Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y Alberto Fernández: tres ejes distintos en la relación con el Papa Francisco

Politica
Lectura

La nueva etapa institucional que se inicia el 10 de diciembre en el país está suscitando actitudes diferentes entre los mandatarios entrantes y salientes respecto del Papa Francisco que, de alguna

manera, definen su vínculo actual y futuro con el pontífice. Después de varios meses sin recibir a políticos argentinos en actividad por estar en curso la campaña electoral, Jorge Bergoglio reabrió su agenda y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el primer alcalde porteño en ser reelecto en primera vuelta, picó en punta entre los que quieren visitarlo y lo concretó este fin de semana.

Como en visitas anteriores, Larreta optó por la discreción en su paso por la residencia de Santa Marta, evitando declaraciones. Sabe perfectamente que una de las cosas que más detesta el Papa es que se haga un uso político real o aparente de su figura. Pero hay otra razón: Larreta logró construir una relación personal con él, que tuvo un mojón cuando al visitarlo con su esposa Bárbara Diez a poco de iniciado su pontificado le dijo apenado que ella no podía quedar embarazada. Entonces, Francisco los invitó a tomarse de la mano y rezar con él una oración. Cuestión de fe: Bárbara quedó, finalmente. embarazada.

Mirá también
El cambalache al que el Papa llama lawfare

Otro que le está muy agradecido al Papa es el senador oficialista Esteban Bullrich. En su caso, los rezos con el entonces cardenal Bergoglio en Buenos Aires fueron para él y su esposa una intercesión clave ante Dios para la curación de una de sus hijas que padecía una grave enfermedad. En cambio, con Mauricio Macri las relaciones fueron poco más que formales, sobre todo desde que –por consejo de Marcos Peña- decidió no apelar un fallo de una jueza de la ciudad que declaraba inconstitucional la imposibilidad de que dos personas del mismo sexo no pudieran casarse.

Pero Bergoglio optó por mirar hacia delante cuando fue elegido Papa y, enterado que la entonces presidenta Cristina Kirchner, lo había raleado a Macri de la comitiva oficial, él mismo se encargó de que el entonces jefe de Gobierno porteño estuviera en la primera fila durante la ceremonia. Pero las cosas se complicaron con la llegada de Macri a la presidencia: el Papa barruntó que la nueva administración lo quería bien lejos y que algunos ministros le hacían campaña en contra. La foto con gesto adusto de Francisco junto a Macri tras la visita que este le hizo en marzo de 2016 fue elocuente.

Aunque mejoró, ese vínculo nunca terminó de levantar vuelo. Lo cierto es que, a diferencia de Eduardo Duhalde, que cuando terminó su presidencia fue a despedirse del entonces Papa Juan Pablo II, hasta ahora no hay indicios de que Macri lo haga antes de concluir su mandato, pese a que quien ocupa el trono de Pedro es un compatriota.

En cambio, ya hay gestiones para que en el inminente nuevo viaje a Europa que hará el presidente electo, Alberto Fernández, incluya una visita a Francisco. Inicialmente, se pensaba para entrado 2020, pero el haber extendido la gira a Italia abrió esa posibilidad.

Fernández, que en los últimos años vio dos veces a Francisco y lo suele llenar de elogios, llegará al encuentro con una buena y una mala para el Papa. La buena: el amplio diálogo multisectorial que proyecta convocar, como quiere la Iglesia. La mala: su decidido impulso a la legalización del aborto.

CARGANDO COMENTARIOS

Clarín

Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Clarín

Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Cargando...