"La Provincia no se puede poner de pie si la Argentina no se pone de pie"

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- ¿Puede dar vuelta el resultado en la provincia?

- Eso lo van a definir los bonaerenses, yo siento que escuchamos el voto del 11 de agosto. Así como hubo tres

millones y medio de bonaerenses que dijeron “Dale para adelante, no aflojes, fuerza”, otros dijeron “esto no es suficiente”. Hemos recorrido mucho, profundizado ese estar en la calle, entendiendo ese enojo y esa desilusión. Por eso el 50% de descuento para los cuatro millones de clientes del Banco Provincia, el boleto estudiantil para 700 mil chicos, el apoyo a las pymes, las medidas del IVA sobre los alimentos que tomó Mauricio. Son un reconocimiento a ese voto, que estaba pidiendo ayuda para llegar a fin de mes o tiene miedo de perder su trabajo.

- ¿Tuvo que pasar la elección para escuchar o percibir las dificultades? ¿No llegan tarde las medidas?

- Nuestro compromiso, el que nos dieron los bonaerenses en 2015, es hasta el 10 de diciembre y la responsabilidad es dar respuestas todos los días. Estas medidas, más allá de una campaña electoral, tienen que ver con la responsabilidad de gobernar. La escucha estuvo siempre. Siempre también se puede mejorar. No soy de los que creen que los que gobiernan nunca se equivocan. Así como pudimos ser el gobierno que hizo obras que esperaron 50 años, el que enfrentó al narcotráfico, al juego, a los barrabravas, a la política corrupta, de la misma manera podemos ser el gobierno del trabajo, del empleo, de la producción. Por una política específica con Mauricio en el sector de carnes se abrieron 10 frigoríficos nuevos. Pasamos de tener cinco a 17 parques eólicos. Promovimos leyes con exenciones impositivas a las nuevas tecnologías. Pasamos de tener 170 mil adultos estudiando a un millón. Eso para mí es un “Sí, se puede” gigante, una revolución silenciosa contra la pobreza. Estamos trabajando en un plan de 100 mil nuevos puestos de trabajo para jóvenes, que queremos poner en marcha en marzo.

- El desempleo en el conurbano es de 12,7, de los más altos del país. ¿Por qué ese plan no está ya implementado?

- En estos años pusimos mucho foco en la capacitación. Gran parte del problema hoy de los jóvenes es que no siempre la educación pública les da todas las competencias que necesitan. 800 mil personas pasaron por nuestros centros de formación laboral. Incluimos robótica y programación en jardín de infantes, en primaria y en los próximos cuatro años en todas las secundarias. Pasamos de tener casi ninguna a siete mil escuelas conectadas a internet, ahora queremos conectarlas a todas, a las 12 mil.

- El impacto de la crisis fue muy fuerte en la provincia. ¿Qué hubiese hecho de manera diferente en materia económica?

- Corresponde que yo hable de mi rol como gobernadora. Para explicar la macroeconomía está el Presidente y su equipo económico. Nosotros partimos de una provincia quebrada, que no podía pagar salarios y aguinaldos, y hoy los pagamos en tiempo y forma. Aumentamos las obras, en estos cuatro años se hicieron más de 2.400. Hoy hay muchos menos bonaerenses que se inundan, hay guardias renovadas en los hospitales públicos, un Same funcionando. Bajamos impuestos de Ingresos Brutos y Sellos. Eso habla de una administración ordenada, en un contexto de crisis en los últimos dos años. Reforzamos las partidas sociales. Puedo hablar de lo que hicimos desde la provincia.

- Con Horacio Rodríguez Larreta y los gobernadores radicales en su momento plantearon que hacía falta medidas para aliviar la crisis.

- Muchos de esos pedidos fueron escuchados. Se congelaron las tarifas, se aplanó la tarifa de gas, el IVA en los alimentos, el apoyo a las pymes a través del Banco Nación.

- La ventaja de Kicillof fue amplia. Más allá de la crisis económica, ¿qué responsabilidad tiene la gestión provincial en el resultado?

- Bueno, yo tengo dos autocríticas. La primera es la extensión del conflicto con los dirigentes gremiales docentes el año pasado. No lo buscamos, pero llevó mucha incertidumbre y aún hoy muchos dudan sobre lo que van a cobrar y por eso adelantamos la cláusula gatillo. En otros aspectos de la educación pública avanzamos mucho, como en los resultados en lengua y matemática. La segunda autocrítica es no haber impulsado desde el primer día este modelo productivo, los polos de desarrollo vinculados a la agroindustria, la pesca, la ganadería, la metalmecánica, la petroquímica.

- ¿Fue un error demonizar al kirchnerismo y a La Cámpora?

- La Cámpora es parte del Frente de Todos, como el radicalismo de Juntos por el Cambio. Los políticos tenemos que hablar menos de nosotros y de nuestros adversarios y más de los problemas del ciudadano de a pie. Es importante que debatamos qué posición tenemos frente al narcotráfico, para mí un tema tan relevante como el económico. Qué vamos a hacer con la seguridad. Cómo vamos a garantizar que la tasa de homicidio, los robos de autos y los secuestros extorsivos sigan bajando. Cómo vamos a hacer con las obras, si vamos a seguir llevando agua y cloacas, que también tiene que ver con la reducción de la pobreza. 700 mil bonaerenses más tienen cloacas y un millón más agua potable.

- ¿Le hubiese gustado debatir con Kicillof?

- Sí, y estoy dispuesta hasta la veda. Hasta el 25 de octubre estoy dispuesta.

- Si se confirma el resultado de agosto, ¿cuál va a ser su rol en la próxima etapa?

- La verdad es que me imagino gobernando, haciendo cosas por los bonaerenses. Igual mi vocación de servicio y mi compromiso con la provincia va más allá de un cargo.

- ¿Cambiemos se mantendrá unido como eventual oposición en la Nación y la provincia?

- Juntos por el Cambio atravesó todos los desafíos y en el caso de la provincia ha sido un modelo. Tenemos un bloque único, integrado, un trabajo conjunto en el Gabinete y con todos los intendentes del radicalismo, el vecinalismo y el PRO. Es una alternativa que vino a quedarse, que trasciende a las personas y es bueno para la democracia que se sostenga.

- Con Marcos Peña reconoció diferencias, ¿lo imagina como compañero de ruta en la política los próximos años?

- He reconocido diferencias con muchos integrantes de Cambiemos. Hasta el propio Mauricio, Lilita Carrió, Pichetto, Patricia Bullrich... Me parece sano, democrático, tenemos historias distintas, venimos de lugares distintos y puede haber miradas distintas. El futuro me lo imagino en la provincia y Marcos tiene un rol nacional.

- ¿Cuáles fueron las diferencias?

- Ninguna tan importante como para hoy corrernos del eje, que es transmitirles a los bonaerenses que así como pudimos ser el gobierno de las obras y de la pelea contra las mafias y el estar cerca también podemos ser el gobierno del trabajo, de llegar a fin de mes, de la tranquilidad de las puertas de la casa para adentro.

- Hubo una discusión con la fecha de la elección bonaerense. Los que rechazaron adelantar sostienen que en ese caso, con una derrota, hubiese sido más difícil llegar a octubre. ¿Cuál es su mirada?

- Ya me parece un debate antiguo. Ya está.

- Y las colectoras, ¿hubiesen mantenido dividido al peronismo?

- Me parecen todas especulaciones. Yo nunca especulé. No especulé en 2013 cuando empecé a recorrer la provincia y nadie creía que podía ganar la elección. Y no especulo ahora. Mi compromiso con los bonaerenses es más profundo que eso.

- Hubo gobernadores de Cambiemos que eligieron no hacer campaña con Macri, como en Mendoza. Con la fecha unificada necesitaría un corte de boleta fuerte, como en 2015. ¿Lo ve posible?

- En el caso de Mendoza me parece lógico porque era una elección provincial. Estaba desdoblada. En mi caso se va a votar el mismo día, como siempre fue en la provincia de Buenos Aires. Hemos sido parte de un equipo muchos años con Mauricio, y si bien estamos en la misma boleta tenemos roles distintos y está bien que se discuta lo que va a pasar con la Argentina y lo que va a pasar con la provincia de Buenos Aires, que es muy importante. La Provincia es el 40% de la Argentina, no hay Argentina de pie posible sin una provincia de pie, y al revés: la Provincia no se puede poner de pie si la Argentina no se pone de pie. Por eso siempre tiene que haber un trabajo en conjunto con el Gobierno nacional. Y por supuesto también están los intendentes, que tienen un rol importante, pero en los próximos 15 días a mí lo que me importa, y entiendo que es mi responsabilidad, es debatir qué provincia vamos a tener.

- ¿Cuál cree que será el balance de su gestión?

- Es mejor que lo digan los bonaerenses, pero para mí haber bajado la mortalidad infantil, tener más chicos dentro del sistema de educación pública y más adultos que volvieron a estudiar, que hayamos bajado los homicidios, los robos de autos, los secuestros y que haya 7.000 narcos presos hacen a mi compromiso con los bonaerenses.

- Kicillof cuestiona, entre otras cosas, la deuda de 12 mil millones de dólares. ¿Deja una situación financiera complicada?

- La Provincia partió de una quiebra. Hemos bajado impuestos, hemos duplicado lo que se destina a inversión, hemos pagado regularmente salarios y aguinaldos. Tenemos una deuda de 12 mil millones de dólares frente a 11 mil millones que dejó Scioli, tomada en plazos más largos y con tasas más bajas que el gobierno anterior. Los números hasta el 2018 están publicados, algo que antes no se hacía. En las próximas semanas van a salir los de 2019. Aumentamos la coparticipación, de 18% a 22%, porque recuperamos el Fondo del Conurbano, y seguimos peleando por su actualización.

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