Un ciego, un sordo y un mudo, para la obra más delirante de la cartelera porteña

Espectaculos
Lectura

Campi, Osqui, Peto y Lizy ensayan para ser bonobos desde un escenario. Curioso, ya que los bonobos son una especie casi idéntica a la del chimpancé, pero que se caracteriza por

la alta frecuencia de su actividad sexual, en todas sus formas y variantes. Identificados desde la metáfora con estos peculiares animales, tres amigos, uno ciego, otro sordo y otro mudo interpretados por Campi, Osqui Guzmán, y Peto Menahem, a quienes se suman además Lizy Tagliani, Manuela Pal y Anita Gutiérrez, debutan el 22 en el Lola Membrives con Los Bonobos. La comedia es de Laurent Baffie (el mismo autor de Toc Toc) que dirigen Alberto Negrín y Gabriel Chamé Buendía.

-¿Cómo es la relación entre estos animales y sus personajes?

Peto: Cuando nos dieron el texto, todos nos pusimos a investigar, somos curiosos. Y estos monos tienen a la sexualidad como una manera de relacionarse y de solucionar los problemas.Y un poco es el leit motiv de la vida de estos tres personajes, Alex, Dani y Fran, hasta que empieza la obra en sí. uno de ellos se cansa de esto y quiere enfocar para el lado del amor. Hasta la edad que tienen, bueno la llevaron bastante porque no son tan jóvenes.Pero ahora no les alcanza.

Campi: Uno es Alex, ciego que lo interpreta Peto; el otro sordo, Dani, lo hace Osqui, y soy Fran, el mudo. Los unen esas características en las que se ayudan mutuamente.

-¿Son personajes que se sienten discriminados?

Peto: Un poco como todos. Socialmente les cuesta formar una pareja convencional, digamos. Pero es lo mismo que le pasa a muchas otras personas. Ellos sueñan con tener una cita donde no los traten como ciego, sordo y mudo, entonces inventan un dispositivo para que las mujeres con las que tienen citas, no se den cuenta de sus capacidades diferentes. Y les sale todo pésimo.

Osqui: Como debía ser, a lo mejor.

Los Bonobos. Peto Menahem, Lizy Tagliani, Campi y Osqui Guzmán estrenan la comedia de Laurent Baffie en el Teatro Lola Membrives. Fotos: Emmanuel Fernandez

Los Bonobos. Peto Menahem, Lizy Tagliani, Campi y Osqui Guzmán estrenan la comedia de Laurent Baffie en el Teatro Lola Membrives. Fotos: Emmanuel Fernandez

Lizy: Yo soy Jessica, una chica policía que se anota para tener una cita con uno de ellos. En el caso de ellas, son mujeres que están solteras y también están buscando una relación más seria.

Peto: Me parece que una de las cosas más interesantes de la obra es que primero te plantea a estos tres tipos con características muy claras y la supuesta imposibilidad para formar pareja. Pero después aparecen estas mujeres, que también tienen unas características muy marcadas que no se nombran como discapacidad, pero que están en la misma.

Osqui: Es que la gran discapacidad de todos los personajes, realmente es la que tiene hoy todo el mundo; que es la de encontrar una relación, por eso existen Tinder y todas esas redes.

Lizy: Es que en el fondo, las discapacidades que tienen estos personajes no son nada en relación con lo que le puede pasar a otras personas con las que, en apariencia, está todo bien y termina siendo más complicado. Lo que pasa es que son cuestiones más aceptadas socialmente.

Peto: Es interesante hablar de esto y nosotros, desde los personajes, nos burlamos un poco, porque conocemos gente con discapacidad que se burla de eso.

-¿Cómo enfocaron ese tema que es bastante sensible desde la inclusión? Porque la comedia habilita bastante, pero también se pueden herir susceptibilidades.

Peto: Lo hablamos un montón desde el principio.

Lizy: Yo, que pertenezco a otra minoría, te puedo decir que entre ellos sucede algo que es lo que sucede entre los que pertenecen a esa minoría. Conocen su forma de comunicarse, sus tonos, su humor, que no son los mismos de los de las chicas que vienen de afuera. Yo me encuentro con dos travas y dos maricones y tenemos un humor que se da solo entre nosotros. Entre ellos lo más importante es que comparten la amistad, eso los une. Lo otro es una circunstancia. Lo que sucede es que ellos saben cuáles son sus limitaciones y bromean con eso. No es una burla al que tiene algún tipo de discapacidad. 

Osqui: Yo me entrevisté con una chica que es como mi personaje y es interesante lo que me contó. A veces se burla de la gente que escucha: si tiene una discusión con sus hermanos y empiezan a putearse, ella se desconecta el audífono y los deja hablando solos. Nuestros personajes juegan un poco con eso en su búsqueda de seducción.

Lizy: Hay mucho prejuicio también del que cree que tiene todo en su lugar.

-Hasta no hace mucho, la sociedad ignoraba bastante a las personas con distintos tipos de discapacidad. Ahora hay más conciencia de inclusión.

Campi: Si, en la obra enfocamos desde tres tipos que joden con eso. Y eso es incluirlos, son protagonistas.

Osqui: Es que si nos ponemos a bajar línea con eso, nos volvemos "educativos" y eso es uno de los peores crímenes que pueda cometer cualquier obra de teatro. Incluimos pero desde otro punto de vista.

Peto: Todos tenemos muy en claro que estamos contando una historia  y no estamos haciendo un tratado de nada. En ese sentido, es astuta la obra que muestra a estos tres tipos con el temor de no poder formar pareja. Y no es un temor del todo infundado, porque en una relación amorosa es muy importante ver al otro, escuchar, hablarle y son las cosas que ellos no pueden hacer. Lo único que hicimos fue apelar a nuestro sentido común. Hay palabras que no nos gustan y las sacamos, no importa si está bien o mal. Minusválido no nos gusta y no está.

-Nombraste al autor de la obra, el mismo de "Toc Toc", que en esa obra habla de los trastornos obsesivo compulsivos desde el humor. Y en un principio también podía generar cierta extrañeza.

Campi: Claro, tiene su polémica. El que sufre un toc puede sentirse mal.

Peto: Creo que esa es la astucia del autor, que toma estos temas que todos tenemos y los lleva al extremo.

Lizy: También depende de cómo venís a ver la obra. Es el recorte que vos quieras, depende de la voluntad y modo de vida. Podés tomar lo mejor o lo peor de cada situación.

Osqui: Tal cual, es un recorte que te permite verlo más evidente.

-Todos tienen estilos muy distintos de humor, ¿cómo fueron trabajando eso?

Peto: La verdad es que no fue difícil. Como me gusta mucho el laburo de todos ellos, estoy contento de compartir el trabajo y ver qué hacen.

Campi: Me encanta que sea un elenco, del que fuera del elenco, todo el mundo me habla bien de mis compañeros.

Lizy: Es cierto, me pasa lo mismo. Debo reconocer que fui la más prejuiciosa a la hora incorporarme, porque cuando me dieron el libro, me dio mucho pudor porque son actores superpreparados. Después se me pasó porque son grandes compañeros.

Peto: Y además, porque la rompés, Lizy.

Lizy: Pero sentía que no estaba a altura de la situación, pasé por un montón de mambos. Me costó horrores, porque me daba vergüenza, sentía que era una chica que no había terminado el secundario y tenía que dar una conferencia a cirujanos cardiovasculares. Eso es prejuicio, más o menos lo mismo que puede pasar con la obra. Eso se termina cuando te volvés más permeable y te nutrís de los otros. Además, vengo de hacer lo que se me canta y es la primera vez que está todo corregido por los directores y muchas veces me fui indignada, pero al otro día, todo fluye. Ahí te das cuenta que valió la pena. Es una bisagra enorme para mí.

Campi: Ella está tocando otras notas en su carrera, va a sorprender.

-Lo importante en cualquier obra, es poder potenciarse mutuamente en favor del producto final.

Campi: Claro y mucho más en la comedia. Cuidar el laburo del otro y hacerlo crecer.

Peto: Nos pasa mucho en el ensayo, cualquiera está haciendo algo y todos nos copamos y decimos sí, sí, sí, y nos reímos.

Osqui: Con una sola escena de la obra podríamos haber hecho todo de la cantidad de cosas que salen.

Campi: Porque jugamos y nos copa el juego de los otros.Ahora empezamos a decir no, no, no porque si no, dura cuatro horas.

Osqui: Está buenísimo eso, trabajar de más para después seleccionar.

Lizy: Cuando terminamos la obra, tenemos detrás del decorado material para otra obra. Es como una casa superamoblada, que metemos todo el tiempo cosas porque nos quedó una obra paralela.

Los actores de "Los bonobos" (Osqui Guzmán, Lizy Tagliani, Campi y Peto Menahem) dice que dejaron afuera material como para otra obra más. Foto: Emmanuel Fernández

Los actores de "Los bonobos" (Osqui Guzmán, Lizy Tagliani, Campi y Peto Menahem) dice que dejaron afuera material como para otra obra más. Foto: Emmanuel Fernández

La química entre todos se da o no, más allá de todos sean buenos profesionales.

Campi: Sí y eso es porque hay ausencia de egoísmo.

Peto: Y además somos ambiciosos artísticamente, no nos alcanza con que salga bien.

Osqui: Y todo el tiempo estamos probando más y más.

-¿Cómo ven la situación con respecto al público y la crisis?

Peto: Vamos a ver qué pasa, ojalá a la gente le guste.

-Hay versiones de esta obra en España y Colombia.

Campi: Vi la versión colombiana y la francesa. Y están bien, pero la nuestra va a dar que hablar, es otra cosa. Pero tengamos en cuenta que el teatro argentino es otra cosa, sin dudas.


Dos directores: uno escenógrafo y el otro, clown

La incorporación dos directores, Gabriel Chamé Buendía. referente del clown a nivel internacional junto a Alberto Negrín, uno de los mejores escenógrafos del momento (también está en Cabaret con el mismo doble rol de escenógrafo y director) es una gran jugada. "Con Chamé, que es maestro de clown, todos los gags que se te ocurran están en la obra", dice Campi. "Lo que él propone no se ve en ninguna obra comercial de la calle Corrientes, no hay actores que estén dispuestos a trabajar con el nivel de exigencia que tiene Chamé", agrega Osqui.

"La escenografía es tan impactante que yo siento cuando la veo: "esto es mucho hueso para tan poco perro", me parece que no voy a poder llenar toda esa majestuosidad que hizo Negrín", asegura Lizy. "Hay detalles que cada personaje necesita que son increíbles". Peto suma: "En ese sentido está bueno que haya hecho también la dirección, porque la escenografía está en función de la historia, empuja la trama. Los directores están felices y se complementan de manera genial".

WD