fue maravilloso cuando lo escuchamos la primera vez”, aseguró José. El nene tiene además síndrome de West, que le genera espasmos epilépticos. “Usamos aceite de cannabis. Hemos logrado reducir de 50 episodios a cinco”, contó José.

Y aún recuerda aquella pesadilla de tres horas, esperando que el corazón del nene se detenga. Se quiebra pero no se rinde. “Nosotros vamos a seguir porque el nene va a seguir avanzando”, dijo. José peleó durante bastante tiempo para lograr que hagan una plaza para chicos con capacidades diferentes. Lo logró. Se va inaugurar el domingo en la Plaza Centenario, frente a la terminal de Trelew. Será tal vez el mejor regalo del Día del Niño para Gonzalito y muchos otros chicos que podrán jugar y disfrutar. Y volver a cantarle a la vida como lo hizo Gonzalo aquel día en un hospital de Chile haciendo que su corazón vuelva a latir.

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