Al estilo "Misión Imposible", se puso una máscara de goma, se hizo pasar por un ministro y robó US$ 90 millones

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El plan era así. Contactar gente de mucho (mucho) dinero o muy (muy) poderosa y pedirles que colaboraran con el pago del rescate de rehenes secuestrados por islamistas en Oriente Medio.

Pero todo era falso: el que pedía, los rehenes, los islamistas. Menos los que pagaban, esos no.

Digamos que el robo de identidad es algo, acaso, común en estos días. Un delito que crece. Pero cometido con la más pura osadía, audacia y total descaro, eso es otra cosa.

Y el estafador franco-israelí Gilbert Chikli tenía todas esas características y literalmente una cara no tanto de piedra sino más bien de goma.

El hoy canciller francés, Jean-Yves Le Drian./ AFP

Chikli decidió hacerse pasar por el ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian. Eso fue a fines de 2015. Y siguió durante dos años hasta juntar un botín de 90 millones de dólares.

El esquema requería buscar objetivos (tipos ricos o poderosos) que creyeran que en realidad estaban siendo contactados por el ministro Le Drian, quien a su vez les pedía que ayudaran en el pago del rescate de rehenes (periodistas concretamente) en Oriente Medio, retenidos por islamistas.

Como Francia "oficialmente" no negocia con terroristas, el dinero --aseguraba el falso Le Drian-- no podía ser rastreado y tenía que ser depositado en un banco en China.

 

Muchos se dieron cuenta que había gato encerrado. Otros entraron.

Según la BBC, hasta el Aga Khan entró. Lo mismo que el dueño de los vinos Château Margaux.

Hoy Le Drian es el canciller de Francia. Su abogado habló y contó que todo el asunto es "excepcional".

"Se atrevieron a tomar la identidad de un ministro francés en servicio. Luego llamaron a los directores generales y jefes de gobierno de todo el mundo y pidieron grandes cantidades de dinero. ¡Qué cara!"

Por qué se eligió personificar a Jean-Yves Le Drian, aún es un misterio.

Presumiblemente, el hecho de que como ministro de Defensa podría estar a cargo de las demandas de rescate es parte de la explicación, pero otro factor pudo haber sido su relativa poca fama.

Con un ministro de perfil más alto hubiese sido imposible llevar adelante la trampa.

La cuestión es que Chikli está ahora en prisión, porque en algún punto de su esquema estafador se le acabó la suerte.

Gilbert Chikli./ AFP

Gilbert Chikli./ AFP

Encarcelado en París, espera ser extraditado a Ucrania y enfrenta cargos de fraude organizado y usurpación de identidad.

Chikli ya tenía antecedentes. En 2015, antes del escándalo Le Drian, había estafado a empresas francesas haciéndose pasar por su CEO. Fue hallado culpable de fraude Pero como se encontraba en Israel, se salvó. Israel no extradita a sus ciudadanos.

Gilbert Chikli. / AFP

Gilbert Chikli. / AFP

Poco después de ser condenado en Francia, Chikli volvió a las andanzas. Su primer objetivo como el falso Le Drian fue el gobierno tunecino, al que le hizo una oferta para que pague por una serie de helicópteros Tiger que nunca se habían pedido. El plan sin embargo falló a último momento.

Entonces Chikli buscó por otra parte donde hacer desastres. Y se enfocó en los "amigos de Francia" para que colaboraran en el pago de los rescates.

Llamó a líderes empresariales y jefes de gobiernos africanos, pero también a líderes de iglesias como el Arzobispo de Burdeos y organizaciones benéficas.

El paso a paso

Chikli actuaba así: primero llamaba, diciendo que era una persona del entorno de Le Drien, como por ejemplo uno de sus asesores, quien arreglaría una conversación con el propio ministro.

Inicialmente, estas llamadas eran por teléfono, pero para darle más credibilidad subieron al nivel a "video-llamada" vía Skype.

Ahora, el falso Le Drien no solo debería sonar como Le Drian tenía que parecerse a Le Drien.

Entonces, como en "Misión Imposible" donde Tom Cruise se hace pasar por otros usando máscaras de silicona, el estafador en cuestión hizo más o menos lo mismo. Así que en las llamadas vía video, el falso Le Drien se calzaba una máscara y se sentaba en un escritorio con entorno ministerial, bandera francesa de fondo incluida. Hasta había un retrato del presidente François Hollande.

The fake French minister in a silicon mask who stole millions Image copyright Getty Images Image caption The real Jean-Yves Le Drian is on the left, while the fake Le Drian sits behind a desk in a makeshift office Identity theft is said to be the world's fastest-growing cri... pic.twitter.com/GTIKGrlXi9

— LocalBlog (@localblogng) 19 de junio de 2019

Claro que no era solo Chikli, eran varios. ¿Era Chikli quien usaba la máscara u otro? No se sabe. Lo que sí se sabe es que el equipo de estafadores se esforzaba por iluminar pobremente al falso Le Drien para que su disfraz pasara inadvertido. También se aseguraban que la conexión fuera mala y durara poco, solo el tiempo justo para que la víctima mordiera la carnada.

"Mirando hacia atrás ahora me hago muchas preguntas. ¡Pero se parecía a él!", contó Guy-Petrus Lignac, de la dinastía del vino Petrus, en un documental de France Télévisions.

"¡Me pedía ayuda como un servicio para el Estado! Da miedo porque tal vez si hubiera pedido menos dinero, podría haberle dicho que sí".

La lista de víctimas que sí pagaron es larga. Pero por obvias razones no quieren hablar. Aga Kahn perdió casi 23 millones de dólares.

El presidente Macky Sall. (Foto France24.com)

El presidente Macky Sall. (Foto France24.com)

Uno que casi cae fue el presidente de Senegal, Macky Sall. Y eso fue porque el falso ministro lo trató de "Usted", cuando ambos líderes en realidad eran viejos conocidos y solían tutearse. Sall no mordió el anzuelo.

Para agosto de 2017, se acabó la suerte. ¿Cómo? Chikli cometió el error de viajar a Ucrania. Ahí fue arrestado a pedido de la policía francesa. Dijo que había viajado para visitar la tumba de un rabino, pero en realidad su visita a suelo ucraniano era para... ¡comprar una máscara!

Terminó preso en Kiev. Pero ahí siguió con las suyas. Pagó enormes coimas a los guardias para que le consiguieran una heladera llena de caros y jugosos bifes y mucho vodka, y luego subió un video a las redes sociales con la boca llena y brindando con Absolut.

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No fue una buena idea. Cuando salió fue inmediatamente "re-arrestado" y extraditado a Francia.

Pero la historia no termina acá. Tiene un pequeño bis.

​A principios de este año, la estafa resurgió. Y empezaron a llover informes desde embajadas de que un falso Le Drien, ahora canciller, estaba tratando de obtener dinero de los influyentes "amigos de Francia".

Tres personas fueron detenidas en Tel Aviv. Y los llamados, por ahora, dejaron de sonar.

Pero la sospecha queda. Lejos de ser la obra de un solo hombre, parece que por ahí sueltos hay muchos más estafadores.

Otra cosa. Si usted cree que Chikli merece ser llevado al cine. Ya se le adelantaron. El film francés "Cuento con usted" oJe compte sur vous, está basada en la vida de nuestro ya célebre timador.

MAP