El título remite a una noticia que, en el fárrago de informaciones que nos abruma, pasó casi desapercibida: me refiero a la prisión domiciliaria otorgada a Omar “Caballo” Suárez, el gremialista ladrón y extorsionador que tanto perjudicó al país desde su puesto de mando en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).por Enrique G. Avogadro-Envio especial Total News-TNA-

¡Qué semana vivimos, y cuántas parecidas tendremos que vivir por lo menos hasta agosto, cuando votaremos en las PASO! Los mercados, sin piedad e impulsados por algunas encuestas más que dudosas (aparece un enorme porcentaje de indecisos), castigaron al Gobierno por haber escogido a Cristina Elisabet Fernández como sparring en las próximas elecciones; haberlo hecho cuando las aguas estaban casi calmas no lo excusa del mortal pecado de haber puesto, nuevamente, a la Argentina al borde del abismo. Por Guillermo G Avogadro



“Si quieres ser recordado como un buen monarca, sólo tienes dos posibilidades:
reinar en época de paz y tener la suerte de estar en el trono en años de
bonanza, o ser el rey que guía a la patria hasta librarla del infortunio”.
Jo Nesbø


Para contribuir a la tormenta perfecta –inflación, recesión y cotización del dólar- aparecieron cisnes negros internacionales de la mano de la suba en el precio del petróleo, el fortalecimiento de la economía norteamericana, la crisis turca, etc.. Hasta es probable que hayan contribuido a generarla algunos delincuentes locales interesados en una futura impunidad tribunalicia, ya que disponen de sobrados medios financieros para hacerlo: con la libertad y la fortuna propias no se juega.

Fue sintomático que, al día siguiente de los coincidentes titulares de La Nación y de Clarín que reflejaban claramente el miedo de los jueces federales a sentar en el banquillo a Cristina y sus testaferros, la Cámara de Casación pusiera un límite a la pusilanimidad expuesta y confirmara que el 21 de mayo comenzará el primer juicio oral y público a la banda de delincuentes que saqueó el país durante la prolongada década kirchnerista. Por supuesto, sigue llamando la atención la notoria inacción judicial frente a los Eskenazi y Jorge Horacio Brito, máximos cómplices de ese desmadre, culpable de todos nuestros males actuales.

Pero por una vez, “Sinceramente …”, el Gobierno tuvo suerte cuando su contendiente publicó su libro. El texto no deja duda alguna acerca de la falsedad del disfraz de “yegua herbívora” (sic) que ha adoptado para tranquilizar a los votantes; las confesiones escritas confirman que, de volver al poder, creará el “Ministerio de la Venganza” y con él arrasará la pequeña porción de institucionalidad que hemos recuperado. Por si fuera poco, Guillermo Moreno se ocupó de explicar cuáles serán las características morales que imperarán aquí si volviera a la Casa Rosada.

A mi modo de ver, y lo puedo decir porque lo hago desde 2015, el error más grave cometido por Mauricio Macri fue no detallar profundamente, al asumir, la magnitud del desastre que heredaba, puesto que hacerlo le hubiera permitido apelar a la Historia y convocar a la ciudadanía a pagar con “sangre, sudor y lágrimas” el precio de la reconstrucción nacional.

Veníamos de un desastre macroeconómico, pero no todos lo sabían y creían que los regalos en materia de energía y transporte, entre otros, podían continuar hasta la eternidad; nadie les dijo que era imposible salir del pantano de décadas de populismo irresponsable y ladrón en sólo cuatro años. Pero, cuando ya ha transcurrido casi todo el mandato, no vale llorar sobre la leche derramada.

Porque el otro déficit del Gobierno atañe a su comunicación, que debiera centrarse en la inmensa cantidad de obras públicas terminadas o en marcha, que en general resulta desconocida para los habitantes de las ciudades, pero que beneficia –cloacas, pavimentos y cloacas- a los más pobres, amén de reducir el costo –rutas, autopistas, puentes, ferrocarriles y puertos- de la logística nacional.

Ya no creo en un triunfo de Macri en octubre, porque hay muchos dispuestos a ejercer en su contra el voto-castigo, sea por los serios problemas que afectan nuestros bolsillos, sea por la falta de cumplimiento de sus promesas respecto a “terminar con el curro de los derechos humanos” (sic), habilitar la discusión sobre el aborto libre e impulsar la difusión de la retorcida educación sexual. Habrá candidatos que, levantando esas banderas, morderán con fuerza la base electoral de Cambiemos.

Pero sigo pensando que lo logrará en noviembre, ya que muchos volveremos a optar por el mal menor. Me parece, entonces, que debiera explicarnos qué hará, en los primeros cien días de ese segundo mandato, con la política y con la economía; necesitamos imperiosamente de un plan concreto, que nos presente una meta temporal para salir de nuestras eternas dificultades. En esa breve luna de miel, que toda sociedad mantiene con el ganador de una elección, es cuando deberá adoptar las medidas más necesarias aunque sean impopulares, porque la composición del H° Aguantadero no cambiará demasiado (para diputados y senadores no hay ballotage) y en él subsistirán kirchneristas irredentos, más que dispuestos a trabar en todo lo posible al Ejecutivo.

Las estadísticas del riesgo-país, tan meneado el jueves cuando superó por un rato los 1000 puntos, nos recuerdan algunos valores que alcanzó en períodos recientes: 4753 con De la Rúa, 7720 con Duhalde, 6769 con Kirchner y 1965 con Cristina. O sea, no nos asustemos más de lo debido, ni permitamos que tantos economistas, encuestadores y periodistas agoreros nos induzcan a creer que estamos aún peor de lo mal que sí estamos.

Los argentinos estamos asistiendo a un funeral que debiera darnos vergüenza, pero hemos roto u opacado todas las superficies en las cuales hubiéramos podido vernos como sociedad: el cleptómano populismo que asoló a nuestro continente avanza acelerando hacia su enrejada tumba.Por Enrique G. Avogadro. Total News-TNA-


Así, Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Pedro Kuczynski (en Perú), Rafael Correa y Jorge Glas (Ecuador), Raúl Sendic (Uruguay), Luiz Inácio Lula da Silva y Michel Temer (Brasil) y mandatarios de Colombia y República Dominicana, han debido renunciar o fueron destituidos, han sido procesados o encarcelados, y algunos se encuentran prófugos de la Justicia.

Pese a que las pruebas obtenidas en el "Lava-jato" brasileño están a disposición de nuestros jueces desde 2017, distintas interpretaciones procesales han evitado, al menos hasta ahora, que lleguen a la Argentina y sirvan para investigar y, en su caso, crucificar a políticos y funcionarios de todos los colores.

Lo notable es la unificación del discurso entre quienes dijeron encarnar el "socialismo del siglo XXI" o la "patria grande bolivariana", que acusan a sus magistrados, a la prensa y al "imperio" de todos sus males, intentando vanamente ocultar, tras un velo supuestamente ideológico, sus desmanes y sus latrocinios; los constructores de tales "relatos" resultan perfectamente intercambiables: se llamen Lula, Nicolás Maduro o Cristina Elisabet Fernández, todos dicen exactamente lo mismo para justificarse.

Pero esos recursos literarios explotaron esta semana por obra y gracia de tres personas a las que nadie en su sano juicio podría acusar de irredentos derechistas: Michelle Bachelet (ex Presidente de Chile y actual Alta Comisionada de Derechos Humanos de ONU), Luis Almagro (ex Canciller de Uruguay y actual Secretario General de OEA) y José Miguel Vivanco (Director para las Américas de Human Rights Watch) fueron unánimes al condenar al tirano venezolano por la violación permanente de los derechos humanos, la tortura y el asesinato de presuntos opositores, el saqueo de los recursos públicos y los daños sanitarios y alimenticios que está produciendo a su pueblo.

A ese repudio generalizado se sumó el Grupo de Lima, que Argentina integra, y sobre todo Lenin Moreno. El Presidente de Ecuador cerró la sede de UNASUR, ese engendro político inventado por el Foro de São Paulo para recrear por otros medios en la región la trágica década de los 70's y perpetuar en el poder a los regímenes que encabezaran Hugo Chávez, Lula, Correa, Evo Morales, Fidel Castro y Néstor Kirchner; la estatua de éste, instalada a la entrada del edificio, fue removida y destruida.

En Brasil, la detención de Temer, a quien el PT de Lula y Dilma Rousseff acusaba de conspirador y traidor por haber reemplazado a ésta tras su destitución, contribuyó a la aniquilación del "relato", porque ahora se confirmó, pesados con la misma balanza, que los ladrones, sean de izquierda o derecha, son todos políticos presos, y no presos políticos.

Pese a las inquietudes que su viaje había suscitado, Cristina volvió al país después de su exitosa visita "privada" al paraíso socialista de los hermanos Castro Ruz. Pero dejó allí, protegida por los obedientes médicos cubanos, a Florencia Kirchner, el único miembro de la familia que carece -al menos por el momento- de fueros; inmediatamente, su madre solicitó la extensión del permiso que le fuera otorgado para salir del país. Otra vez, las redes sociales explotaron con versiones de tentativas de mantenerla fuera del alcance de la Justicia hasta las elecciones, cuando sería incluida en alguna lista como candidata a diputada.

Y las sospechas tienen su razón de ser: ambas fueron beneficiadas por los jueces con privilegios que ningún otro argentino tiene. Algo como la detallada confesión de Víctor Manzanares, el dueño de todos los secretos de la asociación ilícita que encabezara la viuda (que ya acumula diez procesamientos y hasta una prisión preventiva confirmada por la Corte Suprema), y que tiene a Florencia como organizadora, bastaría para que cualquiera de nosotros terminara tras las rejas, pero no es el caso, ya que aquélla continúa paseando por el mundo como una reina, injustamente destronada por la "oligarquía", los "medios hegemónicos", la Justicia "perseguidora" y el "norte". Tampoco es el caso de Enrique y Sebastián Eskenazi y de Jorge Brito, todos mencionados otra vez por el verborrágico contador.

Mientras tanto, la probabilidad de su triunfo en octubre o noviembre sigue enfriando la economía argentina, que casi ha alcanzado niveles de rigidez cadavérica, mientras los muchos ministros que intervienen en ella, notoriamente incapaces y torpes, no aciertan con sus múltiples recetas ni proponen plan alguno para tranquilizarla.

Agradezco muy especialmente a los cientos de connacionales que han expresado su simple conformidad al otorgamiento de la personería jurídico-política provisoria del P.A.D., enviando respectivos correos; pero le recuerdo que, para lograrla, se necesitarán cuatro mil manifestaciones en cada jurisdicción, una meta que todavía estamos muy lejos de alcanzar.

Después del anuncio de un nuevo paro de 48 hs. por parte de los pilotos de aviación de Aerolíneas Argentinas y algunas otras compañías, que hubiera perjudicado irremediablemente a 90.000 viajeros, el Ministerio de Transportes reculó rápidamente y derogó la resolución...por Enrique G. Avogadro

Esta semana, en medio de los furiosos huracanes que azotan la economía, el incendio de Notre Dame y el suicidio de Alan García, pasó desapercibido un hecho político: un cínico, el ex Ministro de Economía, Axel Kiciloff, presentó un libro, en el cual explica las recetas que, a su entender, deberían aplicarse para sacar al país del pantano en que él mismo –entre otros- lo introdujo e intentar justificar el desastre -del que fue autor intelectual- que legó Cristina Elisabet Fernández a su sucesor.por Enrique G. Avogadro



“El destino de la revolución dependía de nuestra capacidad para
suministrar pan de manera fiable al proletariado y al ejército”.
Oléxander Shlíjter

 

Entre los pecados de los cuales pretende exculpación destaca la tremenda crisis energética, que atribuye a una oferta estática frente a un explosivo crecimiento de la economía durante el kirchnerismo. Este verdadero caradura intenta negar así la catastrófica responsabilidad que le cupo a don Néstor, que provocó la pérdida del autoabastecimiento, en un momento en que la Argentina exportaba gas y electricidad a Chile, Uruguay y Brasil. Verdaderamente, nos toma por idiotas.

Y que lo hizo, con el único fin de robarse el 25% de YPF, mediante la asfixia a la industria petrolera nacional con el congelamiento de las tarifas en boca de pozo, y que concretó a través de sus testaferros, la familia Eskenazi, la misma que había colaborado en la fuga de los famosos “fondos de Santa Cruz”. He escrito innumerables notas sobre el tema y, por ello, sólo reitero que los jueces no han siquiera llamado aún a sus miembros como imputados en las causas de corrupción.

La cobardía de los magistrados, que era casi patrimonio del fuero federal, se ha extendido a otros ámbitos. La demostración fue la triunfal resistencia que opuso la Fundación Madres de Plaza de Mayo ante un mero intento de inventariar sus bienes, previsto por la ley en los casos de quiebra. El Juzgado interviniente, ante la presencia hostil de militantes, retrocedió y sus oficiales debieron huir, mientras eran escupidos y empujados.

Así, una vez más, quedó claro que en Argentina hay hijos y entenados. Cualquier individuo que hubiera cometido ese delito estaría ya tras las rejas, mientras que Hebe Bonafini continúa insultando a la democracia, mientras pide a gritos la destitución del Gobierno, como ha hecho tantas veces, siempre impunemente, pese a las numerosas denuncias en su contra.

Mauricio Macri, aterrado por las encuestas que ahora lo dan perdedor en un eventual ballotage contra Cristina, lanzó un pequeño y paliativo paquete de medidas. Esas pesquisas impactan en los mercados internacionales, y el miércoles el “riesgo país” alcanzó un nuevo record. ¿Quién las paga si son carísimas, en especial en una campaña electoral que, por los “cuadernos”, sufre de anorexia?

La ex Presidente, asesorada por sus propios gurúes, mantiene un silencio absoluto sobre su participación en las elecciones y, presumo, seguirá haciéndolo el vencimiento del plazo para la oficialización de candidaturas. Por lo demás, esas halagadoras encuestas garantizan que se presentará, atomizando así al universo panperonista.

Multiprocesada, fue nuevamente autorizada a viajar a Cuba (¡qué enorme diferencia con Perú, Brasil y Ecuador!), ejerciendo el privilegio que le otorgan los fueros malinterpretados por el Senado y los vientos que enfrían el ánimo de los jueces que, por miedo a que regrese al poder, dan diarias muestras de su falta de coraje para juzgarla.

¿Qué nos pasa?, ¿cómo imaginamos que sería un nuevo gobierno del kirchnerismo?, ¿a qué magia podría recurrir para regalar jubilaciones, subsidios, planes, tarifas, etc.? Es cierto que Cambiemos ha fracasado, por impericia y soberbia, en casi todos los frentes económicos, pero sigue contando con un enorme respaldo internacional, como lo ha demostrado la actitud del FMI.

Por el contrario, si la viuda regresara sólo podría contar con el apoyo de Irán y de la empobrecida Rusia, ya que su admirada Venezuela se hunde en la mayor tragedia humanitaria imaginable, y está arrastrando a Cuba a un nuevo “período especial”, similar al que golpeó la isla cuando la URSS implosionó; ¿recibiríamos también, como Maduro, “asesores” cubanos y “guardias imperiales” iraníes? Después de permitirle instalar una base militar, con cesión de soberanía, ¿qué más concedería a China, que cuenta con enormes capitales y está ansiosa por aumentar su presencia en el continente por las materias primas que tanto necesita?

¿Y qué pasaría cuando lograra “democratizar” la Justicia y transformarla en “militante”?, ¿qué sucedería con las libertades individuales y con la prensa indócil?, ¿cuánto valdrían entonces los campos, las casas, las empresas?, ¿qué más podría robar la asociación ilícita que probadamente organizó y encabezó? Si la ciudadanía volviera a darle el triunfo, ya no sería su víctima sino, lisa y llanamente, su cómplice en la corrupción y el saqueo.

De todas maneras, y según sean sus creencias, que tengan usted y su familia muy feliz Pascua de Resurrección, o Jag Pesaj Sameaj.

Ahora sí, a los hechos. Y los dos más políticamente relevantes, sin ignorar la ruptura de Cambiemos en la Provincia de Córdoba, fueron sin duda la insólita e ilegal presentación del Juez Alejo Ramos Padilla ante la Comisión de Libre Expresión de la Cámara de Diputados, y el viaje de Cristina Elisabet Fernández a Cuba para, según dijo, acompañar a su hija Florencia Kirchner durante su internación médica en la isla.por Enrique G. Avogadro



“Las elecciones me pondrán en la disyuntiva de elegir entre ladrones y chambones,
pero no será un problema, porque mi religión me impide votar ladrones”.
Un oyente citado por Héctor M. Guyot

 

El magistrado federal de Dolores, pese a que la causa se encuentra bajo secreto del sumario por su propia decisión, expuso cínicamente ante los legisladores que integran una comisión ajena al tema, las supuestas pruebas de la presunta red de inteligencia ilegal que investiga.

Su confesa pertenencia a Justicia Legítima, la organización que el kirchnerismo parió mientras intentaba la “democratización” del Poder Judicial, se suma a su clara incompetencia, toda vez que los eventuales delitos se habrían cometido en la Capital Federal, y desnuda la maniobra de los procesados en la “causa de los cuadernos” para embarrar la cancha y, si resulta posible, desplazar al Juez Claudio Bonadio y al Fiscal Carlos Stornelli, quienes terminarán por llevarlos a todos a la cárcel.

El otro acontecimiento llamativo fue la salida del país de la ex Presidente. Las redes sociales explotaron ante la posibilidad de una fuga, ya que la dictadura comunista caribeña no ha firmado un tratado de extradición con la Argentina; a riesgo de equivocarme malamente, desde ya aclaro que descreo que ese sea el motivo del viaje.

Por el video que grabó para difundir su preocupación por la salud de su hija y culpar a la Justicia por la “persecución feroz” que le ha provocado estas complicaciones psicológicas, pienso que otra es la razón. Me parece que, convencida que la muerte de su marido en 2010 fue el factor que permitió su reelección al año siguiente, está intentando reemplazar el mágico luto del vestidito negro por las irreprimibles lágrimas de una madre acongojada.

Eduardo Valdez, el ex Embajador ante el Vaticano reconvertido en su vocero, explicó a la prensa que Florencia padece de ataques de pánico, productos de su temor a ser detenida en cualquier momento; sería razonable que los padeciera, ya que es la única de la familia que carece de fueros. Pero no atribuyó, claro, ninguna responsabilidad a Cristina por ello.

Olvidó así que a la joven no sólo se le encontraron inexplicables US$ 5 millones en efectivo, sino que sus padres, como tantos otros de estos delincuentes hicieron con sus hijos (por ejemplo, Julio de Vido, Lázaro Báez o Cristóbal López), la incluyeron en los directorios de las empresas a través de las cuales lavaban dinero. Claramente, no hay un acoso judicial sino, meramente, varias causas judiciales en las que está siendo investigada por delitos comunes.

Hay preguntas que están flotando en el aire, y que Bonadio insiste en no responder: ¿quién autorizó a Florencia a salir del país?, ¿no existe, en su caso, el peligro de fuga? Sospechosamente, tanto él como sus colegas también ignoran el reclamo ciudadano para que citen a prestar declaración a Enrique y Sebastián Eskenazi y a Jorge Brito, a quienes se continúa extrañando en Comodoro Py; ¿por qué será que los protegen tanto?

Hubo otro hecho que, si no fuera tan lamentable, sería de una comicidad inigualable: la anunciada candidatura presidencial del ex Gobernador Daniel Scioli, el mayor saqueador que recuerda la Provincia de Buenos Aires. Los muertos y damnificados por las inundaciones de La Plata, el sideral crecimiento de las villas de emergencia en el Conurbano, la proliferación de la droga durante su gobierno, y la inusitada riqueza que se le atribuye en Balcarce, Carmelo (ROU), Estados Unidos e Italia debieran recomendarle cultivar un bajo perfil; tal vez, su lanzamiento se deba, precisamente, a la alta probabilidad de su pronto encarcelamiento.

El cambalache político argentino, como se ve, da para todo, hasta para que Roberto Lavagna, pretendiendo que olvidemos su pasado, se ofrezca como la gran esperanza del peronismo, siempre propenso a indultar a los peores ladrones.

Agradecimiento:

Mi profundo agradecimiento a los muchísimos compatriotas que asistieron, el martes pasado, a la presentación del P.A.D. y, en especial, a quienes participaron del debate y ofrecieron su colaboración, incluyendo a muchos del interior del país que no pudieron llegar, y pido mil disculpas a todos aquéllos que no consiguieron ingresar al recinto por falta de espacio pero tuvieron la enorme gentileza de escuchar desde afuera. A partir de ahora, los esfuerzos estarán enderezados a obtener la simple conformidad de 4.000 porteños para que se constituya como partido en la ciudad; mientras tanto, puede solicitar el envío de la plataforma a AusteridadyDecencia@gmail.com.

Enero es un mes que, tradicionalmente, provee de pocas noticias importantes a los medios de prensa, salvo las que provienen del exterior, pero La Nación trajo algunas locales interesantes.por Enrique G. Avogadro

Debo confesar, sin ambages, que la principal sensación que hoy me embarga es el asco; es tan fuerte que he asumido el compromiso íntimo de dejar de ejercer mi profesión de abogado, después de más de cincuenta años, tan pronto concluya el último juicio que atiendo.Por Enrique G Avogadro



"Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora".

María Elena Walsh


En la Argentina, la Justicia ha dejado de existir hace tiempo, pero las manifestaciones actuales de esa muerte son tan graves que no podría aceptar nuevos clientes a los cuales prometerles proteger sus legítimos derechos. Porque ya no sé si serán juzgados con apego a la ley o si, por el contrario, serán víctimas de la arbitrariedad y de la ignorancia de los jueces o de los inmundos intereses políticos o monetarios de los poderosos.

Estamos asistiendo a un trágico sainete: los tribunales orales federales que habitan en Comodoro Py se han dedicado los últimos días a jugar a la "mancha venenosa" con las causas en las que se investigó -y se deberían juzgar- los hechos que jalonaron el período en que se produjo el mayor saqueo que pueda recordar nuestra historia. Ningún juez quiere asumir esa tarea porque los duros vientos de la política están impactando en las veletas que coronan sus testas, que son las que siempre determinan los procederes de los magistrados, que especulan con los plazos procesales para evitar asumir las obligaciones que el ejercicio de sus cargos implica.

Traduzco: ante la probabilidad de un regreso del kirchnerismo al poder, y sabiendo de la espada vengadora que trae en la mochila, el terror cunde en los despachos y los pasillos del emblemático edificio. Los tribunales recurren a triviales argumentos para apartarse de las causas más resonantes -Los Sauces, Hotesur, etc.- y enviarlas nuevamente a sorteo para que otros colegas se hagan cargo; éstos, a su vez, repiten el procedimiento y la calesita sigue girando al ritmo del tango "Las cuarenta".

Todo eso implica que Cristina llegará a las distintas etapas electorales sin haberse sentado en ninguno de los juicios orales que la afectan. En ese objetivo coinciden su preocupación por la suerte de su hija, la cobardía de los jueces y la intención del Gobierno de tenerla como único sparring en las elecciones de octubre. ¿Terminará todo esto en impunidad generalizada que garantizará el peronismo, como siempre ha hecho a lo largo de la historia?

Esta situación no es nueva, ya que viene repitiéndose ininterrumpidamente desde que el menemismo prostituyó a la Justicia federal con sobres de dinero que repartía, comprándole impunidad, la Secretaría de Inteligencia del Estado con sus fondos reservados.

Pero el episodio de la ya innegable fuga de Florencia Kirchner a Cuba, inexplicablemente autorizada por quienes debían impedirla, es la frutilla que coronó el indigesto postre. Y su sabor se hace más desagradable aún con la condescendencia y tolerancia que muestran los jueces ante su notoria desobediencia a las órdenes de presentar su historia clínica y regresar al país. ¿Dónde está entonces la igualdad ante la ley?

Ahora están preocupados por el vencimiento de la prisión preventiva de Lázaro Báez, ya que ha pasado en prisión tres años, y sólo la extendieron por ocho meses más. ¿Y qué hay de los presos políticos del kirchnerismo, 500 de los cuales llevan más de diez años en esas condiciones, mientras Cambiemos mira para otro lado?

Y qué decir del escándalo que constituye la causa instruida por el Juez Federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, donde ruedan en el fango vociferantes y arrepentidos espías, falsos abogados, extorsionados y extorsionadores, ofreciendo un espectáculo indigno por donde se lo mire.

Pero, ¿qué se puede esperar de los tribunales inferiores si la propia cabeza del Poder Judicial, la Corte Suprema, se ha convertido en una bolsa de gatos, que exhibe impúdicamente sus bastardos "sensualismos de camastros", como diría Leopoldo Lugones?

¿No fue su ex Presidente, Ricardo Lorenzetti, quien se dio el lujo de decir públicamente que la persecución a los militares que derrotaron a la subversión, desatada arteramente por Néstor Kirchner, era una "decisión consensuada" con los demás poderes como política de Estado?, ¿no ha ratificado ahora esta Corte que para ellos no rigen los esenciales principios de inocencia y de ley más benigna?

Es la primera obligación de todos los ciudadanos luchar para recuperar la Justicia, porque ella debe ser la verdadera defensora de nuestros derechos frente al Estado y la custodia del cumplimiento de nuestras obligaciones para con él, tal como lo establece la Constitución Nacional, ese contrato que nos permite vivir en sociedad, que firmamos y hemos dejado de cumplir hace muchas décadas. Con una Justicia preparada, imparcial y rápida, todo será posible; sin ella, nada lo será.

 Curioso el paralelismo entre dos regímenes que, en plena bonanza de precios de las materias primas, se habían convertido en aliados ideológicos pero, sobre todo, en socios en el saqueo más descarado.por Enrique G. Avogadro

En diciembre de 2015, muchos supusimos que un revivido Rey Arturo había llegado a Camelot, pero no pensamos que el exiguo margen por el que había derrotado a Daniel Scioli (1,5%) -me pregunto cuál habrá sido la realidad para que el peronismo, probado experto en manipular resultados, lo haya aceptado con hidalguía- no daría ya al nuevo Presidente una mayoría, pero al menos una paridad, en el H° Aguantadero. Por Enrique G. Avogadro

Hasta hace una semana, muchos me oyeron decir, con total seguridad: con la “foto” de ese momento, no con la “película” hasta octubre, Mauricio Macri ganaría en primera vuelta; y basaba esa afirmación en una originalidad de nuestro sistema electoral, que convierte en triunfador a quien obtenga el 40% de los votos y diez puntos porcentuales de diferencia con quien resulta segundo.Por Enrrique G. Avogadro-Total News-TNA-



“Y a pesar de los pesares, mientras escribo
y vivo, sigo siendo y perteneciendo”.
Leonardo Padura


Pero el film continuó su desarrollo y aparecieron cisnes muy oscuros, de la mano de las cifras de inflación, pobreza, desempleo y caída de la actividad económica, el alza en la cotización del dólar y hasta el tsunami contra la lira turca.

Hoy, esa certeza que me acompañaba ya no existe. Y no porque el peor pájaro negro en el tablero de control de la campaña electoral de Cambiemos haya aparecido (que Cristina Elisabet Fernández desista de su candidatura o sea detenida), sino por la absurda insistencia del Gobierno en formular predicciones optimistas que, rápidamente, la realidad convierte en alocadas fantasías. Así, se ha jugado, y perdido, el esencial motor de cualquier política económica: la confianza en el operador.

Ha contribuido enormemente, claro, la incertidumbre que, sobre el futuro, proyecta el ignominioso núcleo duro de votantes de la viuda de Kirchner. Eso, otro error de Cambiemos, produce dos efectos de algún modo contradictorios, ya que impide que el peronismo se una en una candidatura común pero, a la vez, incita a los eventuales inversores -externos y propios- a diferir sus decisiones hasta tanto se sepa, recién en octubre o noviembre, cómo serán los próximos cuatro años en la Argentina.

Porque, si se atienen a las afirmaciones más revulsivas de los adláteres de Cristina acerca de cómo sería su regreso, caen literalmente en el terror: la ampliación de la Corte Suprema para llenarla de “militantes”, la censura a la prensa libre, el desconocimiento de los acuerdos con el FMI, el control de cambio y el incremento de impuestos y, por supuesto, la restauración del famoso “vamos por todo” que debieran actualizar, dada la situación en que dejaron al país, a “vamos por lo que queda”.

Mauricio Macri no supo, no pudo o no quiso cumplir sus promesas de campaña –terminar con el “curro” de los derechos humanos, disminuir fuertemente el gasto público, reducir drásticamente la pobreza, acabar “fácilmente” con la inflación- y defraudó a sus feligreses naturales, tal vez por un pusilánime e injustificable temor a la izquierda más irredenta que jamás lo votará, al no hacer un oportuno y completo inventario de la herencia recibida, promover la discusión sobre el aborto y la infame educación sexual inclusiva e insistir en los amañados juicios llamados de “lesa humanidad” y la persecución a los militares de los 70’s.

Es cierto que ha alcanzado enormes logros durante su gestión, ya que no debiéramos olvidar que levantó el cepo cambiario, nos reinsertó en el mundo civilizado, terminó con el default, recuperó las reservas monetarias, reactivó la inversión en obras públicas fundamentales, redujo los precios de las mismas en un 40%, facilitó enormemente las investigaciones por corrupción, reinstaló la institucionalidad y la total libertad de prensa, incluyendo la natural pluralidad de voces en los medios públicos, etc., pero todo eso habla al corazón de los votantes, que responden mucho más con su bolsillo, ahora tan enflaquecido.

Esa desconfianza vital que produce el tembladeral económico tiene causas tan antiguas como esta sociedad que hemos construido -y suicidado- los argentinos: la utilización de nuestra propia moneda sólo como elemento de intercambio y del dólar estadounidense como reserva de valor, nuestra historia de defraudadores seriales, nuestra innegable vocación populista, nuestra incapacidad para limitar nuestros gastos a nuestros ingresos, nuestra dependencia personal del Estado, sea como empleados del mismo, sea como dispensador de bienes, regulaciones, subsidios o servicios.

Pero, dado el reducidísimo tamaño de nuestro mercado de divisas y sin transformarme en cultor de conspiraciones, es probable que tenga otra causa menos sancta aún: el pánico que cunde entre los ex funcionarios, tan enriquecidos, y sus cómplices, los grandes empresarios que han comenzado a desfilar por Comodoro Py y, en numerosos casos, ingresar a la cárcel. Estoy hablando de las mayores fortunas del país, generadas mediante la corrupción más monstruosa que podamos recordar.

Esos delincuentes, que disponen de bancos (Macro, Santa Cruz, etc.) y misiles, están convencidos de que, de regresar Cristina, las veletas que guían a los jueces federales volverían a virar y recuperarían la impunidad perdida. Nada es más indispensable para lograrlo que debilitar las probabilidades de Macri, tan erosionadas por la devaluación del peso y la persistente inflación.

El Gobierno, que se ha metido en este berenjenal por torpeza y por soberbia, contra ese monumental arsenal dispone sólo de rifles de aire comprimido (y pocos, ya que está limitado por los acuerdos con el FMI). Entonces, ¿por qué se privarían los inquietos de intervenir en el pequeño mercado del dólar para generar más inquietud?; con otros fines, ¿no lo hizo hace años George Soros especulando contra la libra esterlina?

El ritmo de llegada de conformidades para la obtención de la personería provisoria del PAD no ha disminuido, pero seguimos estando muy lejos de la mágica cifra de 4.000 por distrito electoral; por favor, ayúdenos difundiendo la plataforma, que puede solicitar por mail.

En las mesas en que se resuelve la actualidad, dos jugadores acaban de cantar el mayor desafío a sus respectivos rivales. Me refiero, obviamente, a Venezuela y a la Argentina.Por Enrique G. Avogadro- Total News-TNA-

Aparentemente, el velo tras el que se escondieron durante tantos años los Eskenazy ha comenzado a rasgarse: esta semana, dos notas periodísticas actuaron como tijeras y comenzaron a cortar la enmarañada tela que los protegía, y que tantas veces fueron señaladas en estas columnas desde 2008. por Enrique G. Avogadro

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