Se alivia la huelga de transporte en Francia, pero crece entre los empleados públicos

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La huelga se alivia en los transportes en Francia pero crece en los sectores del estado. Cinco millones y medio de empleados públicos han sido convocados a abandonar

sus “instrumentos de trabajo” el próximo miércoles, para forzar al gobierno a abandonar su controvertida reforma jubilatoria. Una gran marcha se espera el viernes frente al Consejo de Estado, máximo tribunal de la república, cuando se trate la reforma jubilatoria, en otra jornada de medida de fuerza total en todo el país.

A los 45 días de esta “huelga reconducida” que conmueve a Francia y la ha sumergido en la cólera social contra el proyecto del presidente Emmanuel Macron, el tráfico en el Metro y los trenes ha mejorado el lunes sensiblemente. Pero la CGT, la Fuerza Obrera, FSU y Solidaire de la Función Pública se comprometen a “hacer lo necesario” para confrontar con el gobierno, cuando los otros ceden, para mantener la presión sobre Macron y forzarlo a retirarlo.

Médicos, enfermeros, kinesiólogos hospitalarios y todos los funcionarios públicos del estado francés se sumarán a las medidas de fuerza el miércoles. Depositarán sus uniformes “delante de simbólicos lugares y en todo el territorio”. Es la misma conducta que tuvieron los abogados con sus togas y los médicos con sus guardapolvos blancos para manifestar su oposición a la reforma por puntos, que el gobierno quiere imponer y que ya ha mandado al Consejo de Estado.

La intersindical llama a “los agentes de todos los sectores a acciones de huelga, de convergencia interprofesional sobre todo el territorio miércoles y jueves, así como organizar el viernes 24 una masiva jornada de huelga y de manifestación interprofesional”. Es justo el día que el proyecto de ley va a ser presentado oficialmente ante el Consejo de Estado.

La intersindical boicoteó este lunes un consejo común de la función pública, una instancia consultiva donde cada parte debía expresar su opinión :los sindicatos, el gobierno y los empleados públicos. Ante la falta de quórum fue postergada hasta el 22 de enero.

Los sindicatos moderados y duros no consiguen una coincidencia frente a la jubilación por puntos que defiende el gobierno. El CFDT, gremialistas moderados que apoyan ahora la reforma del gobierno ante el retiro de la “edad del equilibrio” de 64 años para trabajar, fue invadido por segunda vez hoy por hombres con sus cabezas cubiertas en bataclavas. Cortaron la electricidad del edificio antes de huir. El generador funcionó inmediatamente pero el personal quedó bajo shock y asustado.

Si bien los autores no fueron identificados, la acción fue reivindicada por la CGT Énergies Ille de France. ”Los Robin Hood del bosque privan a Berger( el líder) de la electricidad” anunciaron en las redes, tras llamar “a la Resistencia”. La CFDT, liderada por el moderado Laurent Berger, anunció que no se dejará intimidar, tras calificar a este “nuevo y segundo ataque como inaceptable”.

Desde la llegada de los Chalecos Amarillos, los Black Blocs anarquistas y la huelga, Francia se ha visto envuelta en una tensión y una violencia inusual, con la sociedad en estado de cólera y frustración generalizada.

El ex presidente Francois Hollande denunció una violencia “inadmisible” y estimó que el poder ejecutivo deberá mostrar “empeño” para calmar las tensiones sociales.

“Las manifestaciones, las huelgas son parte de la vida. Las reformas que no son queridas son contestadas.Todos los presidentes las sufren, incluido yo”, explicó Hollande. ”Lo más inquietante es la duración y la intensidad de este conflicto. También la diversidad de categorías que se movilizan. ¿Qué es lo que pasa en este país que no se encuentren las respuestas?¿Por qué no encontramos los principios de justicia, claridad y transparencia para terminar por calmar?”, se preguntó.

Hollande cree que esta falta de respuestas pueden conducir “un riesgo de violencia”, que el condena y considera “inadmisible” e “inaceptable”.

Llamó a Macron a mantener un dialogo con los “partenaires sociales” por la reforma de la jubilación. ”Hay temas en los que hay que ser capaz de dialogar, conceder, hacer compromisos, con los elegidos, con los sindicatos. En este comienzo del año, nosotros necesitamos confianza”, dijo.

Hollande llama “respetar las instituciones. No son perfectas nuestras instituciones. Yo mismo pienso que hay que hacerlas evolucionar. Pero son nuestras instituciones.Hay que aceptarlas y trabajar para modificarlas”, propuso.

La policía francesa reprimió violentamente el sábado, en los alrededores de la estación de tren Gare de L´Est, una manifestación de Chalecos Amarillos. Un manifestante fue golpeado en la espalda y en el vientre, con su rostro ensangrentado. La policía le pegó cuando ya estaba controlado y en el piso.Los manifestantes filmaron y el video, con el hombre ensangrentado en el piso, horroriza al país.

Hay un gran escándalo en Francia porque la violencia policial es otra de las características de este país en cólera. Serías criticas recaen sobre la conducta de los policías en las marchas y fueron expresadas públicamente por los periodistas ,en los saludos de fin de año del presidente Macron, esta semana en el palacio del Eliseo.

Hay dos investigaciones: una policial y una administrativa porque el policía fue filmado pegando, cuando el manifestante ya estaba controlado y con su cabeza sangrando. El ministro del interior se excusó. La acción fue cometida por la brigadas de represión de la acción violenta motorizadas (BRAV), que ha creado el nuevo prefecto para controlar el desborde de los Chalecos Amarillos y Blacks Blocs.

“Si se ha cometido una falta, será sancionada”, prometió el ministro del interior, Christophe Castaner. ”Los únicos que tienen legitimidad para aplicar la fuerza son las fuerzas del orden pero ellas deben hacerlo con rigor, con proporcionalidad y es lo que hacen cotidianamente”, dijo el ministro.

Diferentes videos de manifestaciones en Francia muestran una brutalidad policial, que ha forzado al poder ejecutivo a cambiar el tono. El presidente Macron pidió al ministro del interior “proposiciones rápidas” para mejorar la “deontología” de las fuerzas del orden.