El huracán Florence desplegó su furia en la costa atlántica de Estados Unidos, con fuertes vientos y lluvias torrenciales que dejaban varios muertos y "catastróficas" inundaciones con cientos de personas atrapadas que equipos de rescate buscaban socorrer. Hasta el momento las autoridades confirmaron siete víctimas fatales pero no descartan que ese número aumente.