"Open Arms": España acepta recibir a los náufragos hacinados en un barco, pero nadie sabe cómo llevarlos

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Tras fuertes forcejeos desde la noche del domingo, despues de que Madrid ofreció que los 107 migrantes que siguen a bordo de la nave humanitaria española “Open Arms” sean llevados a

España tras 19 días a bordo, los dirigentes del barco catalán aceptaron el traslado, pero no se sabe cómo se concretará el viaje hasta Menorca, en las islas Baleares, frente a Barcelona.

Un gomón de la Guardia Costera italiana se acerca al Open Arms./ dpa

Un gomón de la Guardia Costera italiana se acerca al Open Arms./ dpa

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El ministro del Interior Matteo Salvini, líder del gobierno populista que vive una grave crisis que amenaza liquidarlo después que el mismo Salvini pidió el voto de desconfianza contra el primer ministro Giuseppe Conte, insiste en que los puertos italianos “están cerrados” y se opone al desembarco.

Otra nave humanitaria, la Ocean King, espera su turno cerca de Lampedusa para desembarcar a 356 migrantes, pero Salvini ya se lo prohibió.

El barco Open Arms se encuentra a unos cientos de metros de la boca del puerto de Lampedusa, la isla en el extremo sur siciliano vecina a las costas africanas.

El caso se ha convertido en una noticia de resonancia mundial y más por sus connotaciones políticas, que lo han vinculado estrechamente a la crisis del gobierno de Roma, que este martes entrará en su jornada crucial en el Parlamento.

Un tribunal italiano suspendió la prohibición de Salvini y permitió al Open Arms entrar en las aguas territoriales italianas con 147 migrantes a bordo, rescatados en las aguas internacionales vecinas a Libia, desde donde habían escapado esperando llegar a Europa.

Una de las migrantes que pudo bajar. / Reuters

Una de las migrantes que pudo bajar. / Reuters

Por reclamo insistente del premier Conte, el ministro Salvini aceptó el sábado “contra mi voluntad”, permitir que más de veinte adolescentes fueran desembarcados en Lampedusa.

Otros migrantes habían desembarcado por diversas enfermedades. En total 34 fueron trasladados este lunes en un barco de línea a Puerto Empédocle, mientras a la isla repleta de periodistas de medio mundo, en la que se vive una gran tensión, siguen llegando continuamente los llamados “barcos fantasmas”, que logran arribar a Lampedusa y otras costas sicilianas con cientos de inmigrantes,en general provenientes de Túnez y Argelia, que nadie detiene.

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Pero los “barcos fantasmas” no interesan al ultraderechista ministro del Interior Matteo Salvini, empeñado en una guerra mutua con las naves humanitarias de las ONG europeas (Organizaciones no Gubernamentales), a las que combate con el cierre de los puertos.

Media docena de países (España, Portugal, Alemania, Luxemburgo, Rumania y Grecia) han anunciado que están dispuestos a recibir a una parte de los migrantes de Open Arms, pero requieren que primero estos desembarquen y sean identificados.

Francia anunció su disponibilidad para recibir a 40 prófugos de los africanos embarcados en la nave humanitaria.

La oferta española de recibir a los migrantes produjo una tormenta de polémicas en España. La oposición de derecha reprochó al presidente Pedro Sanchez por el retardo en concretar su oferta. Los españoles responden que las propuestas que hicieron fueron rechazadas por Open Arms.

Situación insostenible