El Congreso de EE.UU. reconoció formalmente el genocidio armenio

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El Congreso de Estados Unidosreconoció formalmente este jueves como genocidio la muerte de hasta 1,5 millones de armenios entre 1915 y 1923.

El Senado finalmente aprobó una resolución varias veces estancada,

que seguramente dé lugar al rechazo de Turquía, que niega asesinatos masivos, e insiste en que los armenios murieron en el contexto de la Primera Guerra Mundial.

La resolución, que ya había tenido el visto bueno de la Cámara de Representantes y fue impulsada en la Cámara Alta por el demócrata Robert Menéndez, había sido bloqueada varias veces por los aliados del presidente Donald Trump, quien ha buscado una relación cercana con Turquía y su presidente Recep Tayyip Erdogan.

En noviembre, junto a Trump en una visita a la Casa Blanca, Erdogan advirtió que "algunos hechos históricos y acusaciones son usados para dinamitar" la relación bilateral.

La resolución declara que es una determinación de Estados Unidos "conmemorar el Genocidio Armenio a través del reconocimiento y el recuerdo oficiales".

También se determina "rechazar los esfuerzos para involucrar, comprometer o asociar al gobierno de Estados Unidos con la negación del Genocidio Armenio o cualquier otro genocidio".

"Es adecuado y apropiado que el Senado esté del lado correcto de la historia", dijo Menéndez, conteniendo las lágrimas.

"Estoy agradecido de que esta resolución haya sido aprobada en un momento en que todavía hay sobrevivientes del genocidio que podrán ver que el Senado reconoce lo que pasó".

El genocidio contra el pueblo armenio fue la deportación forzosa y el intento de exterminar la cultura armenia.​ Se calcula que entre un millón y medio y dos millones de civiles armenios​ fueron perseguidos y asesinados por el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio otomano, entre 1915 y 1923.

Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con deportaciones en condiciones extremas, que llevaba a la muerte a muchos de los deportados. Durante este periodo, otros grupos étnicos cristianos también fueron masacrados por el Imperio otomano, entre ellos los asirios y los griegos pónticos.

Algunos historiadores consideran que estos actos forman parte de la misma política genocida.​ Como resultado directo del genocidio​, alrededor del mundo se formaron comunidades de la diáspora armenia.

El comienzo del genocidio se conmemora el 24 de abril de 1915, cuando las autoridades otomanas detuvieron a 235 miembros de la comunidad de armenios en Estambul. En los días siguientes, la cifra de detenidos ascendió a 600.

Una orden del gobierno central estipuló la deportación de toda la población armenia, que no contaba con los medios para subsistir. La marcha forzada de los armenios por cientos de kilómetros, que atravesó zonas desérticas, provocó que la mayor parte de los deportados pereciera víctima del hambre, la sed y las privaciones. Los supervivientes eran robados y violados por los gendarmes que debían protegerlos, con frecuencia acompañados por bandas de asesinos y bandoleros.​ El gobierno de Turquía, sucesora del Imperio otomano,​ no niega que las masacres de civiles armenios ocurrieron, pero​ no admite que se trató de un genocidio.

Fuente: AFP y Clarín