La noticia de la semana, sin duda alguna, después de veinte años de negociaciones, fue la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Comunidad Europea. Dada su importancia, deberé referirme al mismo la semana próxima, pero adelanto mi satisfacción enorme por su concreción. por Enrique G. Avogadro. -Especial de Total News-

Estoy absolutamente convencido que, en octubre, los argentinos nos enfrentaremos a una elección presidencial dramática, ya que nos jugaremos la existencia misma de la República.por Enrique G. Avogadro

Es sabido que la Argentina es de una originalidad nefasta pero creo que hemos logrado contagiar al mundo de nuestra extraña y suicida locura. por Enrique G. Avogadro-Envio especial para Total News-TNA-

¡Qué semana vivimos, y cuántas parecidas tendremos que vivir por lo menos hasta agosto, cuando votaremos en las PASO! Los mercados, sin piedad e impulsados por algunas encuestas más que dudosas (aparece un enorme porcentaje de indecisos), castigaron al Gobierno por haber escogido a Cristina Elisabet Fernández como sparring en las próximas elecciones; haberlo hecho cuando las aguas estaban casi calmas no lo excusa del mortal pecado de haber puesto, nuevamente, a la Argentina al borde del abismo. Por Guillermo G Avogadro



“Si quieres ser recordado como un buen monarca, sólo tienes dos posibilidades:
reinar en época de paz y tener la suerte de estar en el trono en años de
bonanza, o ser el rey que guía a la patria hasta librarla del infortunio”.
Jo Nesbø


Para contribuir a la tormenta perfecta –inflación, recesión y cotización del dólar- aparecieron cisnes negros internacionales de la mano de la suba en el precio del petróleo, el fortalecimiento de la economía norteamericana, la crisis turca, etc.. Hasta es probable que hayan contribuido a generarla algunos delincuentes locales interesados en una futura impunidad tribunalicia, ya que disponen de sobrados medios financieros para hacerlo: con la libertad y la fortuna propias no se juega.

Fue sintomático que, al día siguiente de los coincidentes titulares de La Nación y de Clarín que reflejaban claramente el miedo de los jueces federales a sentar en el banquillo a Cristina y sus testaferros, la Cámara de Casación pusiera un límite a la pusilanimidad expuesta y confirmara que el 21 de mayo comenzará el primer juicio oral y público a la banda de delincuentes que saqueó el país durante la prolongada década kirchnerista. Por supuesto, sigue llamando la atención la notoria inacción judicial frente a los Eskenazi y Jorge Horacio Brito, máximos cómplices de ese desmadre, culpable de todos nuestros males actuales.

Pero por una vez, “Sinceramente …”, el Gobierno tuvo suerte cuando su contendiente publicó su libro. El texto no deja duda alguna acerca de la falsedad del disfraz de “yegua herbívora” (sic) que ha adoptado para tranquilizar a los votantes; las confesiones escritas confirman que, de volver al poder, creará el “Ministerio de la Venganza” y con él arrasará la pequeña porción de institucionalidad que hemos recuperado. Por si fuera poco, Guillermo Moreno se ocupó de explicar cuáles serán las características morales que imperarán aquí si volviera a la Casa Rosada.

A mi modo de ver, y lo puedo decir porque lo hago desde 2015, el error más grave cometido por Mauricio Macri fue no detallar profundamente, al asumir, la magnitud del desastre que heredaba, puesto que hacerlo le hubiera permitido apelar a la Historia y convocar a la ciudadanía a pagar con “sangre, sudor y lágrimas” el precio de la reconstrucción nacional.

Veníamos de un desastre macroeconómico, pero no todos lo sabían y creían que los regalos en materia de energía y transporte, entre otros, podían continuar hasta la eternidad; nadie les dijo que era imposible salir del pantano de décadas de populismo irresponsable y ladrón en sólo cuatro años. Pero, cuando ya ha transcurrido casi todo el mandato, no vale llorar sobre la leche derramada.

Porque el otro déficit del Gobierno atañe a su comunicación, que debiera centrarse en la inmensa cantidad de obras públicas terminadas o en marcha, que en general resulta desconocida para los habitantes de las ciudades, pero que beneficia –cloacas, pavimentos y cloacas- a los más pobres, amén de reducir el costo –rutas, autopistas, puentes, ferrocarriles y puertos- de la logística nacional.

Ya no creo en un triunfo de Macri en octubre, porque hay muchos dispuestos a ejercer en su contra el voto-castigo, sea por los serios problemas que afectan nuestros bolsillos, sea por la falta de cumplimiento de sus promesas respecto a “terminar con el curro de los derechos humanos” (sic), habilitar la discusión sobre el aborto libre e impulsar la difusión de la retorcida educación sexual. Habrá candidatos que, levantando esas banderas, morderán con fuerza la base electoral de Cambiemos.

Pero sigo pensando que lo logrará en noviembre, ya que muchos volveremos a optar por el mal menor. Me parece, entonces, que debiera explicarnos qué hará, en los primeros cien días de ese segundo mandato, con la política y con la economía; necesitamos imperiosamente de un plan concreto, que nos presente una meta temporal para salir de nuestras eternas dificultades. En esa breve luna de miel, que toda sociedad mantiene con el ganador de una elección, es cuando deberá adoptar las medidas más necesarias aunque sean impopulares, porque la composición del H° Aguantadero no cambiará demasiado (para diputados y senadores no hay ballotage) y en él subsistirán kirchneristas irredentos, más que dispuestos a trabar en todo lo posible al Ejecutivo.

Las estadísticas del riesgo-país, tan meneado el jueves cuando superó por un rato los 1000 puntos, nos recuerdan algunos valores que alcanzó en períodos recientes: 4753 con De la Rúa, 7720 con Duhalde, 6769 con Kirchner y 1965 con Cristina. O sea, no nos asustemos más de lo debido, ni permitamos que tantos economistas, encuestadores y periodistas agoreros nos induzcan a creer que estamos aún peor de lo mal que sí estamos.

Para terminar de convencer a los descreídos, la fotografía del jueves de los candidatos de la fórmula Fernández² con los gremios que la apoyan hizo caer las caretas detrás de las cuales se escondían las motivaciones de las huelgas docentes en la Provincia de Buenos Aires, las marchas de los bancarios, las permanentes medidas de fuerza que paralizan los aeropuertos de todo el país, las acciones destituyentes de las dos CTA y, sobre todo, la habitual extorsión de Camioneros al Gobierno y a las empresas.por Enrique G. Avogadro

No resulta superfluo recordar las claras amenazas a los jueces y fiscales que avanzaron en los procesos de corrupción que profirió Alberto Fernández, uno de los más notorios camaleones de nuestra política vernácula y virtual jefe de campaña de la ex-Presidente.por Enrique G. Avogadro

Esta semana, en medio de los furiosos huracanes que azotan la economía, el incendio de Notre Dame y el suicidio de Alan García, pasó desapercibido un hecho político: un cínico, el ex Ministro de Economía, Axel Kiciloff, presentó un libro, en el cual explica las recetas que, a su entender, deberían aplicarse para sacar al país del pantano en que él mismo –entre otros- lo introdujo e intentar justificar el desastre -del que fue autor intelectual- que legó Cristina Elisabet Fernández a su sucesor.por Enrique G. Avogadro



“El destino de la revolución dependía de nuestra capacidad para
suministrar pan de manera fiable al proletariado y al ejército”.
Oléxander Shlíjter

 

Entre los pecados de los cuales pretende exculpación destaca la tremenda crisis energética, que atribuye a una oferta estática frente a un explosivo crecimiento de la economía durante el kirchnerismo. Este verdadero caradura intenta negar así la catastrófica responsabilidad que le cupo a don Néstor, que provocó la pérdida del autoabastecimiento, en un momento en que la Argentina exportaba gas y electricidad a Chile, Uruguay y Brasil. Verdaderamente, nos toma por idiotas.

Y que lo hizo, con el único fin de robarse el 25% de YPF, mediante la asfixia a la industria petrolera nacional con el congelamiento de las tarifas en boca de pozo, y que concretó a través de sus testaferros, la familia Eskenazi, la misma que había colaborado en la fuga de los famosos “fondos de Santa Cruz”. He escrito innumerables notas sobre el tema y, por ello, sólo reitero que los jueces no han siquiera llamado aún a sus miembros como imputados en las causas de corrupción.

La cobardía de los magistrados, que era casi patrimonio del fuero federal, se ha extendido a otros ámbitos. La demostración fue la triunfal resistencia que opuso la Fundación Madres de Plaza de Mayo ante un mero intento de inventariar sus bienes, previsto por la ley en los casos de quiebra. El Juzgado interviniente, ante la presencia hostil de militantes, retrocedió y sus oficiales debieron huir, mientras eran escupidos y empujados.

Así, una vez más, quedó claro que en Argentina hay hijos y entenados. Cualquier individuo que hubiera cometido ese delito estaría ya tras las rejas, mientras que Hebe Bonafini continúa insultando a la democracia, mientras pide a gritos la destitución del Gobierno, como ha hecho tantas veces, siempre impunemente, pese a las numerosas denuncias en su contra.

Mauricio Macri, aterrado por las encuestas que ahora lo dan perdedor en un eventual ballotage contra Cristina, lanzó un pequeño y paliativo paquete de medidas. Esas pesquisas impactan en los mercados internacionales, y el miércoles el “riesgo país” alcanzó un nuevo record. ¿Quién las paga si son carísimas, en especial en una campaña electoral que, por los “cuadernos”, sufre de anorexia?

La ex Presidente, asesorada por sus propios gurúes, mantiene un silencio absoluto sobre su participación en las elecciones y, presumo, seguirá haciéndolo el vencimiento del plazo para la oficialización de candidaturas. Por lo demás, esas halagadoras encuestas garantizan que se presentará, atomizando así al universo panperonista.

Multiprocesada, fue nuevamente autorizada a viajar a Cuba (¡qué enorme diferencia con Perú, Brasil y Ecuador!), ejerciendo el privilegio que le otorgan los fueros malinterpretados por el Senado y los vientos que enfrían el ánimo de los jueces que, por miedo a que regrese al poder, dan diarias muestras de su falta de coraje para juzgarla.

¿Qué nos pasa?, ¿cómo imaginamos que sería un nuevo gobierno del kirchnerismo?, ¿a qué magia podría recurrir para regalar jubilaciones, subsidios, planes, tarifas, etc.? Es cierto que Cambiemos ha fracasado, por impericia y soberbia, en casi todos los frentes económicos, pero sigue contando con un enorme respaldo internacional, como lo ha demostrado la actitud del FMI.

Por el contrario, si la viuda regresara sólo podría contar con el apoyo de Irán y de la empobrecida Rusia, ya que su admirada Venezuela se hunde en la mayor tragedia humanitaria imaginable, y está arrastrando a Cuba a un nuevo “período especial”, similar al que golpeó la isla cuando la URSS implosionó; ¿recibiríamos también, como Maduro, “asesores” cubanos y “guardias imperiales” iraníes? Después de permitirle instalar una base militar, con cesión de soberanía, ¿qué más concedería a China, que cuenta con enormes capitales y está ansiosa por aumentar su presencia en el continente por las materias primas que tanto necesita?

¿Y qué pasaría cuando lograra “democratizar” la Justicia y transformarla en “militante”?, ¿qué sucedería con las libertades individuales y con la prensa indócil?, ¿cuánto valdrían entonces los campos, las casas, las empresas?, ¿qué más podría robar la asociación ilícita que probadamente organizó y encabezó? Si la ciudadanía volviera a darle el triunfo, ya no sería su víctima sino, lisa y llanamente, su cómplice en la corrupción y el saqueo.

De todas maneras, y según sean sus creencias, que tengan usted y su familia muy feliz Pascua de Resurrección, o Jag Pesaj Sameaj.

El jueves por la mañana, al difundirse la noticia del crimen que costó la vida a Miguel Yadón e hirió gravemente al Diputado Héctor Olivares, la Argentina se paralizó de susto.por Enrique G. Avogadro-Envío especial para Total News-TNA-

Debo confesar, sin ambages, que la principal sensación que hoy me embarga es el asco; es tan fuerte que he asumido el compromiso íntimo de dejar de ejercer mi profesión de abogado, después de más de cincuenta años, tan pronto concluya el último juicio que atiendo.Por Enrique G Avogadro



"Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora".

María Elena Walsh


En la Argentina, la Justicia ha dejado de existir hace tiempo, pero las manifestaciones actuales de esa muerte son tan graves que no podría aceptar nuevos clientes a los cuales prometerles proteger sus legítimos derechos. Porque ya no sé si serán juzgados con apego a la ley o si, por el contrario, serán víctimas de la arbitrariedad y de la ignorancia de los jueces o de los inmundos intereses políticos o monetarios de los poderosos.

Estamos asistiendo a un trágico sainete: los tribunales orales federales que habitan en Comodoro Py se han dedicado los últimos días a jugar a la "mancha venenosa" con las causas en las que se investigó -y se deberían juzgar- los hechos que jalonaron el período en que se produjo el mayor saqueo que pueda recordar nuestra historia. Ningún juez quiere asumir esa tarea porque los duros vientos de la política están impactando en las veletas que coronan sus testas, que son las que siempre determinan los procederes de los magistrados, que especulan con los plazos procesales para evitar asumir las obligaciones que el ejercicio de sus cargos implica.

Traduzco: ante la probabilidad de un regreso del kirchnerismo al poder, y sabiendo de la espada vengadora que trae en la mochila, el terror cunde en los despachos y los pasillos del emblemático edificio. Los tribunales recurren a triviales argumentos para apartarse de las causas más resonantes -Los Sauces, Hotesur, etc.- y enviarlas nuevamente a sorteo para que otros colegas se hagan cargo; éstos, a su vez, repiten el procedimiento y la calesita sigue girando al ritmo del tango "Las cuarenta".

Todo eso implica que Cristina llegará a las distintas etapas electorales sin haberse sentado en ninguno de los juicios orales que la afectan. En ese objetivo coinciden su preocupación por la suerte de su hija, la cobardía de los jueces y la intención del Gobierno de tenerla como único sparring en las elecciones de octubre. ¿Terminará todo esto en impunidad generalizada que garantizará el peronismo, como siempre ha hecho a lo largo de la historia?

Esta situación no es nueva, ya que viene repitiéndose ininterrumpidamente desde que el menemismo prostituyó a la Justicia federal con sobres de dinero que repartía, comprándole impunidad, la Secretaría de Inteligencia del Estado con sus fondos reservados.

Pero el episodio de la ya innegable fuga de Florencia Kirchner a Cuba, inexplicablemente autorizada por quienes debían impedirla, es la frutilla que coronó el indigesto postre. Y su sabor se hace más desagradable aún con la condescendencia y tolerancia que muestran los jueces ante su notoria desobediencia a las órdenes de presentar su historia clínica y regresar al país. ¿Dónde está entonces la igualdad ante la ley?

Ahora están preocupados por el vencimiento de la prisión preventiva de Lázaro Báez, ya que ha pasado en prisión tres años, y sólo la extendieron por ocho meses más. ¿Y qué hay de los presos políticos del kirchnerismo, 500 de los cuales llevan más de diez años en esas condiciones, mientras Cambiemos mira para otro lado?

Y qué decir del escándalo que constituye la causa instruida por el Juez Federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, donde ruedan en el fango vociferantes y arrepentidos espías, falsos abogados, extorsionados y extorsionadores, ofreciendo un espectáculo indigno por donde se lo mire.

Pero, ¿qué se puede esperar de los tribunales inferiores si la propia cabeza del Poder Judicial, la Corte Suprema, se ha convertido en una bolsa de gatos, que exhibe impúdicamente sus bastardos "sensualismos de camastros", como diría Leopoldo Lugones?

¿No fue su ex Presidente, Ricardo Lorenzetti, quien se dio el lujo de decir públicamente que la persecución a los militares que derrotaron a la subversión, desatada arteramente por Néstor Kirchner, era una "decisión consensuada" con los demás poderes como política de Estado?, ¿no ha ratificado ahora esta Corte que para ellos no rigen los esenciales principios de inocencia y de ley más benigna?

Es la primera obligación de todos los ciudadanos luchar para recuperar la Justicia, porque ella debe ser la verdadera defensora de nuestros derechos frente al Estado y la custodia del cumplimiento de nuestras obligaciones para con él, tal como lo establece la Constitución Nacional, ese contrato que nos permite vivir en sociedad, que firmamos y hemos dejado de cumplir hace muchas décadas. Con una Justicia preparada, imparcial y rápida, todo será posible; sin ella, nada lo será.

El miércoles, por el peso del paro de los gremios del transporte, el país se detuvo una vez más; las fotografías mostraron la escasez de tráfico y la ausencia de personas en los puntos neurálgicos.por Enrique G. Avogadro.-Especial Total News-

El título remite a una noticia que, en el fárrago de informaciones que nos abruma, pasó casi desapercibida: me refiero a la prisión domiciliaria otorgada a Omar “Caballo” Suárez, el gremialista ladrón y extorsionador que tanto perjudicó al país desde su puesto de mando en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).por Enrique G. Avogadro-Envio especial Total News-TNA-

Hasta hace una semana, muchos me oyeron decir, con total seguridad: con la “foto” de ese momento, no con la “película” hasta octubre, Mauricio Macri ganaría en primera vuelta; y basaba esa afirmación en una originalidad de nuestro sistema electoral, que convierte en triunfador a quien obtenga el 40% de los votos y diez puntos porcentuales de diferencia con quien resulta segundo.Por Enrrique G. Avogadro-Total News-TNA-



“Y a pesar de los pesares, mientras escribo
y vivo, sigo siendo y perteneciendo”.
Leonardo Padura


Pero el film continuó su desarrollo y aparecieron cisnes muy oscuros, de la mano de las cifras de inflación, pobreza, desempleo y caída de la actividad económica, el alza en la cotización del dólar y hasta el tsunami contra la lira turca.

Hoy, esa certeza que me acompañaba ya no existe. Y no porque el peor pájaro negro en el tablero de control de la campaña electoral de Cambiemos haya aparecido (que Cristina Elisabet Fernández desista de su candidatura o sea detenida), sino por la absurda insistencia del Gobierno en formular predicciones optimistas que, rápidamente, la realidad convierte en alocadas fantasías. Así, se ha jugado, y perdido, el esencial motor de cualquier política económica: la confianza en el operador.

Ha contribuido enormemente, claro, la incertidumbre que, sobre el futuro, proyecta el ignominioso núcleo duro de votantes de la viuda de Kirchner. Eso, otro error de Cambiemos, produce dos efectos de algún modo contradictorios, ya que impide que el peronismo se una en una candidatura común pero, a la vez, incita a los eventuales inversores -externos y propios- a diferir sus decisiones hasta tanto se sepa, recién en octubre o noviembre, cómo serán los próximos cuatro años en la Argentina.

Porque, si se atienen a las afirmaciones más revulsivas de los adláteres de Cristina acerca de cómo sería su regreso, caen literalmente en el terror: la ampliación de la Corte Suprema para llenarla de “militantes”, la censura a la prensa libre, el desconocimiento de los acuerdos con el FMI, el control de cambio y el incremento de impuestos y, por supuesto, la restauración del famoso “vamos por todo” que debieran actualizar, dada la situación en que dejaron al país, a “vamos por lo que queda”.

Mauricio Macri no supo, no pudo o no quiso cumplir sus promesas de campaña –terminar con el “curro” de los derechos humanos, disminuir fuertemente el gasto público, reducir drásticamente la pobreza, acabar “fácilmente” con la inflación- y defraudó a sus feligreses naturales, tal vez por un pusilánime e injustificable temor a la izquierda más irredenta que jamás lo votará, al no hacer un oportuno y completo inventario de la herencia recibida, promover la discusión sobre el aborto y la infame educación sexual inclusiva e insistir en los amañados juicios llamados de “lesa humanidad” y la persecución a los militares de los 70’s.

Es cierto que ha alcanzado enormes logros durante su gestión, ya que no debiéramos olvidar que levantó el cepo cambiario, nos reinsertó en el mundo civilizado, terminó con el default, recuperó las reservas monetarias, reactivó la inversión en obras públicas fundamentales, redujo los precios de las mismas en un 40%, facilitó enormemente las investigaciones por corrupción, reinstaló la institucionalidad y la total libertad de prensa, incluyendo la natural pluralidad de voces en los medios públicos, etc., pero todo eso habla al corazón de los votantes, que responden mucho más con su bolsillo, ahora tan enflaquecido.

Esa desconfianza vital que produce el tembladeral económico tiene causas tan antiguas como esta sociedad que hemos construido -y suicidado- los argentinos: la utilización de nuestra propia moneda sólo como elemento de intercambio y del dólar estadounidense como reserva de valor, nuestra historia de defraudadores seriales, nuestra innegable vocación populista, nuestra incapacidad para limitar nuestros gastos a nuestros ingresos, nuestra dependencia personal del Estado, sea como empleados del mismo, sea como dispensador de bienes, regulaciones, subsidios o servicios.

Pero, dado el reducidísimo tamaño de nuestro mercado de divisas y sin transformarme en cultor de conspiraciones, es probable que tenga otra causa menos sancta aún: el pánico que cunde entre los ex funcionarios, tan enriquecidos, y sus cómplices, los grandes empresarios que han comenzado a desfilar por Comodoro Py y, en numerosos casos, ingresar a la cárcel. Estoy hablando de las mayores fortunas del país, generadas mediante la corrupción más monstruosa que podamos recordar.

Esos delincuentes, que disponen de bancos (Macro, Santa Cruz, etc.) y misiles, están convencidos de que, de regresar Cristina, las veletas que guían a los jueces federales volverían a virar y recuperarían la impunidad perdida. Nada es más indispensable para lograrlo que debilitar las probabilidades de Macri, tan erosionadas por la devaluación del peso y la persistente inflación.

El Gobierno, que se ha metido en este berenjenal por torpeza y por soberbia, contra ese monumental arsenal dispone sólo de rifles de aire comprimido (y pocos, ya que está limitado por los acuerdos con el FMI). Entonces, ¿por qué se privarían los inquietos de intervenir en el pequeño mercado del dólar para generar más inquietud?; con otros fines, ¿no lo hizo hace años George Soros especulando contra la libra esterlina?

El ritmo de llegada de conformidades para la obtención de la personería provisoria del PAD no ha disminuido, pero seguimos estando muy lejos de la mágica cifra de 4.000 por distrito electoral; por favor, ayúdenos difundiendo la plataforma, que puede solicitar por mail.

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