La suba del dólar: tasas que no atraen y demasiado ruido con la deuda

Economia
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Con tasas de interés negativas en términos reales -comparando la inflación esperada con lo que pagan los bancos por colocaciones a plazo fijo- y creciente incertidumbre en torno a la renegociación

de la deuda, quienes tienen pesos en su poder empezaron a percibir que el dólar podría ser, otra vez, el mejor refugio para atravesar dicho escenario. Esta podría ser una explicación detrás de la disparada de los dólares legales pero alternativos, que dejaron atrás la barrera de los 80 pesos y ya tocó los 84 pesos para aquellas operaciones que permiten hacerse de divisa fuera del país.

Lo de las tasas de interés negativa es una decisión deliberada del Banco Central: hoy el BCRA paga una tasa de interés del 50% anual por las Leliqs que le compran los bancos, pero redujo sensiblemente la tasa de interés de los pases y limitó el volumen de pesos de estas operatorias.

Consecuencia: a los bancos les sobran los pesos y por lo tanto pagan menos a sus clientes. La conclusión es que esos pesos pueden ir -algunos- a comprar títulos de deuda en moneda nacional que está emitiendo el Tesoro. Otros, rumbean hacia el dólar. Y si bien esta demanda no impacta sobre las reservas del BCRA -porque son operaciones entre privados- la señal de una brecha creciente entre el dólar oficial y los paralelos suma ruido.

Por cierto el Gobierno no está dando muchas señales para bajar la incertidumbre. El ruido alrededor de la deuda bonaerense no ayudó. La impresión de que la oferta del Gobierno nacional a los bonistas será bien dura (al menos es lo que se infiere de lo que dijo el Nobel Joseph Stiglitz) tampoco suma. Una oferta agresiva conlleva un riesgo simple y concreto: que los bonistas no la acepten. Si eso ocurre, las tensiones alrededor del dólar solo pueden incrementarse.w