Francisco nombra "ministro" a su más probable sucesor: ¿quién es el cardenal Luis Antonio Tagle?

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Con una maniobra de alto vuelo el Papa recuperó la iniciativa frente a sus enemigos ultraconservadores que lo asedian sobre todo en el Vaticano y Estados Unidos. Nombró

“ministro” en la Curia Romana a su más probable sucesor en el próximo Cónclave. Se trata del cardenal filipino con raíces también chinas, Luis Antonio “Chito” Tagle, de 62 años, arzobispo de Filipinas y presidente de Caritas Internacional. Lo eligió en el estratégico cargo de Prefecto del dicasterio para la Evangelización de los Pueblos, históricamente conocido como “Propaganda Fide” cuando fue fundado hace 400 años como el principal instrumento para dirigir las misiones de la Iglesia en todo el mundo.

El cardenal Tagle será conocido como el “Papa rojo”. Así llaman desde hace siglos al titular de “Propaganda Fide” por su extendido poder. Viste el rojo de la púrpura cardenalicia pero sus poderes son superiores a los otros “ministros” de la Curia, porque de hecho designa a los obispos en las tierras de misión de la Iglesia, casi como un Papa.

Además maneja un patrimonio inmobiliario de alrededor de diez mil millones de dólares, que nunca pudo ser sustraído por los otros organismos de la Curia Romana, el órgano central de la Iglesia, que pretenden reunir en una sola estructura los enormes patrimonios que controla el Vaticano.

El palacio central de la prefectura de Evangelización de los Pueblos es una de las grandes obras de arte de Roma, construido por el genial arquitecto del barroco romano Francesco Borromini, junto a plaza España.

Allí el Papa rindió el domingo, como todos los años el 8 de diciembre, homenaje a la Fiesta de la Inmaculada Concepcion de María, al pie de la columna con la estatua de la madre de Cristo.

Como de costumbre, todos creyeron que el domingo no había otras novedades, pero Jorge Bergoglio decidió anunciar el nombramiento del cardenal Tagle, a un cargo de gran poder, que refuerza su condición de papable a los máximos niveles.

La coincidencia equivale a una bendición del viejo Papa a su preferido para sustituirlo cuando llegue la hora.

El viernes 13 Francisco festejará sus 50 años de sacerdocio, que ya es celebrado en la capital con rezos colectivos y misas que exaltan al obispo de Roma. El jueves 26, Bergoglio cumplirá 83 años. Su estado es saludable y fuerte, como demuestra su actividad actividad y los 32 viajes que ya ha realizado por el mundo.

De caracter fuerte pero jovial, las ideas de “Chito” Tagle coinciden al 100% con las del Papa argentino. Francisco ha encontrado en el filipino el continuador para trasmitir en el mundo la idea misionaria propia del papado de Bergoglio, de una Iglesia abierta, pobre y para los pobres, que no tiene miedo de entrar en la periferia geográfica y existencial. Es más, es la periferia la que se convierte en el centro de gravedad del presente y futuro del catolicismo.

Asia, donde viven 4600 de los 7400 millones de seres humanos encarna todos los desafíos que motorizan las ideas de Bergoglio y la actividad apostólica de “Chito” Tagle.

En los 32 viajes por el mundo, el Papa argentino no hizo giras por ninguno de los países europeos, sobre todo los grandes, que han escrito la historia del catolicismo. En cambio ha preferido a los asiáticos, convencidos que allá se juega el futuro crítico del catolicismo, fuerte solamente hasta ahora en Filipinas, colonizado por los españoles que les trasmitieron la catolicidad.

En el centro de Asia está China, con sus casi 1400 millones de habitantes, un gobierno comunista que ha perseguido a los católicos pero que firmó un acuerdo con el Papa de Roma que está siendo puesto a prueba. El sueño de Jorge Bergoglio es ser recibido algún día en Beijing y otros lugares del país no solo más poblado si no ya la segunda superpotencia mundial.

El éxito del reciente viaje del Papa a Tailandia y Japón refuerza el camino asiático, que en el caso filipino se ha visto reforzado por la brillante personalidad del arzobispo Tagle, que recibió la purpura cardenalicia en 2012 de manos del entonces Papa Benedicto XVI, hoy pontífice emérito.

Un observador de los asuntos filipinos dijo que Tagle ha demostrado tener “la mente de un teólogo, el alma de un músico y el corazón de un pastor”. El cardenal fue alumno del teólogo Joseph Komonchak, de la Universidad Católica de América. Formó parte de los equipos de investigadores de la llamada Escuela de Bolonia, que seguía las enseñanzas del padre Giuseppe Dossetti, un ex político democristiano que eligió el sacerdocio desde una posición netamente progresista que dejo una honda huella.

Su madre de origen chino es un aspecto fundamental de la vida del arzobispo Table. “Chito” reconoce que vecino “a la tradición china” que favorece la diplomacia de la sonrisa y de la hospitalidad. Invitado muchas veces, conoce China a fondo.

Para hacer lugar a Tagle en el dicasterio de Propaganda Fide, el Papa desalojó al cardenal Fernando Filoni, de 73 años, del cargo de “Papa Rojo”, y lo nombró en el menos importante puesto de Gran Maestro del Orden del Santo Sepulcro, con sede en Jerusalén. El movimiento hizo saltar al anterior Gran Maestro, el cardenal norteamericano Edwin Frederick O’Brien, que ya había renunciado por límites de edad. O’Brien es un viejo adversario del Papa Bergoglio, un conservador avanzado amigo del presidente Donald Trump.

El cardenal Tagle se laureó en teología en EE.UU. y transcurrió siete años en Roma para profundizar sus estudios. En 1997 entró a formar parte de la Comisión Teológica Internacional.

Los escándalos en el área económica del Vaticano han decidido al Papa a tomar iniciativas audaces. Nombró al alto magistrado italiano Giuseppe Pignatone, ex jefe de los fiscales de Roma, presidente del Tribunal de Justicia vaticano. Y designó de urgencia a otro italiano, el funcionario de la Banca de Italia (banco central), Carmelo Barbagallo, presidente de la Autoridad de Información del Vaticano, un organismo que debió soportar allanamientos de la Gendarmería Pontificia por el último escándalo financiero.

A principios del nuevo año “Chito” Tagle asumirá sus funciones que pueden llevarlo hasta entrar cardenal y salir Papa del próximo cónclave que elegirá al sucesor de Jorge Bergoglio.

No estará solo. También llega a la cumbres de la Curia vaticana otro “ministro” muy importante. El Papa llamó a un jesuita español, Juan Antonio Guerrero, a convertirse en el Secretario de Economía de la Santa Sede.

Guerrero aceptó con la condición de que no será promovido a cardenal y ni siquiera a obispo. El jesuita no pertenece al Vaticano, se trata de una novedad casi absoluta. Señal que los tiempos están cambiando rápido. Jorge Bergoglio necesita consolidar esta ofensiva frente a sus adversarios de la conspiración ultraconservadora que quieren echarlo pero que ahora tienen un gran problema: la mayoría de los cardenales del Cónclave han sido nombrados por Bergoglio y responden a sus ideas. Y enciman cuenta ya con el nombre del sucesor que prefiere el Papa argentino.

Vaticano, corresponsal