Qué son (y cómo son) los vinos de altura

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Es muy probable que con la explosión del Valle de Uco como referencia de vinos de calidad, se haya empezado a transitar el concepto de vinos de altura de manera generalizado.

Es cierto que, antes de eso, algunos productores del norte del país ya incursionaban en este tipo de aventuras. Exponentes que llegan de viñedos ubicados por encima de los mil metros de altura sobre el nivel del mar y donde muestran características especiales.

En nuestro país y en términos generales, a partir de los mil metros de altura podemos encontrar condiciones climáticas distintas. Las temperaturas comienzan a ser templadas y frías a medida que vamos ascendiendo y las características del suelo y la radiación UV también varían significativamente.

Por eso, un varietal como el Malbec ​(insignia de la Argentina) puede producir resultados muy dispares si lo cultivamos en San Pablo (Tunuyán, Mendoza, 1.700 m.s.n.m) o si lo plantamos en Agrelo (Luján de Cuyo, Mendoza, 950 m.s.n.m).

Los consumidores globales cada vez se interesan más por este tipo de producción. De hecho, muchos de los productores tradicionales se animan a explorar nuevas zonas con más altura y se comienzan a relevar algunas etiquetas en los principales mercados.

Principales características

Es importante destacar que a medida que vamos ascendiendo, cada cien metros la temperatura desciende un grado. Esto produce en la planta distintos efectos que resultan en vinos particulares.

Así la amplitud térmica, la intensidad lumínica y las brisas contribuyen a la calidad de los viñedos. Esta cercanía con el sol aporta carácter a cada uno de los frutos que allí nacen e influye directamente en la expresión de un vino.

Todo esto se  evidencia en el grosor de las pieles de las uvas, el color intenso, la limpieza y sanidad de las mismas. Los vinos de altura tienen más color y con ello mayor concentración aromática, presentan acidez natural, son más frescos y fluidos, expresan con más certeza el terruño que representan, y también tienen mayor presencia de taninos en el caso de los tintos.

Algunos recomendados

1. Pulenta Estate Single Vineyards (Malbec - Gualtallary - Tupungato - Mendoza, 1.200 metros sobre el nivel del mar).  Es un vino atractivo y brillante, de aroma a frutos negros y rojos. En boca tiene gran persistencia y estructura, con notas a grafito presentes en los vinos de este terruño. Es elegante y fresco.

“Fue un interesante desafío. Porque teníamos que conjugar la concentración, estructura y mineralidad del terruño con estilo de la bodega, ligado a la elegancia, fineza y complejos, fáciles de beber. Eso lo logramos con trabajos específicos en bodega, entendiendo lo que venía del terruño y logrando el equilibrio para obtener el resultado deseado”, explica Javier Loforte, enólogo de la bodega.

2. Trivento Gaudeo (Malbec - 2015 - San Pablo - Tunuyán - Mendoza, 1.480 metros sobre el nivel del mar).  El suelo de este viñedo está ubicado cerca de un río, con presencia de carbonato de calcio (calcáreo). Es criado en fudres de cinco mil litros, y presenta un color rojo intenso con algunos matices azulados. En nariz, las frutas rojas frescas predominan, principalmente cerezas. Y en boca, tiene una estructura larga pero no pesada, con taninos firmes, tensión muy marcada y mineral.

“El Malbec en esta altura nos da mucho color y estructura de taninos. Y eso en la boca se traduce en una gran amplitud con una interesante tensión. San Pablo ofrece condiciones únicas. Nos da vinos con gran maduración en boca, pero con gran presencia de acidez. Difícil de encontrar en otro terruño.”, comenta Germán Di Césare, enólogo de Trivento.

4. Salentein Single Vineyards (Chardonnay 2016 - San Pablo - Tunuyán - Mendoza, 1.605 metros sobre el nivel del mar).  Un vino que aparece límpido y brillante. En la nariz es intenso y complejo, se destaca por su carácter mineral, aroma a piedras mojadas, lluvia que, al combinarse con notas cítricas, le dan complejidad. En la boca resalta su excelente acidez natural, elegante, fresco y prolongado final.

“El conocimiento de Salentein en este terruño, logrado a lo largo de casi dos décadas, es la base de estos Single Vineyard que provienen de pequeños cuarteles que a lo largo de los años se han destacado por ofrecer vinos con una marcada personalidad y expresión varietal que los hace únicos”, dice José Galante, jefe de Enología de Bodegas Salentein.

5. Pasacana Vinificación Integral (Blend - 2016 - Maimará - Jujuy, 2.500 metros sobre el nivel del mar).  Beneficiados por las escasas lluvias y otoños largos y frescos, el Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah alcanzan su madurez óptima. Gran concentración de sabores, aromas y colores sin perder frescura. Se rescata el sistema natural de cultivo, con técnicas ancestrales de cuidado y convivencia con el medio ambiente y su ciclo de energías.

“El vino tiene mucha expresividad. La altura ayuda a intensificar los atributos. Los colores se oscurecen de violetas a negros. En los aromas podemos encontrar frutos rojos pero en mermeladas, nos gusta cosechar bastante tarde. Muy buena acidez y gran estructura”, comenta Fernando Dupont, responsable de la bodega.

Por Federico Lancia, periodista de vinos y lifestyle, director de www.vinosybuenvivir.com. Instagram: @federicolancia

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