Cormillot: "Sin política alimentaria la'Cobertura Universal' no alcanza"

Salud
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la Salud (OMS) propone que este año se celebre el Día Mundial de la Salud bajo el lema “Cobertura Sanitaria Universal”, con el propósito de que “todas las personas y comunidades reciban los servicios de salud que necesitan (…) desde la promoción de la salud hasta la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos”.

Si bien este objetivo contiene un derecho inalienable, vivimos una crisis alimentaria que impacta tan negativamente en la salud pública que, ignorarla, hace que la cobertura universal sea insuficiente.

El estudio “Efectos en la salud de los riesgos dietéticos en 195 países, 1990–2017”, publicado esta semana en The Lancet, señala que la mala alimentación (dieta baja en frutas, hortalizas, legumbres, cereales integrales, nueces y semillas, leche, fibra, omega-3 y elevada en carne roja, alimentos procesados, bebidas azucaradas, grasas saturadas y trans y sodio) impacta en el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) entre las que se encuentran las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, el sobrepeso y la obesidad; responsables de 11 millones de muertes por año en el mundo, 4 millones más que las provocadas por el cigarrillo.

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En consecuencia, es indispensable promover una alimentación accesible, saludable, sustentable y agradable para prevenir y tratar enfermedades. A grandes rasgos esto requiere trabajar sobre cinco áreas:

1. Producción. Una política predecible e infraestructura que permita al productor planear a largo plazo y llegar a grandes centros con costos accesibles.

2. Industria. Reformular el contenido en calorías, grasas, azúcares, sal; el tamaño de las porciones y desarrollar un etiquetado frontal más claro.

3. Oferta. Multiplicar los lugares de venta y consumo de opciones saludables; visibles y accesibles.

4. Educación. Capacitar a los adultos en nutrición para que enseñen hábitos saludables a los niños; dictar educación alimentaria y antibullying en aulas, mejorar la alimentación de los comedores escolares, restablecer los bebederos en las escuelas, regular los quioscos y hacer recreos activos.

5. Marketing. Favorecer el entorno saludable y regular la promoción de alimentos y de conductas, dietas, tratamientos, modelos de belleza que estén reñidos con un objetivo saludable.

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Hacer de la alimentación una política de Estado como la creada por el doctor Pedro Escudero, padre de la nutrición argentina, sigue siendo difícil si no se crea un Instituto Nacional de Nutrición ni se sienta a todos los sectores involucrados en la mesa. Si esto no se consigue, la cobertura universal sólo será un modo de paliar los efectos nocivos de una alimentación que carece de una política profunda y comprometida que la guíe.

HB