Europa entierra el "Plan B" de Theresa May sobre el Brexit

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Europa ya rechazó el "Plan B" que la premier británica Theresa May debe presentar en la tarde de lunes en el Parlamento para un Brexit ordenado después de que

la semana pasada una amplia mayoría de diputados aplastara el acuerdo que había alcanzado con la Unión Europea.

Según adelantan los medios británicos este lunes, el "Plan B" de May es muy similar al "Plan A" rechazado con la excepción de que la primera ministra quiere resolver el escollo de la frontera norirlandesa negociando bilateralmente un acuerdo con Irlanda. Algo que tanto Dublín como Bruselas rechazaron de plano.

Los cancilleres europeos, reunidos el lunes en Bruselas, repitieron una vez más que el acuerdo no se cambia y que lo que tiene que lograr May es un pacto con la oposición laborista de Jeremy Corbyn para que la Unión Europea esté segura de que cualquier cambio en la declaración política que acompaña al acuerdo tiene respaldo suficiente en Londres.

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La canciller austríaca Karin Kneissl dijo que el plan de May “no tiene ninguna viabilidad” y el español Josep Borrell, que “no podemos estar negociando sin fin”. El francés Le Drian no quiso ni comentarlo mientras el alemán Heiko Mass, que se había mostrado más comprensivo en los últimos días con las dificultades de May, parecía exasperado.

Las declaraciones del eslovaco Miroslav Lajcak servían para resumir: “¿Europa debería ablandar? ¿Para qué, para perder más que el Reino Unido? ¿Retrasar la fecha del Brexit para qué? Si es sólo para alargar la agonía no creo que ayude”.

Borrell le repitió a May lo que la Comisión Europea le había dejado claro la semana pasada: que tiene que volver a Bruselas sólo cuando tenga garantías de tener apoyos suficientes en Londres y que no puede esperar que la Unión Europea le resuelva sus problemas internos.

El plan B

La idea de May de negociar bilateralmente con Dublín incluye abrir a renegociación los acuerdos de paz de finales de los años 90 que acabaron con el terrorismo norirlandés. Aquellos acuerdos de paz imponen que se mantenga la frontera abierta porque cuando se redactaron nadie esperaba que el Reino Unido saliera de la UE. Ahora, para mantenerla abierta, habría que mantener al Reino Unido en la unión aduanera europea, condición que hace muy difícil que el ala euroescéptica del Partido Conservador de May acepte el mecanismo para la frontera.

Según un diplomático europeo consultado por Clarín, esa idea “es un disparate”. Otra fuente añadía: “en Londres se han vuelto locos”.

El rechazo europeo e irlandés hizo que Downing Street alegara que no conocía tal plan, como si hubiera sido un globo sonda lanzado para probar cómo estaba el agua antes de zambullirse. El canciller irlandés Simon Coveney dijo en Bruselas a su entrada a la reunión de cancilleres que “el compromiso del gobierno irlandés con el acuerdo es absoluto, incluyendo el mecanismo para mantener abierta la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte y los acuerdos de paz”.

Coveney añadió que “desde nuestra perspectiva, un acuerdo bilateral es simplemente una propuesta no creíble”. El alemán Maas dijo que los objetivos del gobierno británico al intentar negociar bilateralmente con Irlanda le parecían “un misterio” porque no tendría ningún efecto sobre lo acordado entre Londres y Bruselas.

May reunió a su gobierno la noche del domingo para constatar que ni en su gabinete hay consenso más que para encontrar cambios suficientes al mecanismo ideado para la frontera norirlandesa de forma que los conservadores euroescépticos lo puedan respaldar. Más que un acuerdo para sacar a su país de forma ordenada de la Unión Europea, May parece centrarse en evitar la ruptura de su partido.

Ese mecanismo –conocido en inglés como ‘backstop’- establece que para evitar una frontera física entre Irlanda e Irlanda del Norte, el Reino Unido permanecerá en la unión aduanera europea hasta que Londres y Bruselas lleguen a un tratado comercial que regule las relaciones futuras. Los conservadores británicos creen que es una trampa europea para mantener al país indefinidamente dependiente de Europa.

Según el consenso de la prensa británica, May rechazará esta tarde en la Cámara de los Comunes la llamada a buscar el consenso con la oposición y se centrará en prometer que volverá a Bruselas a renegociar el escollo norirlandés, algo que Bruselas rechaza porque no va a abandonar los intereses de un Estado miembro (Irlanda) para defender los de una parte del Partido Conservador británico.

Richard Harrington, ministro de empresas del gobierno británico, dijo esta mañana que dimitiría si Theresa May opta por un Brexit sin acuerdos. Harrington explicó en una entrevista a la BBC que salir de la UE sin acuerdos “sería un absoluto desastre”.

Bruselas, especial