Abel Pintos en la intimidad del último ensayo antes del estreno de Universo paralelo

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"Bueno, ahí vamos..." La voz de Abel Pintos se escucha con claridad en ese enorme espacio que es el Movistar Arena, que ahora alberga a no más de 30

personas en la platea, y a otras 57 sobre el enorme escenario que el cantante bahiense, de remera beige, jeans y estrictas botas negras, transita desde un costado hasta ubicarse en el centro de la escena.

Es miércoles 20 de noviembre, y en poco más de 24 horas volverá a recorrer ese mismo trayecto, pero ya listo para estrenar su nuevo proyecto, Universo paralelo, en el que sus canciones, esas que lo convirtieron en uno de los artistas más exitosos de la Argentina, esta vez sonarán distinto a como las conocemos.

A su lado, Guillo Espel espera la orden para hacer sonar esa maquinaria fantástica que es una orquesta sinfónica. "Flores". Entonces, los 56 músicos hacen foco en su figura, y Flores en el río comienza a fluir."Seré tu pena antigua...", canta Pintos. Y sigue: "Ya no quiero pensar en vivir y seguir deshojando flores en el rio, flores en el rio, flores en el rio, flores en el rio".

Un escenario vacío... Abel Pintos, a solas con la inmensidad del Movistar Arena, que lucirá a pleno las noches del 21, 22 y 23 de noviembre. (Foto: Martín Bonetto)

Un escenario vacío... Abel Pintos, a solas con la inmensidad del Movistar Arena, que lucirá a pleno las noches del 21, 22 y 23 de noviembre. (Foto: Martín Bonetto)

El final queda envuelto en un silencio que él mismo interrumpe. "Son el público más amargo que hay", bromea, con un sentido del humor que indica que por tratarse de un ensayo general todo está bajo control. Y los treinta y pico privilegiados que andan por acá ensayan un aplauso entre las risas que provoca la reacción de Pintos. "¿Lo tienen?", pregunta. Y ante el OK, el cantante da vuelta la hoja. A partir de ahora, prohibido filmar.

"La llave está bien. Vamos con Cuando", marca, y mientras Cuando ya me empiece a quedar solo, aquel temazo que Charly García creó para Confesiones de invierno, el segundo álbum de Sui Generis, comienza a tomar forma. Y las pantallas, inmensas; las luces, impactantes, comienzan a denunciar la dimensión del Universo paralelo de Abel Pintos. Ese que alguna vez se imaginó y que finalmente está a punto de ser una realidad.

Desde el otro lado. Abel observa la puesta desde la perspectiva del público. (Foto: Martin Bonetto)

Desde el otro lado. Abel observa la puesta desde la perspectiva del público. (Foto: Martin Bonetto)

Un escenario con seis niveles, en el que el blanco de las alzadas es tomado por asalto por la iluminación o por proyecciones; una formación orquestal que va descubriendo las sutilezas de los arreglos de Espel; un Abel PIntos que cierra los ojos, escucha y canta: "La radio a todo volumen...". Esta vez son unos cuantos los que aplauden. Y hay por qué.

Con todo. El cantante no mezquinó entrega durante el último ensayo antes del estreno de Universo paralelo. (Foto: Martín Bonetto)

Con todo. El cantante no mezquinó entrega durante el último ensayo antes del estreno de Universo paralelo. (Foto: Martín Bonetto)

Ahora es el turno de Cien años. Y ahí va Abel, caminando por la anchísima pasarela que se interna en la platea desierta. Escucha, deja pasar un par de frases y canta. Esta vez, los arreglos piden una guitarra eléctrica que se asocia a las líneas de violines y metales

En foco. La puesta de luces es un capítulo aparte en la preparación de los conciertos de Abel Pintos en el Movistar Arena. (Foto: Martin Bonetto)

En foco. La puesta de luces es un capítulo aparte en la preparación de los conciertos de Abel Pintos en el Movistar Arena. (Foto: Martin Bonetto)

Sigue Mil años. Ahí parado, como inmune a los cambios de luces y a los movimientos de gente de la producción que se pasean justo frente a él, el cantante parece estar repasando en su memoria cada detalle de la canción. En voz baja, intercambia alguna opinión con Espel. Detrás, su rostro se amplifica hasta lo indecible, multiplicado por dos.

"Vamos con El mar", ordena. Y mientras tanto, un recorrido por varios distintos rincones del estadio sirven para chequear que desde donde sea se escucha más que bien. "¿Cómo venimos, Marce? ¿Bien? ¡¡¡Uiiiii!!!", pregunta y celebra Pintos.

Uno más. Pintos parece perderse entre los integrantes de la orquesta dirigida por Guillo Espel. (Foto: Martín Bonetto)

Uno más. Pintos parece perderse entre los integrantes de la orquesta dirigida por Guillo Espel. (Foto: Martín Bonetto)

Marce es la artista canadiense Marcela Grimaux, la responsable de la puesta en escena de Universo paralelo, que después de varios meses trabajando "a distancia", se instaló en Buenos Aires unos 10 días atrás, para ultimar su puesta, que ahora, en situación de ensayo, parece esconder más de lo que muestra, y eso ya es mucho. 

Se acercan las 17, hora en la que todo quedará en silencio. Abel afloja un poco, baja un cambio. Ya no canta con toda su potencia, sólo marca y por momentos apena vocaliza acompañando esa pared de sonido que llega desde el la usina sonora conducida por Espel.

Un apuesta a lo grande, fue la que diseñó la artista canadiense Marcella Grimaux. (Foto: Martín Bonetto)

Un apuesta a lo grande, fue la que diseñó la artista canadiense Marcella Grimaux. (Foto: Martín Bonetto)

Ahora, el artista se dirige hacia un escalera y desaparece de escena. Hay un intermedio musical y de pronto reaparece allá en lo alto, detrás de la orquesta. "LIbertad", anuncia. Y eso que parecía insinuarse, finalmente se despliega a pleno. Por obra y gracia de la tecnología -y de Marcella Grimaux-, el fondo del escenario parece haberse expandido hasta el infinito.

El chequeo final. Abel escucha, mientras los 56 músicos le dan forma a una de las muchas canciones que sonarán en formato sinfónico en el Movistar Arena. (Foto: Martín Bonetto)

El chequeo final. Abel escucha, mientras los 56 músicos le dan forma a una de las muchas canciones que sonarán en formato sinfónico en el Movistar Arena. (Foto: Martín Bonetto)

Ya no hay tiempo para más. "Muchas gracias. Nos vemos mañana. Emborráchense lo menos posible esta noche. O mejor déjenlo para el domingo", bromea Pintos una vez más y emprende la retirada, a la par de los músicos, mientras técnicos y asistentes siguen en lo suyo.

Esta vez no hay nota, no hay declaraciones, y no hacen falta. Ya falta una hora menos que cuando comenzó la pasada para que Abel suba a escena para mostrar su nuevo plan, y para que se le cumpla un viejo sueño. Y todo lo que se diga seguramente no alcanzaría a reflejar lo que está por suceder. 

Relajado y de buen humor. Dos buenas señales, de cara a cualquier estreno. (Foto: Martin Bonetto)

Relajado y de buen humor. Dos buenas señales, de cara a cualquier estreno. (Foto: Martin Bonetto)

Pero al triple ganador del Gardel de Oro aún queda algo por hacer. Allá afuera, un grupo de chicas lo espera ver salir desde hace varias horas. Entonces, él hace detener el vehículo que lo traslada y baja. Es el momento de cumplir el sueño de ellas, y las saluda, una por una y posa una y otra vez para cada celular que desea guardarse una imagen suya. Entonces sí, Abel deja atrás el enorme Movistar Arena.

Apenas por unas horas.

Antes de abandonar el Movistar Arena, el cantante se dio un rato para sacarse fotos con las fans que lo esperaron a la salida del ensayo.

Antes de abandonar el Movistar Arena, el cantante se dio un rato para sacarse fotos con las fans que lo esperaron a la salida del ensayo.

Abel Pintos presenta "Universo paralelo" los días 21, 22 y 23 de noviembre, a las 21, en Movistar Arena, Humboldt 450. Entradas disponibles sólo para los días 22 y 23, a partir de $4.000, por www.accesofan.com