Final electoral incierto en Bolivia en medio de protestas y temores de fraude

Internacionales
Lectura

La tensión y la incertidumbre se extendían este martes en Bolivia. Más de 48 horas después de que se cerraran los centros de votación, todavía no se habían

anunciado los resultados finales. Con el 95,5% de los votos escrutados, Evo Morales obtenía el 46,34%, contra el 37,17% de su principal rival, Carlos Mesa, una diferencia que dejaba al presidente a un puñado de votos para poder evitar una segunda vuelta. Y ese margen tan estrecho, que podría ampliarse hasta llegar a los 10 puntos de diferencia, alimentaba las sospechas de fraude y las protestas en todo el país.

El escrutinio avanzó lento durante todo el día, en medio de acusaciones y de llamados a movilizarse contra el gobierno. Por la noche, las dudas derivaron en indignación y bronca, con nuevos episodios de violencia en algunas ciudades, como Santa Cruz y Oruro, donde manifestantes opositores se enfrentaron con la policía frente a las sedes de los Tribunales Electorales locales.

En La Paz también hubo momentos de tensión. Aunque a la mañana el ritmo era normal, se notaba una fuerte presencia policial. Sobre todo alrededor del hotel Real Plaza, donde se instaló en centro de cómputos. Por la tarde, un enorme contingente de policías acordonó varias calles y avenidas cercanas. Con las banderas verdes, rojas y amarillas de Bolivia o las verdes y naranjas que identifican a la alianza de centroderecha Comunidad Ciudadana, del ex presidente Mesa, decenas de manifestantes cantaron el himno y cánticos contra Evo Morales a pocos metros de allí. “¡Fraude, fraude!”, gritaban.

Por la noche, un grupo fue hasta la Plaza Abaroa, a pocas cuadras de allí, donde está la sede del Tribunal Electoral, y se produjeron nuevos choques con la policía, que lanzó gases lacrimógenos, como ocurrió el lunes, cuando estalló la furia en gran parte del país. Fue luego de que un conteo preliminar que se había interrumpido el domingo, cuando indicaba un balotaje, se reanudó sorpresivamente y arrojó un resultado muy diferente, que le daba a Morales la victoria en primera vuelta.

Ese cambio despertó las sospechas de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en un comunicado advirtió sobre cambio “drástico y difícil de justificar en la tendencia de los resultados preliminares”. También la Unión Europea y la Iglesia Católica de Bolivia llamaron la atención sobre ese giro y pidieron transparencia en el conteo de votos. Además, reclamaron evitar la violencia, luego de una noche de furia.

Mientras los ojos del mundo miran a Bolivia, luego de las escenas de violencia que se registraron el lunes con incendios a las sedes de los tribunales electorales en ciudades como Potosí y Tarija y represión policial en otras localidades, el gobierno salió a rechazar cualquier intento de fraude y llamó a los organismos internacionales a auditar el escrutinio. El canciller, Diego Pary, garantizó que el Ejecutivo aceptará el resultado de las elecciones "sea cual sea".

Las movilizaciones fueron pacíficas en un comienzo, y a la noche derivaron en violencia en algunos puntos del país. /EFE

Las movilizaciones fueron pacíficas en un comienzo, y a la noche derivaron en violencia en algunos puntos del país. /EFE

Después de una reunión con el presidente y con diplomáticos extranjeros, observadores de los comicios y representantes de organismos internacionales, Pary anunció que el gobierno pidió a la OEA que audite el cómputo oficial de los resultados de las elecciones del domingo para verificar su “transparencia y legitimidad”. Más tarde, el secretario general del organismo, Luis Almagro, aceptó la invitación.

En tanto, se prepara para este miércoles una cantidad de marchas en todo el país, a favor y en contra del gobierno.

Partidos de la oposición y organizaciones de la sociedad civil -los comités cívicos, que en algunas regiones tienen gran influencia- llamaron a manifestaciones contra el supuesto fraude, hasta que el gobierno reconozca que hay una segunda vuelta.

Por su parte, organizaciones cercanas al gobierno, como la Central Obrera Boliviana (COB) y la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), que agrupa a sindicatos de obreros, campesinos, indígenas y cocaleros, llamaron a una "marcha pacífica" en “rechazo a las actitudes antidemocráticas de la oposición” y en apoyo al presidente, que busca su cuarto mandato.

El gobierno y grupos afines al Movimiento al Socialismo acusaron a Carlos Mesa de incitar la violencia en el país, mientras el candidato opositor llamó a una resistencia civil contra el supuesto fraude.

El despliegue policial fue inmenso durante todo el día en La Paz. /EFE

El despliegue policial fue inmenso durante todo el día en La Paz. /EFE

Como muestra de este clima ríspido que se vive en Bolivia, el vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral, Antonio Costas, presentó su renuncia “irrevocable” debido a la “desatinada decisión” con la que el órgano electoral difundió unos resultados preliminares, según explicó.

Costas aseguró en la carta de renuncia que no participó en la decisión de interrumpir el conteo preliminar del domingo, que “derivó en la desacreditación de todo el proceso electoral, ocasionando una innecesaria convulsión social”.

La ley electoral otorga la victoria al candidato con al menos el 50% de los votos, o con el 40% y diez puntos de ventaja sobre el segundo. Si no se alcanza esa ventaja, los dos más votados tendrán que ir a una segunda vuelta en diciembre.

Pero el presidente teme que en un eventual balotaje la oposición -que se presentó en ocho listas a estas elecciones- pueda unirse y desalojarlo del poder.

En tanto, Morales, que no apareció en público desde que el domingo a la noche se proclamó ganador, anunció que se presentará hoy ante los medios.

La Paz, enviada especial

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Cargando...