Crisis en Punta Alta por un hospital militar: su situación es crítica y solo atiende emergencias

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De atender desde las más altas jerarquías hasta el último voluntario a quedar reducido a una mínima expresión. Así se resume el deterioro que afecta al hospital naval de Puerto Belgrano,

la base más importante de la Armada. Su crítica situación amenaza con dejar sin atención sanitaria a la mitad de la ciudad de Punta Alta en el sur bonaerense.

Esta semana se suspendieron nuevas internaciones y los quirófanos, que no tienen gasas, están disponibles solo para emergencias. No se atienden partos y en las salas no hay diclofenac ni antibióticos para meningitis. “El hospital está a un 20% de su capacidad” graficó el doctor Alejandro Aducci, presidente de la Asociación de Profesionales de Coronel Rosales.

Varias circunstancias explican este difícil cuadro. Médicos y personal civil del hospital ubican el inicio de la crisis en mayo del año pasado cuando la dirección de Sanidad de la fuerza derivó $ 25 millones de su presupuesto para paliar un déficit económico financiero del hospital Pedro Mallo, en Buenos Aires.

“Ahí comienza la debacle”, dijo a Clarín Adduci, quien advirtió sobre el “riesgo sanitario gravísimo” que representa el estado actual del Hospital Naval de Puerto Belgrano (HNPB). “Desde el martes, hay orden de derivar las urgencias a otros hospitales. El Eva Perón de Punta Alta colapsó y en Bahía Blanca, la capacidad también está saturada”, advirtió.

A aquella decisión de la Armada, se suman otras dos que agravaron la crisis. Desde septiembre, el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) comenzó a pagarle al hospital por las prestaciones que realice, en lugar del sistema de cápitas que rigió siempre.

Con ese esquema, el hospital se encargaba de su mantenimiento, el pago a proveedores y profesionales contratados y la compra de insumos. “Hoy solo puede abonar el sueldo del personal y la luz”, aseguró Ana Mendoza, secretaria general de ATE Punta Alta, ciudad ubicada frente a la base y donde viven unas 70.000 personas, miles de ellas dentro de la propia base.

Además, el IOSFA habilitó a que sus afiliados, unos 36.000 en la zona, puedan atenderse fuera del hospital. “Así, muchos optan por irse a Bahía Blanca y el hospital, que depende de lo que facture, nunca va a recibir el dinero que precisa” explicó Adduci, sobre la generación del actual déficit.

Mendoza, que trabaja en el hospital naval, consideró “un robo” el giro de fondos y advirtió sobre las consecuencias de esa decisión. “El Mallo está rodeado de cientos de hospitales y centros médicos y si a algún afiliado allá le explota algo, tiene donde atenderse. Acá pasa algo en la base Baterias o en el arsenal y se nos muere, porque no hay como atenderlo” afirmó.

Sumó al recorte de $ 25 millones, la deuda que el IOSFA tiene con el hospital naval y que suma otros $ 22 millones. “Hoy la deuda es de $ 60 millones, por lo que, sin esas quitas, estaríamos hablando de un déficit de $ 13 millones que sería manejable”, estimó.

La preocupación de la comunidad puntaltense hizo eclosión el miércoles, cuando se produjo el recambio del director general del hospital. “ARA. No cierres el hospital naval Puerto Belgrano” advertían con carteles los médicos y empleados del hospital que acompañaron el acto. Exhibian otros con la leyenda "Salvemos al HNPB", en un clima nada habitual para los actos militares.

“¡Devuelvan la plata!”, le gritaron al capitán Pablo Pérez, el director de Sanidad de la Armada que encabezó la ceremonia. En un breve diálogo con la prensa, aseguró que estaban preparando algunos cambios. “La superioridad está muy preocupada” se limitó a decir el oficial que luego se reunió con autoridades de la base naval y de IOSFA de la que participaron profesionales y empleados.

“El hospital no se cierra”, aseguró tras el encuentro Mendoza, que encabezó una masiva asamblea en la sede gremial. “Depende de las autoridades de la Armada que vuelve a ser un ejemplo en alta complejidad, como era no hace mucho tiempo o se transforme en una enfermería naval” advirtió Adduci.

Así como cuestionó al director saliente (“no se lo vio por Punta Alta en los últimos cuatro meses porque pidió licencia por stress laboral” reveló), expresó el apoyo para el nuevo responsable, el capitán de fragata médico Roberto Ibañez. Vecino de Punta Alta, fue recibido con aplausos y expresiones de apoyo en el acto realizado en Puerto Belgrano.

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La Asociación de Salud del hospital Eva Perón y salas médicas de Coronel Rosales manifestaron su preocupación por la crisis en la que se encuentra el hospital naval. Desde Buenos Aires, la Armada informó que el jefe de la fuerza, almirante José Luis Villán, se reunió con el presidente del Directorio del IOSFA, doctor Darío Hugo Díaz Pérez.

“El encuentro tuvo la finalidad de analizar la situación de las prestaciones que le otorga el Instituto a los afiliados de la Armada y construir una agenda de trabajo para optimizar la cobertura médica asistencial que se brinda en los Hospitales Navales”, se explicó en un comunicado.