Absuelven a una médica acusada de no usar un desfibrilador para evitar la muerte súbita de un chico

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En un fallo que generó polémica, la Justicia porteña absolvió esta tarde a una médica acusada de homicidio culposo por no haber utilizado un desfibrilador para evitar la muerte de un

adolescente. El hecho ocurrió en 2014, cuando durante una competencia organizada por su escuela en el Club de Amigos, Beltrán Bombau, de 14 años, se descompensó y murió al llegar a la meta. Entre sus argumentos, el magistrado Adrián Martín explicó que la médica, que justo estaba haciendo una suplencia, se enteró de lo que estaba pasando 17 minutos después y que ya no estaba a tiempo de hacer nada para salvarlo.

El caso tuvo un gran despliegue mediático porque a partir de la tragedia, Jorge Bombau, el padre del chico fallecido, se lanzó a a luchar contra la muerte súbita. Por las redes sociales -en especial en la cuenta @yanquee de Twitter- intenta concientizar sobre la necesidad de tener desfibriladores en lugares públicos y de enseñarle a la gente a utilizarlos y a hacer masajes de reanimación (RCP).

Beltrán Bombau. Tenía 14 años.

Beltrán Bombau. Tenía 14 años.

"No es una venganza. Es una cuestión de justicia, queremos saber qué pasó", decía meses atrás Bombau. Médico de profesión aseguraba que la mujer tenían todo para salvar a su hijo, y no lo hicieron. Sin embargo, la Justicia opinó lo contrario.

La médica estaba haciendo una suplencia de dos días en el Club de Amigos, ubicado en Figueroa Alcorta y Sarmiento, cuando tuvo lugar la tragedia. "No sabía aplicar un desfibrilador, y ni siquiera sabía hacer un RCP, porque se probó en el juicio que el RCP lo hicieron los profesores de gimnasia", explicó a Clarín el abogado Francisco Castex, representante legal de la familia Bombau.

El 23 de abril de 2014, Beltrán estaba corriendo una competencia escolar. Debía hacer un recorrido de 2.400 metros con desniveles, en una actividad que se llama cross country. Empezó a sentirse mal cuando le faltaban pocos metros, se dio por vencido y encaró los metros finales caminando. “No puedo más”, dijo antes de desplomarse sin conocimiento.

Fue entonces cuando los profesores llamaron a la médica. "En vez de ir con un desfibrilador, que es el ABC de cualquier intervención a un deportista, no lo llevó. Tenía dos en su consultorio, pero no llevó ninguno", aseguró Castex. El juicio empezó a fines de mayo en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nro. 15 a cargo del juez Adrián Martín. Hablaron unos 20 testigos, entre médicos, profesores, padres y compañeros del colegio. La médica se negó a declarar. Además de la causa penal contra la profesional, hay una causa civil contra el club y contra el colegio Palermo Chico, porque el día de la tragedia Beltrán estaba corriendo una competencia organizada por la escuela.


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