Qué le dijo Macri a Scioli cuando el exgobernador le pidió clemencia

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En los próximos días Daniel Scioli va a terminar de tomar conciencia de que puede terminar como el exsuperministro de Néstor y Cristina Kirchner, Julio De Vido. El pedido fue en una reunión secreta con el primer mandatario en la casa de Franco Macri en Barrio Parque

 

Atención: en los próximos días Daniel Scioli, excandidato a presidente y exgobernador de la provincia de Buenos Aires, va a terminar de tomar conciencia de que puede terminar como el exsuperministro de Néstor y Cristina, Julio De Vido.

 

No se trata de un invento de este periodista. Se trata de la dinámica propia de la megainvestigación que se inició por una denuncia de la diputada Elisa Carrió y que encabeza el fiscal Álvaro Garganta y tramita la jueza Marcela Garmendia, en la provincia de Buenos Aires.

 

Garganta acaba de citar a Scioli a indagatoria, procesar y pedir su desafuero por los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública.

 

Para que se entienda claro y sencillo: Garganta descubrió que el exgobernador tiene su propio Lázaro Báez. Se llama Ricardo Estanislao Miller. Le dicen el Petiso. Construyó la mayoría de las Unidad de Pronta Atención, reconstruyó la cancha de FutSal de la Ñata, hizo obra pública en el Puerto de La Plata.

 

Pero, igual que Báez, no era un empresario de la construcción hasta que se hizo amigo de Scioli. Y por cierto, fue una amistad de ida y vuelta. Porque el excandidato a presidente se vio beneficiado por la compra, de parte de Miller, de un terreno aledaño a La Ñata que, según su propia declaración jurada estaba valuado en dos millones de pesos, pero que Scioli le vendió al empresario por casi 4 millones de dólares. Casi el mismo dinero que Miller aprovechó para blanquear cuando la AFIP instauró, precisamente, le ley de blanqueo.

 

Todo en ese vínculo parece ficticio. Hoy, más de una de esas UPA no está funcionando. Y el terreno que compró Miller con el objetivo de transformarlo en un lugar para celebrar megaeventos es un elefante muerto: las únicas reuniones que se celebraron allí fueron dos cumpleaños. Uno lo organizó el propio Miller, el día que llegó a los 60.

 

Por cierto: a Miller no le gusta que lo comparen con Lázaro, pero la analogía es inevitable. A las habitaciones sin ocupar del hotel Alto Calafate le corresponde el salón de eventos aledaño a La Ñata donde no se hacen eventos. A las rutas que Lázaro jamás terminó pero cobró antes que nadie le corresponden las construcciones de Miller que ya no sirven o están a medio hacer.

 

El presidente Mauricio Macri anticipó el domingo que si la jueza ratifica el pedido de desafuero de Garganta, él instruirá al bloque de Cambiemos para que haga lo mismo que hizo con De Vido: quitarle los fueros para que la justicia pueda avanzar.

 

Si la mayoría de la oposición rechaza el primer pedido, Garganta y Garmendia volverán a la carga, y presentarán un nuevo pedido de desafuero, bajo la mirada atenta del Procurador General, Julio Conte Grand, con otra causas que comprometen a Scioli tanto o más que la de su Lázaro Báez. Una de ellas fue iniciada en base a una investigación de La Cornisa: los viajes en vuelos privados pagados por la gobernación y el uso frecuente de una aeronave que, se sospecha, podría ser del propio Scioli.

 

Hay otras dos causas en pleno proceso de investigación. Y la diversidad de los delitos que se le imputan van desde el enriquecimiento indebido hasta la asociación ilícita.

 

Scioli, hace meses, le pidió clemencia a Macri, en una reunión secreta, en la casa de Franco Macri, en Barrio Parque.

 

El Presidente le dijo que haga como él. Es decir: que no se enoje, que se presente ante los jueces y que pruebe su inocencia. Daniel tardó en reaccionar. Después le mandó a decir: hay cosas que yo no te hubiera hecho, de haber sido elegido Presidente.

 

fuente infobae

autor Luis Majul

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