El ex juez Raúl Reynoso deberá devolverle a dos carniceros el doble de la coima que les cobró

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Sobre la medianoche del lunes, la Justicia condenó a 13 años de prisión al ex juez federal de Orán Raúl Reynoso (60)por siete hechos de

corrupción, todos ellos armados bajo una misma matriz: a través de abogados de confianza cobraba coimas para liberar a personas que, con o sin sustento, él mismo había ordenado detener previamente.

Acompañado por sus cuatro hijos, Reynoso escuchó en silencio la condena que apuntó tanto a su libertad (está preso en la cárcel de Güemes desde mayo de 2016) como a su bolsillo: los jueces Fernando Díaz , Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jiménez Montilla no sólo le impusieron las "costas" del proceso judicial y una multa de 90 mil pesos.

En el mismo fallo ordenaron que les devuelva 500.000 pesos (más intereses) a Bruno Mazzone y Pablo Meneses, dos carniceros a los que el 12 de mayo de 2015 detuvo acusándolos de lavar dinero del narcotráfico y que finalmente fueron absueltos por Cámara.

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Los dos hombres -socios en una cadena de seis carnicerías en Orán, Tartagal, Salta y Tucumán- denunciaron que recién recuperaron la libertad previa coima de medio millón de pesos por cabeza. El pago se hizo a través de la abogada María Elena Esper, que ahora también terminó condenada, a 10 años y medio de prisión.

"Para cobrar habrá que esperar que el fallo quede firme, pero mientras los bienes de Reynoso quedaron inhibidos como única manera de garantizar que la devolución de la coima que pagaron mis clientes se pueda concretar", explicó a Clarín el abogado Carlos Garmendia, representante como querellante de Mazzone y Meneses.

El juez Raúl Reynoso, sentenciado a 13 años de prisión efectiva.

El juez Raúl Reynoso, sentenciado a 13 años de prisión efectiva.

Según los cálculos de Garmendia, teniendo en cuenta los intereses estipulados por el tribunal, Reynoso deberá pagar el doble de lo que cobró: más de un millón de pesos a cada uno de los carniceros que declararon en el juicio y contaron, entre lágrimas, como haber sido detenidos falsamente les arruinó la vida.

Luego de casi dos años de juicio oral, 72 audiencias, 167 testigos y un maratónico final en el que el propio Reynoso alegó a su favor durante 12 horas, el Tribunal Federal de Salta dictó un veredicto contra el juez que no llegó a los 18 años que había pedido el querellante y menos aún a los 25 solicitados por el fiscal Carlos Amad.

Los jueces tampoco dieron por probada la asociación ilícita, parte fundamental de la acusación- ni los indicios contra cuatro de los siete acusados, a lo que absolvieron por la duda (había un octavo más comprometido, pero se fugó antes del final del juicio)-.

Pese a esto, la condena contra Reynoso terminó de sepultar la historia de quien era considerado el luchador número uno contra el narcotráfico en la frontera norte. Y de hecho el veredicto es solo el comienzo de una caída que podría profundizarse aún más.

En la etapa de instrucción, el juez federal Julio Bavio, los fiscales salteños y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) todavía investigan la conducta del ex juez en tres causas que lo tienen como protagonista de todo tipo de maniobras.

Lo que viene

En total son tres los procesos que quedaron fuera del juicio oral y que involucran a Reynoso en otros casos de corrupción, además de los siete por los que fue condenado.

Causa 22.184, del año 2015. En este expediente, Reynoso está con procesamiento firme por diversos hechos en lo que habría cobrado para permitir la importación ilegal de materias primas (harina, por ejemplo). Pero la perla de esta causa es otra: haber beneficiado a un capo narco, Delfín Castedo, aceptando que en su lugar declarara un doble.

Delfín Castedo, narco detenido en 2016.

Delfín Castedo, narco detenido en 2016.

La historia, de increíbles detalles, ocurrió en el Juzgado Federal de Orán el 5 de diciembre de 2013. Ese día, un falso Delfín Castedo se presentó espontáneamente en el juzgado de Reynoso, declaró en indagatoria en una causa de drogas y logró que luego el juez ordenara su eximición de prisión para el verdadero Castedo, aunque sobre él pesara un pedido de captura por un homicidio narco, el de Liliana Ledesma, ocurrido en septiembre de 2006.

El falso Castedo terminó de hablar (no supo decir ni el nombre de sus padres) y firmó el acta antes de irse. Las pericias caligráficas determinarían luego que la firma no pertenecía a Castedo, sino a un NN aún no identificado. Alguien había suplantado al narco número uno de Salta, cuya foto ya había salido en los diarios locales.

Causa 5.427, del año 2016. En esta investigación, Reynoso fue indagado por el juez Julio Bavio pero todavía no fue procesado, como pidieron la fiscalía y la Procunar. La causa reúne tres expedientes distintos por faltantes de cocaína que estaba en custodia del Juzgado Federal de Orán. Serían unos 11 kilos en total.

Causa 11.185, del año 2014. Lleva el mismo número que la causa que llegó ahora a condena, porque es una investigación residual de ese expediente. Se investigan a otros sospechosos de las maniobras denunciadas. Un detalle: como el tribunal que condenó a Reynoso no dio por probada la asociación ilícita, el trámite de esta causa podría complicarse.

Será dentro de menos de un mes, el 24 de mayo, cuando la lectura de los fundamentos del fallo contra Reynoso dé un poco la pista de por dónde seguir. Tal vez entonces se entienda por qué los jueces no dieron por probada ni la "asociación ilícita" ni dos de los hechos que se le imputaban, entre ellos haberle cobrado 250 mil dólares al narco José Miguel Farfán, quien logró fugarse a Bolivia para vivir en el lujo.

EMJ