El gesto de Alberto Fernández con el Papa y la participación de Marcela Losardo en la delegación oficial

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Roma. Enviado Especial.

La comitiva que acompañará a Alberto Fernández​ a su gira europea será prácticamente la misma que lo acompañó en su primer viaje a Israel.

Otra vez se tratará de una delegación reducida: apenas seis nombres. Todos viajarán el miércoles con el Presidente en un vuelo de línea.

La novedad más llamativa será la presencia de la ministra de Justicia Cristina Losardo. Fuentes del Gobierno confirmaron que la ex socia del Presidente en su estudio jurídico fue la última en sumarse a la comitiva.

El secretario de Culto Guillermo Oliveri también viajará con el mandatario para asistirlo en el marco de su audiencia con el papa Francisco, que este viernes inaugurará la gira, pero será el primer funcionario en regresar.

Eduardo Valdés será el único integrante de la delegación que acompañó al jefe de Estado en Jerusalén que no volverá a viajar. El diputado y ex embajador ante la Santa Sede durante la gestión de Cristina Kirchner tendrá una sesión clave en el Congreso. Este miércoles deberá levantar la mano en la Cámara Baja para darle media sanción la ley de sostenibilidad de la deuda, que el Presidente considera clave para negociar con los acreedores.

Por supuesto, Felipe Solá volverá a ser de la partida. El canciller fue quien confirmó el encuentro con Angela Merkel previsto para el 3 de febrero y que obligó a reagendar las reuniones con el primer ministro y el presidente de Italia, que también se habían previsto para ese día.

Gustavo Beliz también volverá a sumar millaje. El secretario de Asuntos Estratégicos es uno de los pilares en la relación del Ejecutivo con la Iglesia, más allá del diálogo directo y sin intermediarios que ya entablaron el Presidente y Francisco. Beliz fue, según consignan fuentes oficiales, el encargado de promover la candidatura de Luis Bellando para ocupar la embajada ante la Santa Sede.

La representación diplomática se definirá una vez que Fernández regrese a la Argentina, según confirmó Solá. Sin embargo, en Cancillería no descartaban del todo la posibilidad de que el Presidente solicite el plácet del embajador durante su estadía en el Vaticano. En tanto, Beliz y Losardo le dan forma por estos días a la reforma judicial que prepara el Ejecutivo.

No está claro si el ex ministro de Justicia durante la gestión de Néstor Kirchner acompañará al Presidente durante el resto de la gira, que incluirá escalas en Berlín y Madrid. Una cosa es segura: el 5 de enero, cuando el mandatario argentino sea recibido por su colega francés Emmanuel Macron en París, antes de regresar a Buenos Aires; Beliz estará en Roma.

Asistirá al seminario “Nuevas Formas de Fraternidad Solidaria de Inclusión, Integración e Innovación” que organiza la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales. También está previsto que participe Martín Guzmán y su mentor, Joseph Stiglitz. El ministro de Economía y el Premio Nobel de Economía ya mantuvieron una audiencia con el Papa el año pasado, cuando -según los medios vaticanos- coincidieron en la necesidad de fortalecer una economía social del mercado que incluya los más jóvenes.

La presencia más rutilante de ese encuentro será la de la titular del Fondo Monetario Internacional,Kristalina Georgieva. Guzmán y la economista búlgara coincidirán en la antesala de la negociación entre la Argentina y el organismo multilateral de crédito; que será eje de las reuniones bilaterales del Presidente en Europa.

El secretario de Comunicación Pública y Prensa y vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, que le sigue los pasos a Fernández adonde quiere que vaya, también volverá a formar parte de la comitiva.

El Presidente y su pareja, Fabiola Yañez, se hospedarán en la representación ante la Santa Sede, que permanece vacía desde la partida del embajador Rogelio Pfirter. El edificio sobre la Vía della Conciliazione, a 200 metros de la Plaza San Pedro, estaba siendo acondicionado con esa finalidad. María Julia Rodríguez, a cargo de la sede diplomática, supervisa los arreglos. El resto de la delegación dormirá en un hotel cercano.

El gesto de Alberto F. con Francisco

La primera dama es la única integrante de la delegación que fue recibida por el Papa desde la asunción presidencial. El 13 de diciembre participó junto a las esposas de otros mandatarios latinoamericanos de un encuentro con el pontífice.

La visita del jefe de Estado argentino es de carácter oficial pero privado. Francisco recibirá al Presidente este viernes a las 11 de la mañana (las 7 de la Argentina). El encuentro comenzará con un saludo protocolar de recibimiento en sala del Tronetto, en el segundo piso del Palacio. Luego los dos jefes de Estado mantendrán una reunión en Biblioteca privada del Papa.

Esos encuentros suelen durar 40 minutos, recordaban en el Ejecutivo, aunque todavía está fresco el recuerdo de la reunión “protocolar” de Francisco con Mauricio Macri en 2016: apenas 22 minutos. “Durará lo que el Papa decida”, señalaban.

Una vez que termine esa reunión, el pontífice y el Presidente intercambiarán regalos y se sumarán a la sala el resto de los integrantes de la delegación nacional.

El mandatario argentino quiso tener un gesto con Francisco. Por eso, será él mismo quien salude secretario de Estado del Vaticano, monseñor Pietro Parolin; una formalidad protocolar que muchas comitivas delegan en su canciller, tal como hizo Macri. “Es un gesto del Presidente a la estructura vaticana”, explicaron en el Gobierno.

Ese mismo día por la tarde el presidente tenía agenda una reunión prevista con el director de la FAO, Qu Dongyu. Luego de la confirmación de la visita a Merkel, el Presidente adelantaría para ese mismo día por la tarde sus reuniones con el primer ministro italiano Giuseppe Conte y el presidente Sergio Mattarella.

En la capital italiana se sintió el impacto político de la victoria de este domingo de la centroizquierda en las elecciones regionales de Emilia Romagna, que frenaron el avance de la Lega, que lidera el ex ministro del Interior Matteo Salvini.