Un nuevo estudio explica por qué la aspirina "ya no es efectiva" para prevenir la enfermedad cardiovascular

Sociedad
Lectura

Un artículo publicado por la Oxford University Press - un departamento de la Universidad de Oxford- concluye que la aspirina "ya no proporciona" un beneficio neto como prevención primaria para la

target="_blank" target="_blank" href="https://www.clarin.com/tema/enfermedades-cardiovasculares.html">enfermedad cardiovascular. Es decir, para las personas que nunca tuvieron un evento, como un infarto o un ACV. 

Tomar aspirina cada día para prevenir un ataque al corazón o derrame cerebral "ya no debe recomendarse a pacientes que aún no han experimentado uno de estos eventos", indicó en un comunicado la Universidad de Georgia, participante del estudio.

La aspirina es uno de los medicamentos más utilizados. Casi la mitad de los estadounidenses mayores a 70 años informaron tomarla a diario. Y lo mismo hicieron casi una cuarta parte de los mayores de 40.

Dijeron que la consumen, incluso, si no tienen antecedentes de ACV o enfermedad cardíaca. "Esto es un problema", señaló el investigador Mark Ebell.

"No deberíamos asumir que todos se beneficiarán con una dosis baja de aspirina. De hecho, los datos muestran que los beneficios potenciales son similares a los daños potenciales para la mayoría de las personas que no han tenido un evento cardiovascular y lo están tomando para tratar de prevenir", siguió Ebell.

Los científicos revisaron el papel de la aspirina 30 años atrás, cuando informaban que reducía el riesgo de ataques cardíacos y algunos estudios posteriores que encontraron evidencia de que puede reducir el riesgo de ACV. Desde entonces, este tipo de medicamentos tuvieron un uso generalizado.

Luego compararon los estudios antiguos con otros cuatro ensayos recientes, hechos a gran escala, sobre el uso de la aspirina para la prevención primaria. Los nuevos ensayos no encontraron beneficios en la reducción de mortalidad y hallaron un aumento significativo en el riesgo de hemorragias. "El uso de aspirina siempre ha conllevado riesgos", dijo Ebell.

El estudio concluye que los beneficios potenciales de la aspirina son similares a los daños potenciales (DPA).

El estudio concluye que los beneficios potenciales de la aspirina son similares a los daños potenciales (DPA).

Encontraron que, por cada 1.000 pacientes que tomaron aspirina durante cinco años, hubo cuatro eventos cardiovasculares menos, pero siete episodios más de hemorragia importante

El informe destaca el uso generalizado, en la población actual, de las estatinas, aquellos fármacos que bajan el colesterol "malo" y reducen el riesgo de ACV o de infartos. 

"La buena noticia es que la incidencia de enfermedades cardiovasculares está disminuyendo debido a un mejor control de los factores de riesgo y la detección, pero eso también parece reducir el beneficio potencial de la aspirina", concluyen los autores del estudio.

Consultado por Clarín, Francisco Toscano Quilon, miembro de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), aclara que el estudio es sobre prevención primaria, es decir que "todo lo que se está hablando es en pacientes que todavía no han tenido ningún tipo de evento cardiovascular, ni infarto, ni ACV".

"Las estatinas son aquellas drogas que se encargan de disminuir el colesterol. También actúan sobre el endotelio vascular, como que protegen el vaso sanguíneo. Entonces, ese efecto protector que se le daba a la aspirina en algún momento, en la actualidad ha sido reemplazado por el efecto protector de las estatinas", sigue Toscano Quilon.

"Lo que se ve es que la aspirina tiene más efectos colaterales, fundamentalmente el sangrado. Entonces, ahí está el problema. En que si bien la aspirina siempre tuvo un efecto protector, también tiene mayor incidencia de sangrado y de complicaciones de tipo gastrointestinal, como úlceras y gastritis", continúa.

"No deberíamos asumir que todos se beneficiarán con una dosis baja de aspirina", dice Mark Ebell (AFP).

"No deberíamos asumir que todos se beneficiarán con una dosis baja de aspirina", dice Mark Ebell (AFP).

"Entonces, lo que se está planteando es: Ahora que tenemos otras alternativas, ¿tiene sentido indicarle a todo el mundo aspirinas, sabiendo que le aumento el riesgo de sangrado, de gastritis, de úlceras?", analiza el cardiólogo. 

"Eso de darle aspirina a todo el mundo ya no corre más", remarca el médico. "En atención primaria solamente ha quedado limitada a pacientes diabéticos. Por ahora, a ellos sí se les recomienda. A la población general no, ya no se les recomienda más a raíz de todos estos estudios que han analizado el riesgo-beneficio", sigue Toscano Quilon.

El experto recuerda aquellas publicidades que mostraban a un médico recetando aspirinas. Y menciona que, aún hoy, muchos argentinos la siguen tomando a modo preventivo.

"Recién ahora, diría que hace un año, empezó el concepto de no dar aspirina en prevención primaria. Entonces, sobre todo los pacientes grandes, cuando uno les dice: 'Bueno, ahora no la tome más', responden: '¿Pero cómo, doctor, si yo la tomé durante todo este tiempo?' El concepto estuvo tan instalado durante tantos años, que hay reticencia a dejar de tomarlo", concluye el cardiólogo.

DD