El duro relato de la nieta de Lía Crucet que denunció a un participante de 'Soñando por bailar' por abuso sexual

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"Todas las noches sueño algo que tiene que ver con esto: que él se propasa todavía más, que quiero gritar para pedir ayuda pero no me sale la voz". Se lo

dice a Clarín Malena González: tiene 23 años, es la nieta de la cantanteLía Crucet y denunció a quien era su jefe, un participante de "Soñando por bailar", por abuso sexual.

Malena trabajaba hasta el jueves pasado en Aquiles, un restorán de Villa Martelli. Uno de los dueños es José María "El Carni" Gómez, ex participante del reality. "Yo era clienta y un día veo un cartelito que pedía camarera: hablé con el encargado, llevé mi curriculum y me tomaron. El jueves pasado era mi séptimo día de trabajo", cuenta. Ese jueves, en vez de trabajar en su horario habitual, de 16 a 2, le pidieron que llegara a las 11 de la mañana para cubrir a una compañera y trabajar en un "evento grande" que habría en el salón del primer piso del restorán.

"Esa mañana llegó y estaba sola con el dueño. Me dice que pase un trapito en el espejo del baño de hombres y cuando lo hago, se pone a orinar ahí. Me dio vergüenza, así que me fui al antebaño y me puse a limpiar ahí. Me incomodó mucho", cuenta Malena. "Me agarró de la cintura y me dijo 'qué bien que trabajás'. Después me preguntó qué era el tatuaje que tengo en el cuello", suma.

Malena, nieta de Lía Crucet, denunció a su jefe por abuso sexual. // Gentileza Alejandro Cipolla

Malena, nieta de Lía Crucet, denunció a su jefe por abuso sexual. // Gentileza Alejandro Cipolla

A las 19.30, en una pausa de esa jornada de trabajo, uno de los encargados del local le dijo a Malena que fuera a la oficina del dueño, que era urgente, y que se trataba de los sueldos. "Le pedí ir después de comer durante mi pausa, pero me insistió para que fuera urgente. Cuando llegué, Gómez se estaba abrochando el botón del pantalón, venía del baño. Me preguntó si hacía deporte y me dijo que tenía un lomazo. Me hizo sacar el faldón de camarera y me dijo que me iba a acomodar la camisa, que la tenía afuera del pantalón. Me metió la camisa y la mano en el pantalón, me tocó la cola y me dijo que tenía unas nalgas enormes", reconstruye Malena.

"Me quedé paralizada. Me dio miedo. No sabía qué iba a hacer el tipo, si me iba a encerrar ahí, si podía tener algo para lastimarme. Así que no hice nada", cuenta. Apenas se cruzó con una compañera, le contó lo que había pasado. "Me respondió que Gómez seguía con esas mañas y me dio la sensación de que entonces esto pasa siempre y no iba a cambiar. Le dije a otra compañera y me dijo que me fuera, que si no iba a parecer que me había buscado. Así que hablé con un encargado, le dije lo que había pasado, agarré mis cosas y me fui. El encargado me corrió hasta la esquina, me dijo que volviera, que las puertas estaban abiertas, que no dijera nada de lo ocurrido, pero me fui", sostiene Malena.

Llegó a la casa de su mamá, se bañó y fue a la Comisaría de la Mujer de Vicente López a radicar la denuncia. "Gómez quedó imputado por abuso sexual. Las pericias psicológicas sobre la víctima determinarán si ese abuso fue gravemente ultrajante", explica Alejandro Cipolla, abogado de la nieta de Crucet.

"Me tomaron la denuncia. Hoy -por este martes- tuve una entrevista con una psicóloga que me recomendó venir a un taller individual del gabinete porque estoy con mucha bronca, impotencia, y me dice que en algún momento eso se puede volver tristeza y angustiarme", describe Malena. Este martes también se elaboró el informe de riesgo que determinará si se le impone una restricción perimetral a Gómez. "Me dijeron que iban a allanar el local para buscar material en las cámaras de seguridad y hoy me confirmaron que lo habían hecho: yo pasé en un momento por la cuadra del restorán y había un patrullero", sostiene.

Malena junto a su abuela y su mamá. // Gentileza familia González.

Malena junto a su abuela y su mamá. // Gentileza familia González.

"Hubo un daño psicológico y moral, y también económico, porque yo volví a quedarme sin trabajo. Lo que quiero es que se haga justicia: que él no siga tratando así a otras chicas que vayan a trabajar ahí", exige Malena. Este miércoles deberá prestar declaración ante la fiscalía especializada en Violencia de Género de Munro, según precisa Cipolla. "Es importante ver qué muestran las cámaras de seguridad: no sabemos si había o no cámaras en la oficina, pero en caso de que hayan desaparecido esas filmaciones será un indicio en contra del imputado", agrega el letrado.