El verano de las apps: del furor por TikTok al alquiler de carpa por celular

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Pese a que el sol es un problema a la hora de mirar la pantalla en la playa, el celular no se deja por nada en Pinamar​.

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Los que tienen entre 11 y 15 años no paran de hacer coreografías en la arena para subirlas a Tik Tok, terminar una serie de Netflix abajo de la sombrilla es un buen programa mientras otro se mete al mar y hasta hay una app para reservar carpas en otro balneario si en el que estás ya hay demasiada gente. Además, Rappi acaba de desembarcar en esta zona de la costa. 

En Pinamar parece no existir la tinta electrónica -Clarín no vio un solo Kindle en la arena- y reina el celular -más que los libros-. En todas las edades, aunque haya que “achinar” los ojos para ver la pantallita.

Quien esté leyendo esta nota ahora en la arena con el celular, tenga más de 20 años y no tenga hijos, lo más probable es que no sepa qué es Tik Tok. Pero sí vio en la sombrilla de al lado a chicas y chicos haciendo eléctricas coreografías frente al celular. Sin música. La música la tienen en la cabeza. Están imitando lo que antes vieron en Tik Tok.

En 2019 la app para compartir videos de 15 segundos se consagró entre las redes sociales​. Es furor entre los adolescentes. Dejó de ser un micro nicho y pasó a los 500 millones de usuarios a nivel global. Los youtubers se mudaron hacia esta aplicación china a modo de resistencia por los cambios en la monetización de los videos que YouTube impuso en los últimos meses. Pero hay otras estrellas “nativas”: los TikTokers, que invaden nuestras playas.

Angelina Casaveccia tiene 11 años, llegó desde Chivilcoy con sus padres y sus hermanas a la playa de la bajada de Bunge. No se acuerda de qué canción le gusta bailar más cuando sube los videos. “Hip hop urbano”, dice a Clarín. "En general". Ni una palabra más. Es que a ella, como a la mayoría, les gusta imitar los movimientos de otros TikTokers. No importa si el video está en silencio.

Angelina, de 11 años, graba un video para TikTok en una playa céntrica de Pinamar. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial

Angelina, de 11 años, graba un video para TikTok en una playa céntrica de Pinamar. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial

Mientras habla, empieza a hacer “la coreo”. En silencio, sin pantalla adelante. Se mueve casi por inercia.

“¿No te molesta que suba estos videos a una red social tan masiva?”, pregunta este diario a su madre, que la mira desde la reposera. “No, porque sé que ahí son todos chicos. Igual, le reviso el celular todo el tiempo. Soy cuidadosa”, responde Virginia.

Tik Tok permite compartir videos editados con herramientas muy sencillas. A los adolescentes se los ve cantando o haciendo playback y, sobre todo, moviéndose. Pero también se puede seguir a los creadores de contenido, sin tener que subir nada. Como el caso de David Dobrik, quien saltó a la fama internacional por su canal de YouTube, se convirtió también en una estrella en esta app con un video en el que planteó el desafío de hacer el dentífrico más grande del mundo. Generó más de 17 millones de "me gusta" y fue el más épico de esta red social en 2019.

Ernestina Bongiovani (12) también baila en la arena para Tik Tok. “Canciones de Tini Stoessel”, cuenta. ¿De Lali Espósito también? “No. Tini. Tini”, dice, seria. Pese a que ella sea #TeamTini, algo que tiene esta app es que no da lugar a la agresión. Los haters no tienen espacio en Tik Tok. Esa es una actitud muy centennial.

Tampoco importa el género. No es una girlie app (app de chicas), como era antes Musica.ly.

Chicas y chicos, grabando para app. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial

Chicas y chicos, grabando para app. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial

Joaquín Rubio (10) es de Rosario y sigue en Tik Tok a @charli d'amelio (tiene 17,8 millones de seguidores) y a Mark Anastasio (4 millones de seguidores). “Hice 11 videos nada más. Soy más de mirar videos graciosos”, comenta. A unos metros, Mora Rubio (13) está haciendo una coreografía con sus primas. Todo para Tik Tok. Siempre. No tienen la edad para Instagram. Que quizá no exista cuando la tengan.

En las reposeras de al lado también se ve a los adultos con el celular. Es el mediodía del martes y el delivery no es una opción en las carpas de Pinamar. Los balnearios no permiten que las bicicletas entren al sector de carpas. Hay que ir a buscar la comida hasta la entrada.

Aún así, la novedad este año es que Rappi desembarcó en estas playas y, como dicen los organizadores a Clarín, “ahora los turistas pueden encontrar un servicio que te lleve lo que quieras hasta en la playa. Un pack de cerveza, un paquete de yerba para cuando baja el sol, un tejo para jugar con amigos, un mazo de cartas, un inflable de agua o literalmente lo que sea que necesites”.

Un cadete de Pedidos Ya lleva pedido en Pinamar. Foto: Fernando de la Orden

Un cadete de Pedidos Ya lleva pedido en Pinamar.Foto: Fernando de la Orden

Los comercios adheridos son los que están frente al mar o, muy cerca, sobre la avenida Bunge. Los más usados: La Gamba, Tante, Paxapoga, UFO Point, Negroni y Rapanui. También Pedidos Ya está este verano en el balneario, y cerró un acuerdo con McDonald's para entregar sus hamburguesas en puntos determinados de la playa. 

Pero también están los que optan por "el Booking de la playa".

“Queríamos concentrarnos en hacer algo específico para la playa, para el verano. Recién este año están llegando Rappi y otras aplicaciones a la costa argentina, pero son todos productos genéricos pensados más para la ciudad, nosotros queríamos hacer algo específico para la playa. De ahí viene también la decisión de ponerle ese nombre, para que no queden dudas de que es algo que en otoño se termina y regresa en verano”, dice Lucas de Almeida (30).

Es el contador especializado en marketing digital que, junto a Gastón Giménez, creó Yappla. Es una plataforma para reservar carpas y sombrillas en la costa que ya tiene más de 5 mil usuarios activos, 17 mil búsquedas realizadas y 519 reservas concretadas a un promedio de $ 1.238.

Lucas está veraneando en Pinamar, donde se realizaron la mayor cantidad de búsquedas, el 31,5%, después de Villa Gesell, con el 34%. “Sigue Mar del Plata con el 26% y bastante más abajo Santa Clara y Las Grutas. Lo más llamativo es que no tenemos balnearios en este destino de la Patagonia, que sin embargo es buscado”, asegura.

Claro está, son los adultos los que usan Yappla. “El 70% de los usuarios tienen más de 35 años”, dice su creador. Y siguen los datos: "Si sacamos las reservas diarias, la duración promedio de las estadías es de 10 días, las cuales se realizan con una anticipación promedio de 29 días. Pero las reservas de 1 día representan el 40% de las reservas totales”.

¿Qué se reserva más? “Las carpas, con el 84,35%. Las sombrillas, el 15,65%”. Los días más económicos, en Yappla hay carpas a $ 1.200 y sombrillas a $ 800. Pero el promedio en este mes es de $ 1.800 por una carpa y $ 1.200 por una sombrilla.

¿Por qué se reserva una carpa a través del celular? “En los últimos años los balnearios se fueron modernizando, pero el proceso para reservar una carpa seguía siendo antiguo. La gente cada vez veranea menos días, hay mucho turismo de fin de semana, no se puede desperdiciar tiempo averiguando a pie cuánto cuesta una carpa y si hay lugar disponible. El modelo para reservar hoteles o alquilar autos desde un celular había que replicarlo en la playa. Vimos que no existía nada parecido, enseguida bocetamos las primeras ideas y las validamos con los dueños de los balnearios conocidos. Además de los descuentos de hasta el 40% que consiguen, los turistas prefieren hacer todo desde el celular. Aunque estén con los pies en la arena”, cierra.

Pinamar. Enviada especial

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