Una independentista catalana está cerca de eludir la justicia española por el Brexit

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La independentista catalana Clara Ponsatí, que vive en Escocia, lleva dos años sin pisar su Barcelona natal por temor a la justicia española. Pero ahora su vida

podría cambiar gracias al Brexit, según reconoce en una entrevista con la agencia AFP. 

Ponsatí, de 62 años, ex ministra de educación del gobierno catalán de Carles Puigdemont, es reclamada por España para juzgarla por su participación en un referéndum prohibido, al que siguió una fallida declaración unilateral de independencia en 2017.

Profesora de Economía en la universidad escocesa de St Andrews, tiene abierto un proceso de extradición en Edimburgo.

Pero cuando el Reino Unido finalmente se retire de la Unión Europea este próximo viernes, y parte de sus 73 escaños en el Parlamento Europeo sean redistribuidos --cinco de ellos a España--, Ponsatí, que concurrió en las elecciones europeas de mayo con Junts per Catalunya, se convertirá en eurodiputada.

España aún mantiene sus pedidos de detención para los dirigentes que organizaron el referendum por la independencia de Cataluña, y que residen en otras partes de Europa. Una marcha en Bruselas contra las medidas impuestas al ex gobierno catalán. / EFE

España aún mantiene sus pedidos de detención para los dirigentes que organizaron el referendum por la independencia de Cataluña, y que residen en otras partes de Europa. Una marcha en Bruselas contra las medidas impuestas al ex gobierno catalán. / EFE

Con este nuevo estatus espera beneficiarse por la inmunidad, como ya lo hacen Puigdemont y su ex ministro Toni Comín.

"Cuando me convierta en eurodiputada tendré inmunidad procesal, lo que significa que la justicia española debería retirar la orden de detención contra mí", dice a AFP en su casa de la pequeña localidad escocesa de Leuchars.

"Debería ser libre para caminar por Barcelona sin la amenaza de ser detenida", agrega.

Ponsatí sabe que la justicia española no dará su brazo fácilmente a torcer. Como evidencia de ello señala que Madrid se niega a excarcelar al expresidente catalán Oriol Junqueras --condenado en octubre a 13 años de prisión-- pese a que la justicia europea dictó recientemente que era eurodiputado desde mayo y por lo tanto tenía inmunidad.

El Parlamento Europeo, donde Ponsatí asumiría como diputada en lugar de los representantes británicos, los cuales dejan su lugar por el Brexit. / REUTER

El Parlamento Europeo, donde Ponsatí asumiría como diputada en lugar de los representantes británicos, los cuales dejan su lugar por el Brexit. / REUTER

Tampoco retiró las órdenes de detención contra Puigdemont y Comín.

Sin embargo, el juez belga que examinaba sus extradiciones decidió suspenderlas cuando ambos entraron en el Parlamento Europeo, lo que ahora les permite moverse libremente por Europa, aunque con la precaución de no volver a España.

Ponsatí confía en que también la justicia de Escocia, donde existe un importante movimiento independentista, sea sensible a su caso.

"Son los jueces escoceses quienes deben decidir las implicaciones de mi estatus como eurodiputada", dice. Y asegura: "confío totalmente en la justicia de Escocia".

Además, la orden de detención europea podría perder su vigencia en el Reino Unido tras el Brexit. Debería ser reemplazada por una orden internacional, abriendo un complejo proceso en que Ponsatí podría atribuir "motivaciones políticas" a la justicia española.

Denuncia que "España no respeta el derecho europeo", y defiende que este hecho "tiene ciertamente un efecto en cómo los jueces de instancias externas ven el modo en que los jueces españoles gestionan el conflicto en Cataluña".

Tras entregarse voluntariamente a la policía en noviembre, Ponsatí quedó en libertad bajo fianza hasta que se decida su caso. Su juicio de extradición deben comenzar el 11 de mayo, pero el 5 de marzo está fijada una audiencia previa que podría decidir sobre su inmunidad.

De momento, ya ha recaudado más de 166.000 libras (217.000 dólares, 197.000 euros) para costos judiciales mediante una financiación online.

Espera "tomar posesión del escaño en el Parlamento Europeo en un par de semanas", pero no tiene intención de instalarse en Estrasburgo ni Bruselas "en el corto plazo", asegura.

"Primero tengo un caso en Edimburgo al que debo atender, tengo la intención de obedecer las órdenes de la justicia escocesa". Además, afirma tener "fuertes vínculos con Escocia", donde ya había trabajado entre 2015 y 2017, dirigiendo la facultad de Economía de St Andrews, y quiere residir ahí.

Por el momento está preparando su equipo de asistentes en la Eurocámara, donde quiere poner toda su energía en "defender la causa de la autodeterminación en Europa, que es una causa que requiere atención".

"Los catalanes somos un caso, pero hay otros", y "como residente en Escocia (...) haré todo lo posible para defender también el caso de Escocia en la Unión Europea", asegura.

Sin embargo, por petición de la justicia española, el Parlamento Europeo está analizando si levanta la inmunidad a Puigdemont y Comín, un procedimiento en que también entraría Ponsatí.

"Al final, es una cuestión de qué mayorías apoyan qué cosas" en la Eurocámara, reconoce. Pero dice esperar que el presidente del Parlamento Europeo "defienda los derechos de la gente que votó por mí".

Fuente: AFP