Una estrecha colaboradora de Ricardo Echegaray en la AFIP fue vinculada al tráfico de armas

Corrupcion
Lectura

Se trata de Beatriz Susana Scarpado, ex subdirectora de Recursos Humanos del organismo, a quien se la asoció en una causa por ayudar a una banda criminal dedicada a contrabandear armas de grueso calibre

 

 

 

 

Beatriz Susana Scarpado, ex funcionaria de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que conducía Ricardo Echegaray, fue vinculada en una causa que investiga la llegada e ingreso a la Argentina de una banda criminal dedicada a contrabandear armas de grueso calibre a través de la Aduana. Scarpado fue subdirectora general de Recursos Humanos de la AFIP entre 2012 y 2013.

La organización delictiva fue desbaratada en noviembre de 2018. Allí, el juez en lo penal económico Pablo Yaradola, a cargo de la investigación, descubrió que las armas se triangulaban con la connivencia de diversos funcionarios de la Aduana. El armamento provenía de Estados Unidos y tenía como destino Brasil, de acuerdo a las sospechas de las autoridades locales y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Las armas contrabandeadas salían del país por la Aduana de Campana, en donde Eduardo Esteban Elguezabal (marido de Scarpado) tiene el cargo de verificador de la Dirección General de Aduanas. La Aduana de Campana, calificada como "punto ciego" por sus escasos controles, no es la primera vez que queda en la mira por hechos delictivos. En este caso, la novedad son algunos de los nombres que aparecen en la lista de investigados.

 
 

Antes de que las armas cruzaran la frontera, el grupo delictivo realizaba una serie de pruebas que se efectuaban en un polígono de tiro clandestino, ubicado en el fondo de una vivienda en el barrio porteño de Flores. El hallazgo del polígono se produjo gracias a una serie de operativos, en los que se allanaron diversos inmuebles, entre ellos, una casa en Campana y tres propiedades en la localidad mendocina de General Alvear. También se secuestraron más de 300 armas y fueron detenidos cuatro miembros de la banda.

Delegar las funciones de administrar el personal de la AFIP no fue la única tarea que Echegaray le encargó a Beatriz Scarpado. Previamente, cuando ambos eran agentes de la Aduana, trabajaron en comisión conjuntamente en la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).

Cuando Echegaray se retiró de la Dirección General de Aduanas (DGA) y se trasladó a la AFIP, Scarpado se convirtió en subdirectora general de Coordinación Técnico Institucional. Eso ocurrió en 2009, en donde la mujer ocupaba otro cargo que respondía directamente al número uno del organismo. En la actualidad, Scarpado se encuentra en la DGA como empleada de fiscalización y operativa aduanera en el aeropuerto de San Fernando.

Beatriz Scarpado registra un antecedente judicial, cuando a fines del año 2011 un particular realizó una denuncia penal contra ella. En el expediente judicial número 15746/2011 se le adjudicó el delito de "cohecho y tráfico de influencias, negocios incompatibles con la función pública, y exacciones ilegales agravadas".

 

En aquella oportunidad se denunció que Scarpado, siendo jefa de la Región Mendoza de la Aduana, permitió que en 2005 su cónyuge armara la empresa Servitruck S.A, cuya actividad era el transporte y la habilitación de depósitos fiscales y permisos aduaneros, incurriendo en una obvia incompatibilidad de funciones.

Lo curioso es que el depósito fiscal de Campana, ahora en la mira por el tráfico ilegal de armas, es operado por una sociedad que lleva ese nombre: Servitruck S.A.

La denuncia también abarcaba a otros miembros de la familia de Scarpado: su hermana, Patricia Lucía Scarpado, quien estructuró una red de comercios y sociedades del rubro de la panificación (elaboración de sándwiches), con el objetivo de proveer de alimentos al organismo, sacando provecho de la posición de Beatriz Scarpado en la AFIP. Existen cuatro sociedades con actividades de fabricación de alimentos y explotación de confiterías creadas por Patricia Scarpado y su cónyuge, Leonardo Bergoc.

"Quijote" es el nombre de dos locales comerciales que aún se encuentran en pie, uno en Lanús y otro en el barrio de Floresta. La marca está registrada por tres personas: Patricia Scarpado, Leonardo Bergoc y Eduardo Elguezabal. El negocio familiar se hizo eco en los pasillos de la AFIP, lo que le valió a Elguezabal el apodo de "sanguchero".

fuente infobae

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS

Cargando...