En tres décadas se multiplicaron por 13 los pedidos para ser refugiado en la Argentina

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Llegaron desde países tan distintos como Venezuela, Haití y Senegal. Pidieron al Gobierno argentino ser reconocidos con el estatuto de refugiados. En los últimos años, este

tipo de peticiones creció en forma exponencial. En 1985 hubo 201 solicitudes, en 2001 fueron 1.080 y la cifra ascendió hasta 2.661 en el año 2018. Es decir, que se multiplicó por 13 en algo más de tres décadas.

Las estadísticas fueron publicadas por la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare) para dar a conocer el comportamiento de las diferentes nacionalidades que piden el reconocimiento del estatus de refugiado en los términos de la Convención de 1951, su protocolo adicional de 1967 y la Ley Nº 26.165.

El informe también muestra que, en base a los casos resueltos el año pasado, apenas uno de cada 10 pedidos termina siendo aceptado.

"Una persona solicitante de estatuto de refugiado es aquella que solicita el reconocimiento de su condición de refugiado y cuya solicitud todavía no ha sido resuelta por el organismo competente, que en Argentina es la Conare", detalla el organismo.

Estadísticas refugiados 2019

Tocá para explorar los datos.



SOLICITUDES DE ESTATUTO DE REFUGIADO AÑOS 1985 - 2018



SOLICITUDES. PRINCIPALES NACIONALIDADES AÑOS 2014 – 2018



SOLICITUDES. SEGÚN RANGO DE EDAD Y SEXO AÑOS 2014 – 2018


Fuente: CONARE Infografía: Clarín

Entre los solicitantes, la cantidad de hombres duplica a las mujeres. Si se suman todas los pedidos (de 1985 a 2018) fueron 16.972 varones (el 69%) contra 7.559 mujeres (el 31%).

Hay personas de todas las edades. En 2018, el 85 por ciento de los solicitantes fueron adultos en edad activa (802 mujeres y 1.463 hombres de entre 18 y 59 años). Pero lo más doloroso es la cantidad de bebés y niños pequeños que figuran en el listado, hasta ocupar el segundo puesto. Ese año, pidieron el estatus de refugiado para 55 nenas y 80 nenes que tienen apenas de 0 a 4 años.

En cuanto a las nacionalidades, al sumar los últimos cuatro años relevados (de 2014 a 2018), el informe arroja que la gran mayoría de los solicitantes proviene de Senegal. Hubo 2.013 pedidos de personas que llegaron desde ese país ubicado en la costa oeste de África. Pero en 2018 tuvieron una tendencia decreciente, al igual que sirios, ucranianos y armenios.

Por el contrario, 2018 fue el año venezolano: quedó a la cabeza, con 883 pedidos. El año anterior habían sido 135 y en 2016, 57. También hubo una tendencia creciente de otros orígenes americanos, como los casos de los colombianos, cubanos, dominicanos, y haitianos.

La Conare define a una persona refugiada como aquella que se encuentra fuera de su país de origen debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social y no pueda o no quiera, debido a dichos temores, acogerse a la protección de dicho país; o que ha huido de éste porque su vida, seguridad o libertad se encontraran amenazadas por violencia generalizada, conflictos armados o violaciones masivas de derechos humanos.

En el informe, la comisión detalla a cuántas personas, luego de haber analizado su situación, se resolvió reconocer como refugiados por considerar que cumplen con los elementos de esta definición. En 2018 hubo 135 reconocidos y 1.000 casos denegados. Es decir: sólo el 12% de los casos tuvo resolución favorable.

Los reconocidos fueron 15 siros, 14 venezolanos, 12 ucranianos, tres colombianos, un ghanés, un cubano y un nigeriano. Y 88 casos figuran como "otros" respecto a su nacionalidad.

DD