El ex presidente catalán Carles Puigdemont tilda la sentencia de injusta e inhumana

Internacionales
Lectura

Sostiene Carles Puigdemont​ que el proceso secesionista era “la vía de la democracia”, aplastada por “una estrategia de represión y venganza” propia de un Estado autoritario ante el

silencio de una Europa que traiciona sus valores.

El ex presidente de Cataluña​, fugado en Bélgica desde hace casi dos años y donde pronto recibirá otra orden europea de detención y entrega, compareció este lunes en la delegación del Gobierno catalán en la capital belga para criticar con dureza la sentencia del Tribunal Supremo.

Newsletters Clarín
Uno por uno, los Especiales Clarín de la semana | Producciones periodísticas de calidad sobre temas sorprendentes y de amplio interés social.

Uno por uno, los Especiales Clarín de la semana | Producciones periodísticas de calidad sobre temas sorprendentes y de amplio interés social.

Todos los sábados

Recibir newsletter

En una sala llena –gracias a que, además de a los periodistas, se permitió el acceso de militantes-, con mayoría de medios españoles y un puñado de extranjeros, Puigdemont pidió movilizaciones pacíficas y dijo que la sentencia no es a 12 personas sino “a más de dos millones de personas que hicieron posible el referéndum”.

Puigdemont también dijo que no es delito hacer que “los ciudadanos decidan su futuro porque el referéndum es la solución, no el problema”. Sostuvo también que eso, un referéndum, “es la mejor manera de unir y cohesionar” a los ciudadanos. Y que las condenas conocidas esta mañana son “injustas e inhumanas”, pero que “no nos apartarán” del camino a la autodeterminación para vivir “en libertad”.

El ex presidente catalán aseguró que le gustaría vivir en un país que tenga separación de poderes y promete que en un futuro Estado catalán independiente “el jefe de Estado lo elegiremos entre todos”. Bélgica, paraíso terrenal de los derechos políticos según Puigdemont, es una monarquía.

Puigdemont también cree que a partir de este 14 de octubre se abre una nueva era en España, una de restricciones de derechos y que quien defienda la independencia “será perseguido bajo la sospecha de delito de rebelión y sedición”. Que se “laminarán” las libertades de expresión y reunión.

Estima que Europa ha perdido su alma, que “la Europa que calla ante las atrocidades turcas (la UE ha condenado la invasión turca del norte de Siria y sus Estados miembros están anunciando embargos de armas) es la misma que calló cuando la policía cargó con horrible violencia”.

Puigdemont asegura que el independentismo debe resistir y movilizarse respetando “nuestro compromiso de la no violencia” y, dirigiéndose a los catalanes no independentistas, les advirtió que “la regresión de derechos y libertades perjudica a todos y no hace distinciones”.

Puigdemont va perdiendo atractivo en Bruselas. A su primera conferencia de prensa hace casi dos años acudieron más de 200 periodistas, la mayoría corresponsales de los principales medios internacionales. Hoy casi todos eran españoles. Si en aquellos días los portavoces de la Comisión Europea se pasaban la rueda de prensa de cada día a mediodía respondiendo preguntas sobre Cataluña, esta mañana hubo tres, las tres formuladas por periodistas españoles.

El discurso de las instituciones europeas no cambia. Mina Andreeva, portavoz jefa del Ejecutivo comunitario, repitió el argumento: “Esto es y sigue siendo un asunto interno de España, que debe resolverse en conformidad con su orden constitucional. La Comisión Europea respeta plenamente el orden constitucional de España, incluidas las decisiones de la judicatura española”.

Steffen Seibert, portavoz de Angela Merkel, dijo que Berlín no tenía “nada que comentar sobre la sentencia” y que “el conflicto catalán se debe resolver dentro del derecho español y su orden constitucional”.

PB

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Cargando...