El Papa condenó la plaga de prostitución infantil y juvenil en Tailandia, uno de los centros mundiales del turismo sexual

Internacionales
Lectura

En el encuentro de esta mañana en Bangkok con las autoridades tailandesas, aunque elogió la acción de contraste del gobierno, el Papa Francisco condenó "toda forma de explotación, esclavitud,

violencia y abuso", denunciando la violencia contra mujeres y niños y la explotación sexual.

La prostitución infantil y de adolescentes es una plaga nacional en Tailandia. Miles de chicos pobres son obligadas por sus familiares a ir a Bangkok y otras ciudades a prostituirse. Tailandia es uno de los lugares privilegiados del turismo sexual mundial.

Mientras Francisco denunciaba el trágico fenómeno, la prostitución de niños y adolescentes continúa produciendo dinero en muchos locales, en gran parte gracias al arribo de extranjeros. Los locales a “luces rojas” continúan abiertos y los “go-go bar” están llenos de clientes.

La prima del Papa, sor Ana Rosa Sívori, de 77 años, misionera en Tailandia desde hace más de medio siglo, que es la principal traductora del pontífice durante su gira, explicó la gravedad de la situación en unas declaraciones que hace unos días publicó también Clarín.

"Hay tantos chicas y chicos en la calle por culpa del dios dinero", dijo. Los turistas sexuales "vienen de Occidente, de Europa, de Oriente, especialmente Japón y Corea. Aéreos plenos con hombres que vienen para gozar no se que cosa. Es muy triste. Nosotros tratamos de mostrar a nuestras chicas que otra vida es posible".

En su discurso a las autoridades del gobierno el Papa recordó que “este es el año en que se celebra el 30 aniversario de la Convención sobre de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia. Estamos invitados a reflexionar y operar con decisiones, constancia y celeridad en la necesidad de proteger el bienestar de nuestros niños, su desarrollo social e intelectual, el acceso a la educación así como su crecimiento físico, psicológico y espiritual”. Recalcó la necesidad de “extirpar este flagelo”.

El objetivo estratégico del viaje es consolidar las ya buenas relaciones con los budistas. El 95% de los 69 millones de tailandeses y los católicos son una minoría de 400 mil fieles.

Esta mañana, el Papa visitó el célebre templo de Wat Pho para encontrar al patriarca supremo de los budistas tailandeses Somdej Phra Maha Muncewong, de 92 años.

Francisco y sus acompañantes se quitaron los zapatos para entrar en el templo y el obispo de Roma habló ante el patriarca en el salón principal.

El Papa argentino dijo que el encuentro pretende "acrecentar no solo el respeto sino la amistad". entre budistas y católicos, lo que sirve de ejemplo en un mundo "donde se generan y propagan divisiones".

Mirá también
Y el Papa seguirá sin venir

En la jornada de hoy, primera efectiva de su visita porque ayer cuando llegó fue dedicada al descanso, el Papa visitará el hospital Saint Louis, que es el centro católico de salud más grande de Tailandia, fundado hace 120 años.

Por la tarde, visitará al rey Rama X en una visita privada y celebrará una misa ante 53 mil personas en el estadio de fútbol de Bangkok.


Vaticano, corresponsal.