Incluso si se comprueba que sólo dos mataron a patadas a Fernando, ¿todos podrían recibir perpetua?

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Pasada la conmoción inicial por el brutal crimen de Fernando Báez Sosa (18), empiezan a correr los tiempos judiciales, las pericias dan algunos indicios más y los detalles técnicos juegan un partido aparte.

El próximo capítulo importante será la rueda de reconocimiento que se haría este jueves, con los acusados de un lado y los amigos de la víctima (testigos del hecho) del otro. Allí se tratará de precisar cuántos de los 11 detenidos intervinieron en la agresión frente al boliche Le Brique, de Villa Gesell.

Cinco de los integrantes del club Arsenal Zárate Rugby se encuentran alojados en la comisaría 2a. de Villa Gesell, otros cinco en la comisaría 1a. de Pinamar y el restante, que había sido detenido en Zárate horas después del crimen cuando se hallaba en la casa de sus padres y que no forma parte del mismo grupo, sigue alojado en la sede de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) gesellina.

Todos están acusados de "homicidio agravado por el concurso premeditado por dos o más personas". Esa figura contempla una pena de prisión perpetua. Ahora, a partir de los avances en la investigación, la acusación puede variar o no ser la misma para todo el grupo actualmente tras las rejas.

"Hay que probar el concurso premeditado. Si estoy con cinco amigos, nos peleamos con otra persona, la golpeamos y la matamos, eso no es premeditación. Sería premeditado si pueden comprobar que los atacantes estuvieron una semana pensando en cómo matarlo, cosa que creo no pasó en ese caso. De todos modos, ojo, la calificación es la correcta, sin dudas, cualquier fiscal iría por ese lado", asegura una fuente judicial a Clarín.

"Ahora, si les pusieron concurso premeditado, van todos con la misma pena", remarca. Según los investigadores del crimen de Fernando, dos de los acusados están más comprometidos que el resto porque fueron vistos en el video de las cámaras de seguridad cuando le pegan a Báez Sosa en el piso.

"La participación, si es necesaria, o coautor, es lo mismo. Se los ubica en una situación en que sin su participación, el hecho no se hubiese podido cometer. Es la misma pena que el autor o coautor", detalla un fiscal consultado por este medio, que va más allá y agrega otro detalle: "No creo que alguno pueda quedar imputado por 'participación secundaria', que es otra opción, pero no creo que aplique. Es cuando alguien participa en el hecho pero su aporte no es indispensable para que se cometa. Por ejemplo, los reducidores de mercadería robada. Sabían que el hecho se iba a cometer, pero solo se encargan de reducirla. Si la máxima es perpetua, en un caso de partícipe secundario queda en 8 a 25 años".

¿Y del lado de la defensa de los imputados? "Seguramente la defensa de los imputados pueda jugar con una figura que se llama 'homicidio preterintencional'. Es cuando queriendo causar una lesión, causás la muerte. Te pego una trompada, te caés, te golpeás con el cordón de la vereda y te matás. Es una mezcla de lesiones dolosas con homicidio culposo. La pena es de 3 a 6 años. No van a llegar a eso, no creo, pero la defensa puede ir por ese lado", cierra la fuente consultada.

10 por un lado; uno por el otro

Pablo Ventura, el último detenido en la ciudad de Zárate por el crimen de Báez Sosa, cometido el sábado pasado a la salida de un boliche en Villa Gesell, negó ante la Justicia haber estado en esa localidad balnearia y dijo que no tuvo nada que ver con el homicidio, mientras que la autopsia determinó que la víctima sufrió un grave traumatismo de cráneo que le provocó la muerte en el acto.

Ventura declaró durante 45 minutos ante la fiscal Verónica Zamboni, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de Villa Gesell, y en su indagatoria relató que estuvo en Zárate durante todo el fin de semana y que conoce a los otros diez detenidos en el marco de la causa porque juegan al rugby en un club de su ciudad y que con alguno de ellos tuvo alguna "diferencia deportiva".

En la misma línea apuntó José María Ventura, padre del imputado, quien estuvo en la puerta fiscalía desde la mañana y dijo a Télam que la detención de su hijo "no tiene ningún sentido" y confiaba en su pronta liberación.

El joven, quien se hallaba alojado desde el domingo en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Villa Gesell, fue llevado al despacho de la fiscal y, en presencia de su abogado Jorge Santoro, aceptó declarar y contestar preguntas.

Las fuentes aseguraron que Ventura dijo que no es rugbier, que practica remo en el Club Náutico de Zárate, que no estuvo en Villa Gesell y que nunca planeó fugarse: el padre explicó que tenían planeado "desde hace tiempo un viaje a Punta del Este", donde veranean desde hace tres años.

Tras la indagatoria, Santoro aseguró que se presentaron como pruebas el video de una cámara de seguridad del restorán en el que el viernes a la noche estuvo presuntamente Ventura cenando con su padre y su madre, como así también su teléfono celular y los nombres de cuatro testigos que estuvieron con él la madrugada del sábado.

Los informantes judiciales explicaron que estos cuatro testigos declararon poco después del mediodía ante los investigadores y confirmaron la coartada del joven.

Además, Santoro explicó que en el expediente consta "un informe médico que dice que el chico no presenta ningún signo físico de haber estado en ningún tipo de riña o gresca".

"El chico está muy preocupado pero me dijo que hubo mucha contención por parte de la fiscalía como de la justicia", dijo el abogado. Además, aseguró que la fiscal ordenó la extracción de sangre a los 11 imputados para peritar las manchas halladas en los elementos secuestrados.

En tanto, los otros diez detenidos por el crimen, todos ellos integrantes del club Arsenal Zárate Rugby y representados por el mismo abogado defensor, Hugo Tomei, se negaron a declarar.

Se trata de Matías Benicelli (20); Ayrton Viollaz (20); Máximo Thomsen (20); Luciano Pertossi (18); Ciro Pertossi (19); Lucas Pertossi (20); Alejo Milanesi (20); Enzo Comelli (19); Juan Pedro Guarino (19) y Blas Cinalli (18).

Si bien por la tarde se reforzó con personal policial el perímetro de la fiscalía y se especuló con una nueva declaración de estos diez imputados, una fuente de la causa, que ya acumula dos cuerpos, descartó esa posibilidad.

El mismo informante explicó que dos de los acusados están más comprometidos que el resto porque fueron vistos en el video de las cámaras de seguridad cuando le pegan a Báez Sosa en el piso.

Por otra parte, los restos de Báez Sosa fueron inhumados este lunes al mediodía en el Cementerio de la Chacarita, tras un velatorio del que participaron sus padres, su novia, y decenas de familiares, amigos, compañeros del colegio y conocidos de la víctima.

"Pido justicia por mi hijo, lo golpearon hasta matarlo, quiero que la Justicia actúe, que esto no quede impune", dijo Graciela, la madre de Fernando, en la sala velatoria donde se encontraba junto a su esposo y padre del joven, Silvino.

El crimen de Fernando ocurrió el sábado, alrededor de las 4.50, a la salida del boliche "Le Brique", en la avenida 3 y Paseo 102, en pleno centro de Villa Gesell, donde el joven estudiante de Derecho fue atacado a golpes de puño y patadas que le provocaron la muerte.