Tragedia de Once: Errores no forzados y condenas e ineficiencia de gestión con un soplo de aire fresco

Fernando J Robles
Lectura

Los argentinos de a pie convivimos como podemos con el inevitable y a veces ineficiente ajuste, después del despilfarro en los años de cristilandia y con algunas decisiones judiciales que muestran algo de luz para el futuro. Por Fernando Robles- Especial para Total News-TNA

 

 

El último fìn de semana el triunfo en primera vuelta de Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales y parlamentarias que se llevaron a cabo en Brasil, podría estar marcando la declinación inexorable del Partido de los Trabajadores (PT) brasileño. Bolsonaro el candidato de ultraderecha obtuvo 47,9 millones de votos contra 29,2 millones de votos obtenidos por Fernando Haddad, ex–ministro y  delfìn del hoy preso ex–presidente Ignacio Lula da Silva. Los casi 17 puntos porcentuales de ventaja del ex-militar Bolsanaro sobre Haddad muestran una tendencia sobre lo que puede ocurrir en la segunda vuelta a llevarse a cabo el próximo 28 de octubre. Cabe destacar que la mayoría de las iglesias evangélicas brasileñas apoyan a Bolsonaro, hijo de inmigrantes italianos y de educación católica, quien se acercò en los últimos tiempos a los evangelistas a través de su esposa, miembro de una de esas iglesias. Vale la pena destacar tres cuestiones respecto del proceso polìtico eleccionario que se desarrolla en el hermano país. La primera es el elevado porcentaje de abstención que llegó al 20,3% del padrón, porcentaje que no para de crecer desde el año 2006. La segunda es la importancia que tiene hoy la religión en la política electoral brasileña, mucho mayor que hace 25 años atrás. La tercera tiene que ver con otro duro duro que sufrió el PT, por demás revelador de la crisis por  la que atraviesa. Su candidata a senadora por el Estado de Minas Gerais la ex– presidente Dilma Rousseff juntò apenas un 15% logrando un cuarto puesto en la elección y fracasando de esta forma en su intento por volver al Congreso. Habrà que esperar por  el resultado del balotaje a realizarse el último domingo de octubre, para saber si se consolida esta tendencia o si los seguidores de Lula pueden revertirla.

En el orden nacional la suba de tarifas de gas siembran inquietud, entre otros temas, al quehacer diario de los argentinos. Se trata de una polémica suba retroactiva, vinculada al aumento del dólar, para compensar a las compañías productoras. Esta compensación surge de claùsulas contractuales pactadas en la década del 90 cuando regìa la convertibilidad, es decir, cuando el dólar valìa un peso. Recordemos que la convertibilidad de Menem y Cavallo, el uno a uno en la jerga popular,  durò hasta la brutal devaluación de Duhalde y Remes Lenicov pasado en año 2000. Ese dólar anclado por años fue el caldo de cultivo que culminò con la grave crisis del 2001. Serà tema de otra columna el análisis a fondo de la década del 90, preparatoria según mi opinión de la situación que se generò en el 2001 y de los doce años de gobierno del matrimonio presidencial. 

Volviendo a la actualidad, conviene recordar que la suba del dólar en lo que va del año supera el 100%. Por lo tanto coincidimos en respetar los contratos firmados por el Estado, cualquiera fuera èste, pero no es posible aplicar con rigor simplista y matemático una fòrmula de ajuste pactada en la década del 90. Las condiciones de la economía argentina hoy en lo que al valor del dólar se refiere son diametralmente opuestas, por lo que el “ajuste” en cuestión debió negociarse adecuadamente con las empresas del sector. Debiò decidirse tratando de conciliar los intereses del Estado Nacional y los consumidores con los intereses de las empresas del sector. Esto tiene directa relación con el monto de la compensación a acordar y el  tiempo en el que la misma se efectivice. Esta medida aglutinò a la mayor parte del arco político coincidiendo en la anulación de la suba compensatoria. Es de desear que los diputados y senadores de todos los sectores que integran ambas càmaras, se junten no sòlo para rechazar en este caso un aumento de tarifas, sino que se avoquen a estudiar y modificar los contratos sobre los servicios públicos rubricados durante los dos gobiernos menemistas. Ello, con el objeto de generar contratos màs equitativos para las partes.

Esta situación respecto de las tarifas de los servicios públicos es bastante parecida a la que ocurriera cuando Juan Josè Aranguren se desempeñò como ministro de energía de la coalición Cambiemos. Es decir, se toman medidas de gobierno y luego se modifican o anulan. En estas idas y venidas, producto a mi juicio de falta de trabajo por parte de la jefatura de gabinete, se expone negativamente la figura del Presidente de la Naciòn con su consiguiente desgaste de cara al electorado. La jefatura de gabinete no existe solamente para manejar redes y algo màs tendientes a ganar elecciones. Tambièn deberìa trabajar para cuidar y supervisar aquellos temas trascendentes sujetos a la decisión presidencial. Es decir, ocuparse no solamente de encuestas, redes, trolls, etc. buscando resultados electorales sino también en ocuparse de la supervisión de la gestión del Estado. Es sabido que ambas funciones son completamente distintas y que pueden llegar a ser complementarias. Ya son varios los errores no forzados que nos cuestan a todos incluido el Jefe de Estado.

En el marco de la justicia, el miércoles pasado se conoció la sentencia dictada a varios de los imputados en la tragedia de Once. Entre ellos los ex  -funcionarios Ricardo Jaime, Juan Pablo Schiavi, Julio Miguel De Vido, el empresario Cirigliano y el maquinista del tren por parte del Tribunal Oral que lleva adelante la referida causa por la tragedia ferroviaria ocurrida en 2012. En esa triste ocasión fallecieron 52 personas y cerca de 700 personas resultaron con heridas de distinta gravedad. Esto sucedió en la estación terminal de Once en la Ciudad Autònoma de Buenos Aires y gracias a la extraordinaria actuación del servicio SAME a cargo del Dr. Alberto Crescenti no hubo màs víctimas fatales que lamentar. La sociedad toda aprendió que la corrupción mata, ya que en lugar de destinar los subsidios estatales para mejorar el funcionamiento de los trenes, los mismos fueron a parar al bolsillo de funcionarios y empresarios. Vaya desde esta columna el sentido homenaje a las víctimas y a todos sus familiares que a lo largo de estos años nos dieron una lección de perseverancia, de valentía, de respeto por las instituciones y de una enorme dignidad para empujar la causa  logrando que se hiciera justicia. Esta sentencia aporta luz y aire fresco a tan desprestigiada justicia argentina. 

En la madrugada del martes 2 de octubre del corriente año, nos dejó físicamente a los 85 años un grande del dibujo y el periodismo, Hermenegildo “Menchi” Sàbat. Afable y austero sus dibujos son màs que dibujos que emanan arte, ya los mismos resultan asimilables a  observaciones y relatos periodísticos. Un sincero homenaje desde esta columna a quien nos deja un legado de arte y periodismo inmenso.

 

Analista Político y economista

 

También en: www.fernadorobles.com.ar