La huelga en Francia se extiende hasta el jueves: viajar es un caos y hay embotellamientos kilométricos

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A un día de la gran movilización en todo el país contra la reforma jubilatoria, la huelga de trenes, subterráneos y ómnibus se extendió hasta el jueves en

Francia​. Una decisión que fortalece la medida de fuerza e impide la llegada de los trabajadores a sus empleos. El martes los sindicatos han convocado a la marcha y el miércoles se conocerá la reforma en boca del primer ministro Edouard Philippe.

Los sindicatos van a ser recibidos el lunes por la tarde por Jean Paul Delevoye, que se olvidó de declarar entre sus intereses al asumir el cargo su vínculo de administrador con el IFPASS; que reúne a las compañías de seguros.”Una omisión por olvido”, dijo por la mañana, cuando presentó su renuncia.

El tráfico aéreo va a ser muy perturbado el martes porque las compañías van a reducir el 20 por ciento sus vuelos. Air France anunció que suspendía el 25% de sus vuelos internos y 10 de sus vuelos de mediana distancia. También advierten que los inconvenientes van a continuar el próximo jueves y viernes e incitan a las compañías a anular ciertos vuelos. Las dificultades van a ser en los aviones que llegan o salen de los aeropuertos de Charles de Gaulle, Paris Orly, Beauvais, Lyon, Marsella, Toulouse y Bordeaux.

La gente usa bicicletas para movilizarse en París./ EFE

La gente usa bicicletas para movilizarse en París./ EFE

Escenas de caos se produjeron en la mañana del lunes en algunas estaciones de Metro de París como Chatelet, donde tuvo que intervenir la policía, ante la cantidad de gente que pretendía llegar a las plataformas de los trenes. Hay dos líneas automáticas de subterráneo que funcionan en la capital francesa.

Los embotellamientos de tráfico para llegar a Paris y en la Ile de France llegaron a 631 kilómetros, según el sitio Sytadin.

La SNCF, la compañía ferroviaria, anunció que el 17 por ciento de su personal acata la huelga. El 77,3 por ciento son conductores de trenes y el 58,4 por ciento controladores. Cuando aparece un tren o un ómnibus es tomado por asalto por los pasajeros, tras esperar en largas colas bajo la lluvia.

Siete de los 25 “centros de ómnibus” de la RATP fueron bloqueados este lunes por piquetes de huelga. Nadie podía conseguir un bus para llegar a su empleo. Fueron levantados por la policía sin incidentes después de las 10 de la mañana. Hay 12.000 choferes de ómnibus en huelga.

La estación Gare Du Nord colapsada de gente. / EFE

La estación Gare Du Nord colapsada de gente. / EFE

“Yo me levanté al amanecer para llegar a las 9 a mi trabajo. Pero mi ómnibus, el 38, es casi inexistente y cuando llega, quieren subir miles de personas que llevan horas esperando. Tengo que hacer huelga a la fuerza”, reconoce Marie José, que viene cada día desde Montrouge a París.

Danielle debía llegar al hospital a internarse este lunes. Intentó contratar un taxi desde el sábado y fue imposible. Debió apelar a un taxista conocido, que se apiadó de su salud para llevarla a horario, a pesar de los embotellamientos.

El movimiento de fuerza afecta a los colegios. Francette Popineau, del sindicato SNUIPP-FSU, que reúne mayoritariamente a los maestros de la escuela primaria, cree que “el movimiento va a ser muy seguido. Pienso que va a durar hasta Navidad”.

La gente se agolpa para intentar subirse a un tren, en París./ EFE

La gente se agolpa para intentar subirse a un tren, en París./ EFE

A las cancelaciones de hoteles por parte de los turistas y las preocupaciones de los comerciantes por su stock y sus ventas antes de Navidad, el movimiento de fuerza afecta la vida cotidiana. Las panaderías están vacías. Solo producen pan para sus habituales clientes porque toda la gente que concurre al mediodía a ella a comprar su almuerzo no puede llegar al trabajo. Hay escasez en supermercados y no hay combustible porque los depósitos están bloqueados. Los restaurantes tienen pocos clientes y ya han comenzado a sufrir problemas de stock. En los mercados parisinos, como el de Alligre , adelantan los pedidos de Navidad ante el temor a la falta de combustible y de productos.

El Louvre está afectado por la huelga y tardó en abrir sus puertas este lunes y algunas salas están cerradas. Es muy difícil llegar a trabajar. La gente usa bicicletas, trottinette o camina. No hay más taxis ni Uber. Todos pre reservados.

Colas de autos, en la ruta periférica en Porte de Vincennes en París./ AFP

Colas de autos, en la ruta periférica en Porte de Vincennes en París./ AFP

Las bailarinas de la Opera de París están en huelga. Se anuló la representación de Raimonda para el 9 de diciembre y otros espectáculos en la Opera Garnier y en la de la Bastille.

Hasta ahora el gobierno se debilita frente a la reforma jubilatoria y no consigue aliados para defenderla en el Parlamento. Los diputados macronistas creen que enfrentan un serio problema de mala comunicación de su proyecto, donde solo se refieren al equilibrio financiero que se necesita. Ellos se preocupan de un clima social tenso y cada vez más enrarecido y la necesidad de un diálogo.

París, corresponsal