Carlos Sánchez tenía 42 años y se desempeñó como chofer de la línea 514 por más de 20. Sin embargo, ayer hacia las 23:30 su vida se vio interrumpida casi por azar y de la peor manera: dos motochorros lo mataron de un tiro en la cara cuando finalizaba su recorrido habitual en Claypole. El crimen causó indignación entre sus compañeros y derivó en que más de 60 líneas de la zona sur decretaran un paro de al menos 24 horas en reclamo de seguridad.

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