El empresario Matías Garfunkel quedó a un paso de ser un prófugo de la Justicia

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El Tribunal Oral N°1 del fuero penal económico que lo juzgará por contrabando agravado de obras de arte notificó a sus abogados que tiene diez días para presentarse en Buenos Aires. Se pedirá su captura internacional si no lo hace. Por Martín Candalaft

 

 

El Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 busca notificar al empresario Matías Garfunkel para que sea enjuiciado en suelo porteño por el delito de contrabando agravado de obras de arte con un oficio remitido por la jueza  Karina Rosario Perilli. Es un ultimátum luego de once meses de búsqueda: Garfunkel o sus abogados tienen 10 días de plazo para responder. Si no lo hace, será declarado rebelde y se convertirá en un prófugo.

Ex dueño de Tiempo Argentino, pareja de Victoria Vannucci y hoy en un exilio autoimpuesto en Estados Unidos, Garfunkel fue investigado en un expediente a cargo del juez Gustavo Meirovich y procesado en 2016: el magistrado investiga si Garfunkel trasladó de manera ilegal a Estados Unidos una cierta cantidad de obras de arte -el empresario es un ávido coleccionista- que tenía embargadas y luego las vendió.

La causa fue disparada por una demanda civil que le inició su ex abogado Adolfo Verraen 2010 por el supuesto incumplimiento de pago de honorarios. Verra había actuado en el divorcio del empresario con su primera esposa, Mariana Gersztein: el letrado -que asesoró al empresario en diversos negocios- le reclamaba su porcentaje tras el divorcio, algo más de 20 millones de pesos según fuentes cercanas a la negociación.

Con el tiempo, Verra comenzó con una batería de medidas y logró trabarle a Garfunkel un embargo preventivo sobre su colección. La lista de obras que compiló el abogado fue sorprendente: había trabajos de pintores de renombre como Klimt, Modigliani, William Flint, Prilidiano Pueyrredón y hasta el manuscrito de "El Aleph" de Jorge Luis Borges.

 

¿Por qué la acusación por malversación? 

Verra descubrió que Garfunkel habría rematado en abril de 2013 en la casa Christie's de Nueva York dos obras: una escultura del italiano Rembrandt Bugatti, tasada en 300.000 dólares  y el clásico cuadro The Painted Bridge de Flint, con un valor de 600.000 dólares que eran parte del embargo. La venta de las obras violaría al mismo.

La notificación conocida hoy es un paso imprescindible porque sin ese trámite no puede fijarse fecha de inicio del juicio y el proceso no puede comenzar. En su elevación a juicio, el juez Gustavo Meirovich calificó el hecho como contrabando agravado y peculado: tiene una pena mínima de cuatro años y medio según el Código Penal, y una máxima de diez años. No es excarcelable.

El oficio firmado por la jueza Perilli.
El oficio firmado por la jueza Perilli.

Infobae accedió al ultimátum que la jueza Karina Perilli le envió a los abogados de Garfunkel para exigirles que se presenten: "Cítese al imputado a comparecer a estar a derecho ante la sede de este tribunal. Bajo apercibimiento de declararlo rebelde en caso de incomparecencia", asegura el documento.

En diciembre de 2017, la etapa de instrucción del expediente en cuestión se cerró y se elevó a juicio. Mediante exhorto de Cancillería se le exigió a Garfunkel en reiteradas oportunidades que se presente en el consulado de Miami para ser notificado. Nunca lo hizo.

Hace un mes, se le envió un documento a sus letrados informándoles que tenía cinco días para notificarse en el consulado de Miami. Contestaron que no iba a ser posible, que Garfunkel ya no vivía en esa ciudad. Se había mudado a un exclusivo barrio en San Diego, a 200 kilómetros de Los Ángeles.

Fuentes en el fuero penal económico también recordaron que al inicio de la causa el empresario había informado que se iba a vivir al exterior por temor a ser asesinado. Inclusive en aquel momento se había sumado al expediente una denuncia que presentó por supuestas amenazas que habrían recibido tanto él como su mujer. Un móvil con dos policías era visto con frecuencia frente a la reja de su mansión en Belgrano a pesar de que las persianas estaban siempre bajas y no se veían movimientos de personas.

En las últimas horas, agentes del tribunal se comunicaron con el Juzgado N° 14 de la Ciudad para corroborar cuál era el estado de esa causa por amenazas. La respuesta fue contundente, según consta en otro documento al que accedió Infobae: "El Ministerio Público Fiscal resolvió con fecha 22/08/16 archivar la causa por falta de pruebas".

En efecto, hace dos años que la causa por amenazas que radicó el ex dueño del Grupo 23 no prospera. Por lo tanto la jueza del Tribunal en lo penal Económico N°1 consideró que no existe ningún motivo por el que Garfunkel no pueda volver a pisar suelo argentinopara ser notificado y por eso le envió este ultimátum de 10 días.

El empresario hace al menos dos años que no vuelve al país. Según indican desde su entorno, sigue con miedo y dice que si regresa su vida corre peligro. Sin embargo, la jueza Perilli fue clara en su resolución. Si no se toma un avión en las próximas horas, Interpol lo buscará, le pondrá las esposas y quedará detenido.

Victoria Vannucci y Matías Garfunkel en otras épocas de safari en África.
Victoria Vannucci y Matías Garfunkel en otras épocas de safari en África.fuente infobae

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