Los números que arrojan las vidrieras son elocuentes. Cuando comenzó la gestión de Mauricio Macri, en diciembre de 2015, había 297 negocios vacíos en las las principales arterias comerciales porteñas (Corrientes, Córdoba, Florida, Pueyrredón, Cabildo, Santa Fe, Rivadavia y Avellaneda). A fines de 2016, sin embargo, esa cifra creció hasta los 354 locales, pero en diciembre del año pasado cayó a 162 unidades. En total, eso implica una reducción superior al 44% en la administración Cambiemos.

Ni una cucaracha circula por el departamento de Roberto Molinari, de 56 años, en Villa Crespo. Así que cuando esta mañana el fumigador toque su timbre para cumplir con el control mensual de plagas fijado por el consorcio, él le abrirá la puerta sin titubeos: su experiencia con el sistema es muy positiva.