Un capo de Los Monos movía con un palo de escoba la cámara próxima a su celda

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La historia delictiva de Ariel Cantero​, líder de la banda narco “Los Monos”, tiene múltiples curiosidades. Quizás una de las más notables es que la

mayoría de los episodios por los que fue condenado o imputado los cometió desde la cárcel. Un detalle que exhibe su poder y su vigencia.

Trasladado a distintos penales, sometido a diferentes regímenes de seguridad, “Guille” quedó ahora envuelto en un singular hecho: las autoridades del penal de Marcos Paz, donde está alojado, comunicaron a la Justicia Federal de Rosario que el recluso “mueve la cámara próxima a su celda de alojamiento individual, la cual monitoreaba el teléfono fijo de la pared”.

¿Cómo movía la cámara? “Con lo que aparenta ser un palo de escoba”, indica el informe.

El episodio fue advertido el sábado pasado por un inspector de servicio mientras realizaba una de las habituales recorridas por el pabellón 7, donde está ubicado Cantero.

El celador de ese sector ingresó junto a personal de informática en la celda de “Guille” para interrogarlo para que explicara qué pretendía hacer con la cámara y el palo de escoba. “No argumenta motivos valederos”, informan finalmente a sus superiores.

Su conducta, según el escrito, transgrede el reglamento de disciplina de los internos. Por ello se dispuso citar a Cantero para el próximo jueves, donde se realizará el acta de notificación del parte disciplinario que se le abrió por el episodio. El detenido, explica el escrito, podrá hacer su descargo.

En octubre de 2018 Cantero inició una huelga de hambre por las condiciones de detención que tenía en el penal de Ezeiza. Entre otros puntos cuestionó que se lo filmara en todo momento. Su abogado, Carlos Edwards, denunció un "sistemático hostigamiento”.

Además de las cámaras fijas se había adoptado con el líder de “Los Monos” un protocolo con cámaras móviles. Buscaban registrarlo en lugares donde el circuito cerrado de la cárcel no podía tomar sus movimientos. Eso provocaba, de acuerdo a Edwards, que se lo siguiera en el baño, cuando recibía a su pareja o en momentos en que dialogaba con su abogado.

En junio de 2019 el juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 3 de Rosario, Mario Gambacorta, dispuso “morigerar la toma de registros fílmicos”, impidiendo que el personal penitenciario registre los movimientos del capo narco cuando estaba en la celda, utilizaba el baño o tomando clases. “En ningún momento que pueda afectar su intimidad”, ordenó.

Además, se programaron visitas íntimas para su pareja, se ampliaron las horas de clases, se requirió entrevista con un psicólogo e incluso que se le permitiera utilizar cubiertos de metal en tanto ello no fuera en contra de las disposiciones de seguridad programadas en el penal.

Las medidas de morigeración fueron cuestionadas la semana pasada en la audiencia en la que se expuso la participación de Cantero en el ataque al casino de Rosario, un episodio con el que se buscaba extorsionar al complejo comercial para obtener dinero y que terminó con la muerte del gerente bancario Enrique Ensino.

El poder de “Guille” para continuar manejando negocios desde la cárcel quedó en evidencia en los últimos años. Sumó causas por liderar o integrar grupos dedicados a la venta de estupefacientes, por ordenar un secuestro, por disponer balaceras contra objetivos judiciales o extorsionar a particulares, comercios o empresas. También por amenazar personalmente, a través de una llamada telefónica, a un juez. Todo detrás de las rejas.

EMJ