Carlos Zannini podría ir como jefe de los abogados del Estado en el gobierno de Alberto Fernández

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Carlos Zannini​ estuvo 107 días en prisión, detenido tras haber sido procesado como parte del encubrimiento del mayor atentado terrorista del país, el del 18 de julio de

1994 contra la sede de la AMIA, la mutual judía.

El tiempo pasó, volvió a frecuentar a su amiga Cristina Fernández de Kirchner y hoy, a pesar de seguir procesado por encubrimiento agravado, Alberto Fernández lo piensa para ocupar el cargo de Procurador del Tesoro.

Si se concreta su designación, en menos de dos años pasaría de estar alojado en el penal de Ezeiza a manejar a los abogados del Estado.

Según reveló el diario La Nación, Zannini desembarcaría así una vez más en el Poder Ejecutivo, donde fue secretario de Legal y Técnica y cerebro jurídico de Néstor y de Cristina Kirchner.

De este modo, en la silla principal de la Procuración, tendría en su accionar la potestad de definir la suerte de querellas que, en representación del Estado, lleva adelante la Oficina Anticorrupción, organismo dependiente del Poder Ejecutivo nacional que hoy orienta Laura Alonso.

Presentación de libro Rafael Bielsa: Zannini presente. Foto: Mario Quinteros

Presentación de libro Rafael Bielsa: Zannini presente. Foto: Mario Quinteros

En el seno del Instituto Patria, búnker donde Cristina y Máximo Kirchner tienen oficina, decían que la vicepresidenta electa quería una reivindicación para su hombre de confianza de tantos años: "Es un compañero que ha sufrido mucho", manifestó un dirigente de contacto diario con CFK.

Zannini estuvo detenido casi cuatro meses tras ser procesado por el juez Claudio Bonadio en la causa por la firma del memorándum con Irán, que fuera denunciada por el asesinado fiscal Alberto Nisman.

El futuro Procurador está procesado por encubrimiento agravado y, según Bonadio, el delito podría ser incluso "traición a la patria".

Este jueves, Zannini reapareció en la presentación del libro "Lawfare", de Rafael Bielsa, a la que Alberto Fernández había prometido asistir pero finalmente no participó.

De este modo, sería otra imposición de Cristina Kirchner a Alberto Fernández, el presidente electo. La primera fue que Máximo Kirchner sea el presidente del bloque de Diputados, lo que hizo que Alberto designe a Agustín Rossi como ministro de Defensa.

Otra fue la unificación en un solo bloque de todos los senadores K, bajo la conducción del formoseño y hombre de Gildo Insfrán, Carlos Mayans. Así, Alberto Fernández debió pedirle al jefe del bloque de los gobernadores, Carlos Caserio, que se corra de ese rol para que haya así, un solo bloque, alineado con CFK, quien conducirá el Senado desde su cargo de vicepresidenta.