Los referentes de la CGT esperaban el decreto. La medida se concreta en medio de la presión del sector sindical más crítico a favor de un nuevo paro. Por Jaime Rosemberg


 

 

El Gobierno publicará hoy en el Boletín Oficial el decreto presidencial que permite incrementar en $13.000 millones los fondos para las obras sociales sindicales. La medida aparece en medio de la presión creciente los sectores más críticos del gremialismo para convocar a un paro a fines de este mes, al que la CGT aún no adhirió.

Según anticiparon ayer altas fuentes oficiales a La Nacion, el decreto ómnibus contiene no solo la cesión de recursos a las obras sociales mediante el Fondo de Asistencia de Emergencia e intereses de parte del dinero colocado en bonos Bonar, sino además la creación de la Agencia de Evaluación de Nuevas Tecnologías (Agnet), que servirá como un límite a la ola de demandas judiciales millonarias por servicios médicos no prestados por las obras sociales a través del Programa Médico Obligatorio (PMO).


La tercera pata destacada del decreto es la que habilita a las obras sociales al cobro del dinero que corresponde a los cerca de 385.000 empleados que, al jubilarse, deciden continuar con su obra social y prescindir de los servicios del PAMI, que hasta el momento retenía esos fondos no utilizados.

El decreto es, según fuentes oficiales, fruto de la negociación de los ministros Dante Sica (Producción y Trabajo) y Carolina Stanley (Desarrollo Social) con el delegado de la CGT, José Lingeri. La Superintendencia de Servicios de Salud, a cargo desde diciembre pasado del médico y ex futbolista Sebastián Neuspiller, queda a cargo de los fondos a ser distribuidos, siempre y cuando -también según altas fuentes del Gobierno- el sindicalismo cumpla su promesa y apoye en el Congreso el proyecto de ley que regula el empleo no registrado (ingresó al Senado el viernes pasado un proyecto presentado en ese sentido por el senador de Cambiemos Roberto Basualdo) y otra iniciativa que apunta a disminuir la litigiosidad laboral, que el Gobierno intentó sin éxito discutir desde el inicio de su gestión.

El acuerdo entre el Gobierno y los gremios, que había sido adelantado el mes pasado por La Nación, llega en momentos en que el líder camionero Hugo Moyano, con el apoyo de las tres CTA, los sindicatos de izquierda y los movimientos sociales avanzan hacia un paro general, que tiene como fecha tentativa el próximo martes 30. Lingeri y los denominados "Gordos" se oponen, mientras que aún es una incógnita la actitud que tomará la CGT oficial, encabezada por Héctor Daer y Carlos Acuña.

El jueves pasado, la CGT adhirió a la marcha de protesta junto a Moyano, las CTA y las agrupaciones de izquierda, que incluso llegaron a la Plaza de Mayo con sus reclamos contra el plan económico y por la defensa "de la industria nacional". Pablo Micheli, dirigente de la CTA autónoma, afirmó en ese acto que "si la CGT sigue dando vueltas, vamos a convocar al paro igual".


Por lo pronto, los reclamos de la CGT en relación con los fondos fueron atendidos. Una vieja deuda de la empresa OSDE con la superintendencia servirá ahora para engrosar el Fondo de Asistencia y Emergencia que manejan las obras sociales (unos $10.100 millones), al igual que los intereses (unos $500 millones mensuales, a repartirse entre las obras sociales de monotributistas y el sistema único de reintegros).

A ellos se sumarán unos $3000 millones de intereses del dinero que el Estado puso en bonos del Tesoro y que también irán al sistema de reintegros de las obras sociales.

Desde las oficinas de Neuspiller, que suele jugar en los "picados" que el presidente Macri organiza cada domingo en su quinta Los Abrojos, agregan otro avance fruto de la negociación con los gremios: la protocolización de enfermedades como la hemofilia, el cáncer de colon y mama, que unificarán sus tratamientos en todo el país.

"Si la obra social quiere autorizar la utilización de otra droga, no recibe el reintegro", afirmaron desde la superintendencia.

Ese organismo también tendrá, a partir de la entrada en vigor del decreto, la posibilidad de comprar los medicamentos, como ya lo hizo en el protocolo para la hemofilia, en el que obtuvo la adhesión de las 291 obras sociales. Hasta ayer, quien compraba era de la Secretaría de Salud.

fuente lanacion

La CGT y las CTA se movilizarán este mediodía al Congreso en rechazo a la política económica. Bien temprano comenzaron los cortes de calle


 

 

 

Se esperaba una jornada complicada para el tránsito en el centro porteño y la previsión no fue exagerada: desde las primeras horas del día se sienten los efectos de la protesta impulsada por la CGT y las dos CTA, por la que cientos de manifestantes se movilizarán hacia el Congreso de la Nación para protestar contra las políticas económicas del Gobierno y en defensa de "la producción, el empleo y la industria nacional".

En ese contexto, un grupo de manifestantes llegó a cortar al mediodía la autopista 25 de Mayo -a la altura de Constitución-, tomando como "rehenes" a decenas de automovilistas que se vieron obligados a detenerse. La tensión fue en ascenso porque la policía se tuvo que movilizar hacia la autovía para destrabar el piquete.

"Fue un bloqueo organizado y no podemos permitirlo", dijo Marcelo D'Alessandro, secretario de Seguridad de la ciudad de Buenos Aires, en declaraciones al canal Todo Noticias.

 

Los reclamos empezaron desde temprano en el cruce de Callao y Corrientes, a las 6 de la mañana, con un corte total de las arterias encabezado por la agrupación de izquierda Movimiento al Socialismo (MAS), para luego movilizarse a la Casa de la Provincia de Neuquén, en las inmediaciones de Rivadavia y Maipú. Estas pequeñas movilizaciones, que confluirán más tarde, provocan innumerables problemas para transitar por el centro.

El sindicalismo mantiene la expectativa de una movilización multitudinaria, ya que participarán los sindicatos que tienen mayor poder de convocatoria como los docentes de CTERA, los estatales de ATE y UPCN y las organizaciones sociales, mientras que en el sector privado se espera la llegada de las filas de los sindicatos de la industria.

Hubos numerosas movilizaciones en el centro porteño (Foto: Franco Fafasuli)
Hubos numerosas movilizaciones en el centro porteño (Foto: Franco Fafasuli)

"El momento es muy complicado. Hay problemas serios y mucha angustia. Hemos tenido una prudencia mayúscula con este gobierno, que no es peronista", afirmó en diálogo con radio La Red Juan Carlos Schmid, titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).

Hay marchas en distintos puntos del país. En la Capital Federal, la secretaría de Transporte publicó una foto en la cual ilustra los distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires donde estaban previstas las concentraciones.

 

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, celebró que "ya no han cortado más las principales vías del país", como la autopista Riccheri, la Panamericana o el Puente Pueyrredón. "Hoy en día hay una política de hacer convivir los derechos de la mejor manera posible", afirmó sobre los operativos policiales bajo su órbita.

Una jornada de protesta nacional

Bajo la consigna "Unidad, producción y trabajo argentino", la marcha central convocada por la CGT está prevista para las 14.  Pero los manifestantes comenzaron a concentrarse en las inmediaciones de Plaza Miserere hacia el mediodía –específicamente en Misiones y avenida Rivadavia– para luego enfilar hacia las avenidas De Mayo y 9 de Julio.

La convocatoria es impulsada por un abanico heterogéneo de organizaciones: la CGT, los gremios industriales, las CTA de Pablo Micheli y Hugo Yasky, otros espacios sindicales, pequeñas y medianas empresas y movimientos piqueteros.

Organizaciones sociales, sectores de la Izquierda y movimientos piqueteros participan de la jornada de protesta
Organizaciones sociales, sectores de la Izquierda y movimientos piqueteros participan de la jornada de protesta

La protesta es apoyada también por los sindicatos de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), que está encabezada por el dirigente bancario Sergio Palazzo e integrada por organizaciones de lecheros, televisión, pilotos de líneas aéreas, molineros, gráficos bonaerenses y personal superior de energía, entre otros, y el Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), de Sergio Palazzo, Ricardo Pignanelli y Pablo Moyano.

La Confederación General Económica (Cgera) y la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme) ratificaron también que participarán en la movilización ante "la realidad de crisis económico-productiva y de empleo", luego de un encuentro mantenido días atrás con la cúpula de la central obrera en la histórica sede de Azopardo al 800.

Por su lado, los movimientos sociales también tendrán una cuota de protagonismo. Organizaciones como Barrios de Pie, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Polo Obrero marcharán hoy con los sindicatos combativos, se concentrarán en el Obelisco y acamparán frente al Ministerio de Desarrollo Social a las 16.

La coordinadora nacional de Barrios de Pie histórico (Libres del Sur), Silvia Saravia, afirmó: "El Gobierno rompió el diálogo y no hay ninguna negociación en proceso. Mientras el país se dirige al desastre social, la ministra (Carolina) Stanley optó por el silencio y la indiferencia, ante el hambre de la gente". fuente infobae

 

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