Primer round de la paritaria política entre Cristina Kirchner y los intendentes del PJ

Politica
Lectura

- Es un deseo genuino pero Axel es una realidad y hay que hacer lo que más nos convenga.

Alberto Fernández, equilibrista, dio la respuesta dual: un "si pero no" al

planteo de los jefes del PJ bonaerense que le repitieron lo que es su mantra habitual: pedir que el candidato a gobernador del PJ en la provincia sea un intendente.

Newsletters Clarín
Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

Fernández, operador premium de Cristina Kirchner, llegó tarde al asado con intendentes bonaerense que montó Martín Insaurralde en un quincho de Lomas. El otro delegado K fue Máximo Kirchner que, ante el mismo tema, fue más cauto e inasible.

- Hay que pensar más en las propuestas que en los candidatos -gambeteó una promesa gaseosa y una verdad incómoda.

Íntendentes del PJ con Máximo Kirchner y Alberto Fernández en Lomas de Zamora

Íntendentes del PJ con Máximo Kirchner y Alberto Fernández en Lomas de Zamora

El almuerzo de trece alcaldes del PJ bonaerense con Alberto F y Máximo K puede anotarse como la primera escala de la paritaria política que se viene en la provincia de Buenos Aires, entre los jefes territoriales y el Instituto Patria.

El tercer actor fue Fernando "Chino" Navarro, uno de los mandamases del Movimiento Evita, y puede expresa en esa mesa a las organizaciones sociales, otra de las patas del armado del peronismo K.

No hubo, más allá de las comentarios, definiciones. En realidad fue como el reconocimiento de quienes serán los interlocutores K cuando el peronismo territorial se ponga a discutir las listas de candidatos, diseño que está a la vuelta de la esquina temporal

Estuvieron Insaurralde, Fernando Gray -jefe del PJ bonaerense-, Mariano Cascallares (Brown), Juan Zabaleta (Hurlingham), Ariel Sujarchuk (Escobar), Walter Festa (Moreno), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y, entre otros, Gabriel Katopodis (San Martín).

La charla, almuerzo incluido, fue larga: arrancó a las 13 y terminó pasadas las 16. Fernández, al igual que Gustavo "Tano" Menéndez, llegaron ron más tarde.

Con Máximo Kirchner la relación es fluida pero los intendentes querían un mano a mano con Fernández, a cargo de la costura política de Cristina con los gobernadores, entre otros oficios.

Fue, de algún modo, un semblanteo para saber a quien tendrán enfrente cuando deban discutir espacios y repartos. Del asado de Lomas quedó en claro que la lapicera K la tendrá Máximo aunque Fernández tendrá una intervención solo si es necesario.

Con varios, como Katopodis y Zabaleta, el ex jefe de Gabinete compartió la mesa chica que escoltó a Florencio Randazzo en la aventura electoral de Cumplir en 2017. Ahí estuvo, también, Navarro.

El clima general de la charla fue que la elección es posible pero "no está ganada", según tradujo un presente, y que habrá una mesa para discutir y establecer acuerdos en el armado del peronismo K. "Para ganar hay que sumar, ser lo muy amplios", se escuchó.

Otro matiz fue el modo en que hablan Fernández y Kirchner sobre Cristina. El ex jefe de Gabinete la invoca, sin decir que será candidata, pero como se tratara de un hecho inevitable e irreversible. "Máximo se lo ve más moderado" interpretó un intendente.

El miércoles- como contó Clarín-, en Merlo, casi veinte intendentes se reunieron para definir una mesa política que se siente a negociar con el Instituto Patria. Pelear en bloque para defender las posiciones de los alcaldes y pulsear para que la boleta de gobernador la encabece un jefe comunal.

En carrera están Insaurralde y Verónica Magario, y aparece del interior, Francisco "Paco" Durañona.

El martes próximo se reunirán en Cañuelas los 45 lores del peronismo bonaerense para, además, definir una táctica común en la discusión por las boletas de legisladores provinciales y una táctica respecto a los municipios.

La regla será que no habrá PASO donde gobierna un peronista y que harán esfuerzos por evitar que haya primarias en los distritos donde las jefaturas están clara, por caso, Pilar donde Federico de Achaval rankea, según datos del PJ, muy por encima de los demás peronistas..